Blog_CubaSigueLaMarcha

Blog_CubaSigueLaMarcha

viernes, 12 de septiembre de 2014

Mesa Redonda: Educación Superior Cubana [ 3 partes ]

I).-Educación Superior Cubana en primer plano

9 SEPTIEMBRE 2014 
Por Yailin Orta Rivera, especial para la Mesa Redonda
Fotos de Roberto Garaicoa
Esta es la fotografía más reciente de la educación superior cubana: el país cuenta con 54 universidades y 123 centros universitarios municipales, los cuales disponen del aseguramiento imprescindible para la formación de los 172 mil estudiantes que hoy se forman en sus aulas, sin discriminación de ninguna índole y con acceso totalmente gratuito.
En opinión del Doctor Rodolfo Alarcón, titular del ramo, podemos pronosticar un curso discretamente superior en este 2014-2015, en el que más de 100 mil educandos pertenecen a la modalidad de cursos diurnos y el 40 por ciento de ellos disfruta del sistema de residencias. Más de la mitad de esta matrícula pertenece a las Ciencias Médicas y el 20 por ciento a las carreras técnicas.
Añadió que el organismo dirige directamente 22 universidades y 17 mil profesores, de los cuales más de la tercera parte ostenta la condición de titular o auxiliar, y cerca de la cuarta parte son doctores y la mitad másteres. “El relevo del claustro se conforma con la incorporación gradual de los estudiantes universitarios, que previamente cumplieron su servicio social en centros afines a su especialidad”.
En su intervención en la primera de las tres Mesa Redondas que se dedicarán al sector, enfatizó en que como resultado del sistema de trabajo, hoy se dispone de cuadros más experimentados para liderar la comunidad universitaria. “Contamos, además, con progresos en la infraestructura, con el remozamiento de varias instalaciones y la inclusión de nuevos equipos,  aunque estos avances no bastan, porque tenemos deterioro de inmuebles, una escasa disponibilidad de transporte, insuficiente conectividad a Internet y no pocas computadoras con bajas prestaciones”.
No obstante, adelantó, el Consejo de Ministros aprobó una política para la recuperación de la infraestructura y el fortaslecimiento de la Educación Superior, entre 2015 y 2019. Lo que confirma la voluntad del Gobierno Revolucionario para mantener los logros en este vital frente educativo.
En busca de la integralidad, el MES tienen como metas concretas: la calidad y la máxima eficiencia en el proceso docente-educativo. “Se trabajará en el perfeccionamiento de la base, y en un mejor control de su cumplimiento. Y se descentralizarán decisiones hacia las intancias que ejecutan”.
Hizo énfasis en que la calidad de la formación debe recibir un nuevo impulso, en medio de  entornos nacionales e internacionales más complejos, por ello hay que explotar las reservas con que contamos en el eslabón de base. Para ello se cuenta con la estrategia educativa del año, que es concertada con profesores y estudiantes, y contiene las acciones para que se cumplan los objetivos.
Para la eficacia educativa se apuesta por la unidad en la instrucción-educación y por una comunicación basada en el diálogo culto. “Esto nos preserva de los intentos norteamericanos por subvertir la realidad nuestra, y es el antídoto contra el irrespeto a los mejores valores”. El Ministro del MES enfatizó en que se necesita que el profesor esté centrado en la formación de verdaderos profesionales comprometidos con la Revolución Cubana.
En su intervención, sostuvo que se continuará profundizando en la flexibilización de los planes de estudio, para responder mejor a las exigencias formativas. “Un 70 por ciento es de currículum base, y el otro 30 por ciento se decide en las propias universidades. Por lo que estamos convencidos de que a partir de una aplicación consecuencia de estas flexibilidades, lograremos una mejor formación”.
Advirtió que como garante de la calidad, el MES cuenta con la Juntad de Acreditación Nacional, que otorga categorías de acuerdo a patrones establecidos y son comparables con los de otros países. “Se acreditan los resultados y nunca los esfuerzos”, puntualizó.
También en este curso alcanzará mayor magnitud la extensión de la integración de la educación superior en otras 6 provincias. Ya en Artemisa, Mayabeque y la Isla de la Juventud se realizó este proceso de forma experimental. “Pero tenemos que lograr que la integración trascienda lo meramente estructural, y forme parte de la cultura universitaria”.
Esta propuesta, dijo, se concreta para lograr un desempeño institucional de mayor calidad, que permita abordar con mayor integralidad los problemas del desarrollo territorial. Además, la integración permite una utilización más racional de los recursos materiales y del capital humano.
Manifestó que siendo la universidad la institución más preparada para gestionar el conocimiento, aún nos sentimos insatisfechos con los resultados: “persisten barreras internas y externas que obstaculizan la gestión de nuevos conocimientos y su aplicación. En tal sentido se trabaja para responder mejor a las exigencias actuales y futuras de la nación cubana”.
La Doctora Marcia Noda Hernández, directora de Evaluación, explicó que la calidad es un proceso de estructuración del MES. “Siempre hemos tenido un sistema para evaluar la calidad en la universidad cubana, pero ha respondido al contexto y las tendencias mundiales, por lo que se ha ido perfeccionando. Hoy se gestiona a través de un proceso de acreditación, que no solo tiene en cuenta la experiencia acumulada, sino un grupo de experiencias internacionales, las características más genuinas del desarrollo pedagógico y nuestras singularidades. Porque el objetivo es contribuir al aumento de la calidad de la enseñanza superior, a partir de determinados estándares y velar por el adecuado diseño y perfeccionamiento de la educación superior”.
Explicó que la Junta de Acreditación Nacional (JAN) está presidida por el Ministro y la integran un grupo de profesionales de todas las ramas de nuestro país, una dirección que se renueva cada cuatro años y que no recibe ninguna retribución por eso, solo la altísima responsabilidad de velar con rigor por la calidad de la universidad cubana.
Especificó que se acreditan programas de carreras, maestrías, doctorados e instituciones de la Educación Superior. “Utilizamos para ello la autoevaluación, la evaluación externa y el proceso de acreditación. La autoevaluación es lo má simportante, porque la comunidad universitaria se mira por dentro y diseña el programa de mejoras. La evaluación externa la hace el rector, es un proceso voluntario, en el que intervienen además pares evaluadores, que son personas que parten de nuestra comunidad y tienen un grupo de mecanismos y requisitos a partir de los cuales se preparan para la tarea”.
Comentó que la evaluación externa incluye además exámenes a la mayor parte de los estudiantes, revisiones de actividades metodológicas y de planes de superación, entrevistas a empleadores, a autoridades territoriales y a profesores, así como análisis de los proyectos, del impacto que tienen… Sobre la base de esta evaluación externa, y si los resultados se ajustan a lo que está en los patrones se hace la acreditación.
La JAN y todos sus sistemas de evaluación son reconocidos por las agencias internacionales y por la red iberoamericana de acreditación.
Para la acreditación, proceso que solo han logrado 17 universidades en el país, se miden los recursos humanos, la infraestructura, la calidad del curriculum, la pertinencia y el impacto de nuestras universidades a partir de los objetivos que queremos lograr. Se mide igualmente la calidad del graduado y su impacto en Cuba y en otras latitudes.
Comentó que la JAN ha realizado 384 procesos de evaluación externa, en los cuales al logrado categorías superiores 168 carreras, lo que representa el 45 por ciento de las que son posibles de acreditar en todas las carreras y un 40 por ciento son de excelencia. Ostentan también la categoría superior 187 maestrías (66 por ciento), 28 doctorados y 17 instituciones.
Con todo este esfuerzo, alegó, pretendemos lograr el mejoramiento y el incremento de la cultura de calidad en nuestras universidades y la implementación de sistemas de gestión propios para lograr los resultados que se esperan.
“La acreditación es un imperativo. Es la manera de demostrar que los procesos educativos se están desarrollando con calidad y tienen el impacto social que se persigue. La acreditación no es vitalicia, transcurren 5 años en los que puedes obtener la categoría, y luego tienen que presentarse a revalidarla. Eso trae un continuo mejoramiento”.
El Doctor Gil Ramos se detuvo en el proceso de unificación de los centros de enseñanza de la Educación Superior, que llegó a contar con más de 744 mil estudiantes y con 3 150 sedes universitarias, durante el proceso de municipalización de esta enseñanza. “En el 2010 se desarrolló la reestructuración de centros municipales. Se pasaron al MES centros como el ISDI y el ISTEC, que eran del MEP y del CITMA; así como se traspasó la UCI, con sus facultades filiares.
A partir de los estudios para el nuevo experimento de gobierno en Artemisa y Mayabeque, dijo, se le consultó al MES si era factible unificar los centros en esas provincias, y se llegó a la conclusión de que se podía experimentar la unificación. En 2012 comenzaron a integrarse las carreras pedagógicas y las de cultura física a las que dirige el MES, y se dejaron fuera las carreras médicas, que tienen una unidad muy estrecha en su concepción. Decidimos que no es aconsejable unir las especialidades médicas, que tiene 97 mil estudiantes hoy en sus aulas a las otras especialidades de la Educación Superior que atenderá el MES.
Precisó que el cronograma tiene una primera etapa en este curso con la unificación de las universidades de Matanzas, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey y Guantánamo. En 2015 el proceso se extenderá a Pinar del Río, Villa Clara, Santiago de Cuba, Las Tunas, Holguín y Granma. Y en 2016 será en La Habana.
“Estamos cumpliendo un acuerdo sin apresurarnos en nada, y que puede ser perfeccionado. Los principios son que esta integración sea alcanzar mayor calidad y eficiencia. El proceso no es de disponibilidad, hay que estudiar cómo se completa la plantilla; e implica custodiar los recursos y atender desde el punto de vista de los servicios toda esta comunidad universitaria”, aclaró.
Especificó que los cuadros sí disminuyen sensiblemente, por debajo del 30 por ciento; y que el claustro juega un papel muy importante, ya que se verá beneficiado integralmente con los programas de posgrado.
El Doctor René Sánchez Díaz, director de Ingreso, compartió que más de 67 mil cubanos egresaron este curso de la Universidad, y otros miles entraron este año. Al tiempo que comentó que hubo un descenso de los resultados de las pruebas de ingreso: el curso diurno alcanzó un 58 por ciento de aprobados, y los preuniversitarios, que son la fuente principal de la Universidad, tuvieron un 65 por ciento de aprobados. “Al parecer, los aspirantes se concentraron más en Matemática, y los resultados peores estuvieron en los exámenes de Historia. Por ello estamos insistiendo en que no se pueden descuidar las otras asignaturas”.
Explicó que el curso anterior estuvo matizado por un lamentable hecho de fraude, que se inició por la traición de una persona de extrema confianza en la imprenta, quien sustrajo los exámenes. También unos pocos profesores de preuniversitario se prestaron para comercializando, y estudiantes y padres los estuvieron manipulando. “Independientemente de las sanciones penales, la Educación Cubana no permitirá la impunidad y continuaremos reforzando las medidas para que no se repita este tipo de hecho”.
Argumentó que se ofertaron más de 11 mil plazas de Ciencias Médicas y tuvieron un cumplimiento satisfactorio. También hubo un buen resultado en el cumplimiento del plan de plazas de las áreas técnicas, humanísticas, económicas y de las ciencias naturales y exactas. “Pero tenemos una deuda con las agropecuarias, las pedagógicas y las de cultura física”.
Sobre este curso escolar, advirtió que el proceso de ingreso será similar a los años anteriores. Se harán los tres exámenes para todas las carreras y para todas las modalidades de estudio. “El proceso de ingreso no tendrá cambios, pero sí hay que prepararse bien”.
Respecto a las carreras que tienen requisitos especiales, comentó que las pruebas de aptitud para Relaciones Internacionales se harán a partir del 4 de octubre; las de licenciatura en Periodismo, que se estudia en cinco universidades, a partir del 24 de noviembre; y para las carreras de las universidades del ISA, a partir del 14 de noviembre comienzan sus puertas abiertas.
Precisó que los exámenes de ingreso comenzarán el 27 de abril con Matemática, el 30 será el de Español, y el 4 de mayo el de Historia de Cuba. Los extraordinarios serán el 18, el 22 y el 24 de junio, en el mismo orden de asignaturas.

II).-La Academia se mira por dentro

10 SEPTIEMBRE 2014 
Por Yailin Orta Rivera, especial para la Mesa Redonda
Fotos de Roberto Garaicoa
En la Mesa Redonda de este miércoles se le hizo un close up a tres importantes dimensiones de la Educación Superior Cubana: el impacto social y a los recursos humanos y materiales que sustentan este sector que ha formado a más de 1 millón 400 mil universitarios desde que fuera creado en 1976.
La Doctora Aurora Fernández, viceministra del Ministerio de Educación Superior (MES), precisó que con las seis nuevas universidades integradas este organismo cuenta con 44 mil trabajadores en su sistema, de ellos 600 son investigadores y 17 mil profesores, de los cuales, además, casi el 25 por ciento tiene el título de Doctor en Ciencias.
“Contamos, igualmente, con 2 700 graduados que se están adiestrando para relevar a los profesores de más experiencias y tenemos unos 5 000 profesionales de la producción y los servicios que trabajan a tiempo parcial con nosotros”.
Compartió que en el MES se ha dado una transición generacional, ya que hoy el 40 por ciento de los profesores tiene hasta 35 años, y con más de 60 años solo hay un 11 por ciento. “Comienza a revertirse la tendencia al envejecimiento que experimentamos hace unos años atrás, desde que nos fueran asignados unos 3 mil recién graduados. El gran reto está en preparar a esos jóvenes para contar con un claustro de alto nivel”.
En su intervención, sostuvo que el impacto de nuestras universidades supera las fronteras cubanas. “El 10 por ciento de nuestro claustro, de la más alta categoría, presta apoyo a países hermanos. Por ejemplo, en Venezuela, con el apoyo de unos mil profesores cada año, se han desarrollado 58 programas de posgrado, que benefician a más de 4 mil venezolanos; al tiempo que en Angola tenemos 600 profesores cumpliendo misiones”.
Sobre el impacto en la sociedad cubana del desarrollo científico en las universidades, la Doctora Marisol González, directora de Ciencia y Técnica del MES, advirtió que existen valiosos resultados aunque falten recursos, y haya problemas de desempeño y de utilización de los recursos tecnológicos y materiales.
Igualmente, dijo, tenemos como debilidad que no comercializamos nuestros resultados de la ciencia, “por ello una de las cosas que queremos hacer es que el mundo empresarial demande y financie proyectos investigativos, no solo para los asuntos perentorios, sino para los vinculados al desarrollo”.
Al detenerse en los resultados más recientes, mencionó los obtenidos por el CENSA, el ICA, el INCA… “Por ejemplo, tenemos una tecnología para producir un alimento importante para los animales. Hay además un grupo de resultados que tienen que ver con el Instituto Animal de Ciencia Agrícola, que han desarrollado bioproductos muy pertinentes que ofrecen una alternativa para la producción avícola y son factibles”.
En la Universidad de Villa Clara se han desarrollado importantes aplicaciones vinculadas con la industria de la construcción. En la Universidad de Matanzas se ha trabajado contra la corrosión y en la de Oriente hay esfuerzos muy loables vinculados a la salina guantanamera y al manejo de las zonas costeras. Mientras, el Instituto Superior de Diseño Industrial tuvo a su cargo el modelo de la guagua Diana.
Sobre el impacto de la Universidad en las localidades, mencionó que de los 123 centros que se encuentran en ese nivel, unos 40 tienen el aval de los gobiernos por todo lo que han contribuido al desarrollo de ese entorno.
La viceministra del MES, Miriam Alpízar, explicó que entre los 90 mil estudiantes del curso diurno, los 130 mil alumnos de posgrado y los 44 mil trabajadores, la suma de personas que convivían en la comunidad universitaria ascendía a casi 300 mil, lo cual requiere de recursos financieros cuantiosos.
Especificó que del presupuesto con que cuenta el MES, más del 65 por ciento que se aprueba se dedica al fondo salarial, los estipendios también se incluyen, la conectividad y el combustible, así como la garantía y sostenibilidad de casi 64 mil raciones diarias de alimento, por solo citar algunos imponderables.
Al detenerse en el estado de los inmuebles, precisó que todos los edificios tienen más de 30 años, por ello en los últimos seis años se han invertido 5 millones de pesos en la recuperación de parte de la estructura de la Universidad de La Habana, unos 4 millones en el edificio de la nueva Facultad de Comunicaciones y a otras obras en el Jardín Botánico Nacional, en la Universidad Agraria, y en la UCI.
Comentó que el programa de mantenimiento es de los más difíciles, porque significa invertir moneda dura en no pocas necesidades. En este caso se han dedicado más de 20 millones de dólares en los últimos 7 años a la indumentaria para laboratorios y espacios vinculados al proceso docente-investigativo. Se ha previsto, puntualizó, tener unas 5 mil PC con mejores prestaciones.
Entre las deficiencias, citó, a la mitad de los 54 elevadores que están rotos, y que su costo asciende a unos 170 mil dólares. “El transporte es otro problema sensible, de los 1 600 equipos con que contamos, solo el 10 por ciento tiene menos de 10 años, mientras los más de 400 vehículos ligeros y más de 300 ómnibus presentan problemas”.
Para cambiar este panorama, y por la importancia que el país le concede a este organismo, mencionó que fue aprobada una política para asegurar la calidad de la educación superior, así como “tenemos proyectos internacionales que aportan millones de dólares al financiamiento”.
Todas las autoridades del MES que comparecieron en el espacio radiotelevisivo, felicitaron a los trabajadores del sector, y alegaron que existía mucho compromiso y esfuerzo en ese colectivo, por lo que confiaban en que no defraudarían los logros alcanzados por la Revolución en este ramo.

III).-Pasos tácticos y estratégicos de la Universidad Cubana

11 SEPTIEMBRE 2014 
Por Yailin Orta Rivera, especial para la Mesa Redonda
Fotos de Roberto Garaicoa
La Universidad Cubana concentra sus esfuerzos en ser más que un centro formador, un espacio cultural cardinal que favorezca el desarrollo de la nación en todas sus esferas de reproducción material y espiritual. Por la importancia estratégica que tiene esta proyección, la dirección del país concibió una política para superar las flaquezas que pueden torpedear la concreción de este noble empeño.
En la tercera jornada de la Mesa Redonda dedicada al examen riguroso de todos los frentes del Ministerio de la Educación Superior (MES), varios de sus principales directivos hicieron un paneo sobre muchas de estas dimensiones, pero a partir de las preocupaciones formuladas por la población.
Rodolfo Alarcón, ministro del ramo, explicó que el proceso de integración de las universidades tiene como principal propósito facilitar el abordaje integral de los problemas que entorpezcan el desarrollo sostenible de nuestro país, y no ahorrar recursos humanos y materiales, aunque lo logra. “Hemos defendido con esta medida el objetivo de lograr el cambio cultural preciso que se requiere para afrontar el desarrollo”.
Alegó que no se hizo el experimento para demostrar esa verdad irrefutable, sino para ver cómo lograr coherentemente este cambio. “Se creó entonces para esta transformación un grupo de trabajo que pensó este cambio estructural, y de esa manera se logró la integración en las primeras seis universidades”.
Aclaró que no hay tal unión de unas especialidades con otras, de lo que se trata es de lograr una sola universidad integrada que participe de igual forma en la solución de problemas, y que eso se refleje asimismo en la formación de posgrado.
También han cuidado que la provincia participe activamente en la propuesta integradora, por ello se ha trasladado a los territorios la responsabilidad de pensar cómo debe realizarse ese proceso. Otra arista que preocupa, dijo, es que si sufre alguna variación el proceso de acreditación, a lo que respondemos que no en el caso de las acreditaciones vinculadas con los doctorados y carreras, pero las universidades pasarían a conformar una nueva universidad.
Sobre los exámenes de ingreso, el máster René Sánchez, director de ingreso del MES, precisó que no habrá cambios en este proceso. “Se mantienen los tres exámenes: Matemáticas, Historia y Español, y se harán con igual rigor. El 27 de abril será el de Matemáticas, el 30 de abril el de Español y el 4 de mayo el de Historia. Será un proceso para el que habrá que entrenarse”.
Sobre la convocatoria especial, que será los días 24, 26 y 28 de agosto, comentó que no es la más aconsejable, porque es la que es más cercana está al inicio del curso escolar, además de que en el otorgamiento de carreras se priorizan a los que se presentaron en la primera convocatoria.
El otorgamiento de carreras, puntualizó, se hace a partir de los resultados del estudiante (50 por ciento en pruebas de ingreso y el otro 50 por el promedio acumulado en los tres años de preuniversitario) y que quien va a la primera convocatoria tiene más oportunidades que el que va a segunda o a tercera convocatoria a la hora de coger la carrera que desea.
Reiteró que el 4 de octubre comienzan los exámenes de aptitud para Relaciones Internacionales, el 24 de noviembre los de Periodismo y los del ISA también se harán antes de que concluya el año.
Dijo que no se aconseja estudiar una segunda carrera, porque en el país existe un amplio sistema de posgrados, “por ello yo primero invito a los universitarios a que profundicen en los posgrados de su especialidad. Pero quien desee hacer otra especialidad podrá hacerlo en los cursos por encuentro, y las condiciones es que se le oferta siempre que no desplace a un no graduado en las plazas que se ofertan”. Al tiempo que aclaró que no tiene que hacer exámenes de ingreso y que hasta ahora un por ciento elevado de quienes han querido estudiar una segunda carrera lo han podido hacer.
Ante el reclamo de que se fuera más flexibles en los exámenes de ingreso con quienes desean ir a la universidad por la modalidad de curso por encuentro, expresó que las carreras que se estudian son las mismas, el título es el mismo, por lo que los instrumentos que miden su posibilidad de ingresar tienen que ser los mismos. “Lo que sí tenemos que pensar cómo crear mayores posibilidades para su acceso, aunque existen facultades obrero campesinas de los municipios que los preparan para las pruebas de ingreso”.
Destacó que el traslado existe como posibilidad, pero no es necesariamente una obligación.  “Para el traslado hay dos opciones, cuando termine el primer año puede hacerlo si tiene 4 o más puntos de acumulado en las asignaturas, y si está en segundo año es un derecho sin la condición de los puntos, pero este es un proceso que también está condicionado por las posibilidades de matrículas y de espacio en los centros”.
Compartió que Cuba es el único país del mundo en el que un egresado junto con el diploma, se le da una asignación laboral generalmente acorde con la especialidad que estudió. “En el mundo realmente es difícil que coincidan estas dos posibilidades. Pero en nuestro país a casi el ciento por ciento se le da la posibilidad, aunque hay un por ciento al que el trabajo que se le oferta no está en correspondencia con lo que estudió y se le ofrecen otras plazas dignas. Hay igualmente casos puntuales en los que se presentan situaciones particulares que tienen que ver con las posibilidades del territorio, y quien esté afrontando esa realidad yo les recomiendo que vayan con esas inquietudes a las autoridades del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que es la institución encargada de conducirlos”.
La viceministra Miriam Alpízar argumentó que lo más complejo que se afronta hoy en el MES es el tema inversiones. “De manera particular hay preocupación por las facultades de Física y de Química de la Universidad de La Habana, y en el caso de la segunda la situación cambiará, porque se ha priorizado la recuperación de los laboratorios de esta especialidad. “Se compraron equipamientos por más de 3 millones, por lo que se está en mejores condiciones para el aseguramiento de 7 carreras. Además, son especialidades que tienen vínculos importantes con diversos centros de investigación en la capital, lo que facilita la experimentación y el aprendizaje”.
En el caso de la de Física, el problema fue mayor porque es un edificio que tiene más de cien años de construido: ahí nació la CUJAE. “En el 2006 comenzó la evacuación por el peligro de que se derrumbara y en el 2008 comenzó todo el proceso de reconstrucción, aunque no fue hasta 2010 cuando se tuvo todo el acero para el reforzamiento estructural del edificio. También se ha trabajado en el tema eléctrico, las ventanas… Y se le ha dado el máximo seguimiento para que se pueda poner en explotación lo antes posible. Estamos en condiciones de que para el año que viene se pueda poner en funcionamiento”, consideró.
En el caso de la Universidad Central de las Villas, sostuvo que se ha venido trabajando para la recuperación de sus edificaciones. Pero el problema más grave que tiene es el de las residencias. Tienen 12 edificaciones, y dos de ellas están cerradas, por lo que se genera un problema de hacinamiento… pero hay que hacer una reparación capital de estas edificaciones.
En su intervención, manifestó que tenemos 258 becas en el país, y de estas más de 80 tienen una evaluación de mal por su estado constructivo. Asimismo, la tercera parte de los 178 edificios docentes en el país,  están evaluados de mal por su infraestructura.
Por su parte, en la CUJAE, centro rector de las ingenierías en Cuba,  se comenzó con una de las inversiones más grandes a partir del 2006 en las cocinas, en 2009 se sustituyó toda la carpintería de los 8 edificios de becas, pero es un proceso que no ha terminado.
En el caso de las computadoras, precisó que en la organización el 25 por ciento tiene problemas. Pero la UCI tiene dos estudiantes por máquina, por lo que presentan el mejor índice de acceso a las máquinas y de conectividad respecto a los otros centros de altos estudios en el país.
En el espacio se puntualizó que el cronograma de recuperación de la infraestructura, a partir de la política trazada, se concretará de 2015 al 2019, lo que nos pondrá en mejores condiciones para ir saliendo del deterioro acumulado.
Aurora Fernández, viceministra del MES, hizo énfasis en que ha habido un incremento de las bajas de los profesores, unos por jubilación, otros porque buscan empleo en otros lugares, y “conociendo ese panorama fuimos priorizados en la asignación de recién graduados, y así hemos logrado equilibrar esta realidad”.
Como alternativa, manifestó, se aprobó recientemente la contratación de profesores jubilados, sin que pierdan su chequera y con las mismas prestaciones. “Este es un acuerdo para el MES con el que el profesor jubilado prácticamente duplica su salario, al tiempo que se fortalecen los claustros en la tutoría de estudiantes y profesores con la permanencia de ellos en el organismo”.
Añadió que antes del Período Especial se imprimían unos folletos con todas las propuestas que tenía el MES de posgrados, y que ahora se ha buscado como alternativa que estas propuestas estén en las páginas web de las universidades, aunque existe como reto llevar esta información a los que no tengan acceso a las redes.
Reconoció que se dista mucho todavía de tener una mayor relación entre las universidades y los centros productivos y de los servicios. Aunque con el Micons se está avanzando en la colaboración, “pero tenemos un camino amplio de desandar”.
Y como otra de las transformaciones que se viven en la Universidad, mencionó al Decreto-Ley 323, que da un plazo de 90 días para que todos los organismos que tienen centros científicos le presenten al Citma un nuevo modelo de gestión que los haga financieramente más eficientes.