Blog_CubaSigueLaMarcha

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miércoles, 20 de septiembre de 2017

Trump fue Trump en la ONU


Trump fue Trump en la ONU / Sergio Alejandro Gómez



Si alguien esperaba ver un estadista, un presidente ecuánime capaz de convencer siquiera a sus aliados, un líder que por lo menos asumiera los compromisos mundiales, se quedó con las ganas. Donald Trump fue sencillamente Donald Trump en su primer discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El mandatario norteamericano retomó su retórica aislacionista y lanzó amenazas contra medio planeta.

«Como presidente, siempre pondré a Estados Unidos primero», sostuvo ante un organismo que es símbolo del multilateralismo y los esfuerzos conjuntos entre las naciones del globo.

En una belicosa alocución, alardeó del poderío militar de su país y del presupuesto de 700 000 millones de dólares que dedica a la guerra. Añadió que Washington está dispuesto a utilizar las armas cuando considere necesario.

«Estados Unidos tiene gran poder y paciencia, pero si es forzado a defenderse y defender a aliados, no tendremos otra opción que destruir totalmente a Corea del Norte», dijo al referirse a las tensiones en la península coreana, que han marcado la agenda internacional durante los últimos meses.

Sus palabras levantaron un murmullo en la sala y no tardaron en llegar los llamados a la calma.


Durante un mitin electoral en Schwerin (noreste de Alemania), la canciller Angela Merkel prometió luchar con «todas sus fuerzas» para que se imponga una «solución diplomática» en el conflicto con la República Popular Democrática de Corea.

A pesar de la retórica belicista, los principales expertos coinciden en que no existe una «solución militar» para la situación en la península coreana, donde una guerra implicaría millones de muertos y un número sin precedentes de desplazados, incluso si no se llega al uso de armas nucleares.

Trump cargó una vez más contra el pacto nuclear alcanzado en el 2015 entre Irán y seis potencias (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China).

Calificó el acuerdo firmado durante el gobierno de Barack Obama como una «vergüenza para Estados Unidos» y dio señales claras de que su gobierno sopesa cancelarlo.

Desde Nueva York, el presidente iraní Hasan Rohani advirtió que Estados Unidos perderá la confianza de la comunidad internacional si abandona sus compromisos con Teherán.

«Después de un posible escenario así, ¿qué país estaría dispuesto a sentarse a una mesa con Estados Unidos y hablar sobre temas internacionales?», se preguntó Rohani.

El discurso de Trump solo parece haberse llevado las palmas de su aliado israelí, Benjamin Netanyahu, quien lo calificó como el más «valiente» de los últimos 30 años en la ONU.
NUEVAS AMENAZAS CONTRA VENEZUELA Y LA MISMA RETÓRICA CON CUBA

Venezuela, la última obsesión del inquilino de la Casa Blanca, fue otro de los temas abordados en su intervención.

Con lenguaje injerencista y desconociendo a las autoridades legítimas de la nación bolivariana, Trump dijo que Washington está listo para adoptar nuevas medidas contra el gobierno de Nicolás Maduro.

Durante los últimos meses, Estados Unidos ha aplicado sanciones contra funcionarios venezolanos y el propio presidente. Pero en agosto pasado escaló las agresiones al decretar un bloqueo contra las finanzas de Caracas, que enfrenta una difícil coyuntura económica.

El pronunciamiento del mandatario estadounidense llega apenas un día después de que se reuniera en Nueva York con otros presidentes latinoamericanos que son puntas de lanza contra la nación bolivariana.

«¿Qué quiere Venezuela con Estados Unidos? Relaciones de altura, de igualdad; no aceptamos relaciones de subordinación, de sumisión, no aceptamos ser esclavos de nadie», respondió el presidente Maduro desde el Palacio de Miraflores, donde recibió a los participantes en la marcha antimperialista convocada para este martes.

Maduro afirmó que «nadie puede pararse en una tribuna a dar órdenes al mundo».

Por su parte, desde Naciones Unidas, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, denunció el mensaje de guerra que llevó Trump a la ONU.


«Primera vez que viene a las Naciones Unidas y en vez de hablar de paz, en la casa de la paz, y de respeto al derecho internacional, en la casa del derecho internacional, no hizo más que promover acciones guerreristas y de destrucción de determinados países», dijo Arreaza en declaraciones a la prensa.

Respecto a Cuba, Trump mantuvo la misma retórica utilizada en la ciudad de Miami el pasado 16 de junio, cuando anunció una revisión de la política hacia Cuba que fortalece la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero.

«No levantaremos las sanciones al Gobierno cubano hasta que haga reformas fundamentales», dijo el presidente estadounidense, frente al mismo hemiciclo que cada año rechaza abrumadoramente las agresiones de Washington contra la Isla.

Cuba ha ratificado su voluntad de resolver por la vía del diálogo las diferencias con Estados Unidos y colaborar en temas de interés mutuo, pero ha sido clara en que no debe esperarse que para ello realice concesiones inherentes a su soberanía e independencia, ni acepte condicionamientos de ninguna índole.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, criticó que Trump actúe como el dueño del mundo y cuestionó su doble moral en materia de respeto a la soberanía de los estados y la paz global.

«Como siempre el presidente de Estados Unidos tiene doble moral, habló de soberanía, dignidad, paz y respeto mutuo; sin embargo, se siente como dueño del mundo», dijo en entrevista a Telesur.

Mientras Estados Unidos siga con sus políticas intervencionistas, militaristas y de saqueo de los recursos naturales, nunca habrá paz, declaró el mandatario desde la sede de la ONU en Nueva York.

Expresó el presidente que Venezuela tiene su democracia y lo importante es apoyar el diálogo, no seguir planificando intervenciones, golpes de Estado y conspiraciones.

Respecto a Cuba, señaló que Washington, de manera salvaje, mantiene el bloqueo cuando todo el mundo apoya a Cuba y está contra ese cerco.

PREOCUPACIONES ENTRE LOS ALIADOS

Trump no solo saltó las alarmas entre los países que están en el foco de sus ataques cotidianos, sino entre las potencias occidentales que históricamente han permanecido al lado de los Estados Unidos.

«Ya no podremos entrar en acuerdos que no nos beneficien y que sirvan para aprovecharse de nosotros», dijo ante la mirada atónita de muchos de sus aliados.

Con anterioridad, el mandatario ha removido pilares del dominio global estadounidense como la OTAN y ha tratado de desmarcarse de los compromisos económicos con ese bloque, al que pertenecen algunos de sus principales aliados.

Trump volvió a criticar en su discurso que Estados Unidos gasta demasiado en Naciones Unidas, a la que aporta el 22 % de su presupuesto bienal.
El organismo enfrentaría una difícil coyuntura si Washington decide cesar los pagos.

En la actualidad, la ONU mantiene 15 misiones de paz en el mundo y miles de proyectos sociales y humanitarios se sustentan con sus finanzas.

Otro portazo estadounidense en la cara del mundo fue la salida del Acuerdo de París, una alianza global para tratar de hacer frente al cambio climático.

Cuando llegó su turno de hablar en la Asamblea General, el presidente francés, Emmanuel Macron, exhortó a la comunidad internacional a mantener el Acuerdo de París y se pronunció en contra de una posible renegociación, como impulsa el gobierno de Trump.

El mandatario estadounidense también trató de rebajar los compromisos de su país con los refugiados y señaló que la mejor opción es ayudar a los desplazados en sus países de orígenes.

Minutos antes, el secretario general de la ONU, António Guterres, criticó en su intervención las «puertas cerradas» y la «hostilidad abierta» contra los refugiados.

«Hay una crisis de solidaridad», añadió.

El Gobierno de Trump limitó este año a 50 000 el número de refugiados que pueden entrar anualmente, menos de la mitad de los 110 000 permitidos en el 2016. Además, mediante su veto migratorio, prohibió temporalmente la entrada al país de la gran mayoría de esas personas desplazadas.

Si la tendencia aislacionista, el proteccionismo económico y la xenofobia de la actual administración ya generaban tensiones, el primer cara a cara de Trump en las Naciones Unidas hizo poco para calmar las preocupaciones globales.

http://www.granma.cu/el-mundo-a-contraplano/2017-09-19/trump-fue-trump-en-la-onu-19-09-2017-21-09-24


Intervención del Presidente Trump ante el 72º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas


(Discurso íntegro del presidente de Estados Unidos, Donal Trump en la Asamblea General de las Naciones Unidas)

 Publicado por: David Díaz Ríos CubaSigueLaMarcha.blogspot.com

martes, 19 de septiembre de 2017

Por qué los usuarios no quieren dejar de usar Windows 7


Por qué nadie quiere dejar de usar Windows 7.

Windows 7 es el nuevo Windows XP: nadie parece querer renunciar a él .

Windows 7 sigue siendo el sistema operativo favorito en la empresa.

Los usuarios prefieren Windows 7 frente a Windows 10.




Tal parece que las personas le siguen temiendo a los cambios, y esto se ha manifestado en los últimos avances de la tecnología.

Las últimas cifras de Netmarketshare revelan la cuota de las distintas versiones de Windows a nivel global, y si hay un protagonista, ese no es Windows 10, sino un Windows 7 intratable que utilizan uno de cada dos usuarios de PCs y portátiles en nuestro planeta.

Windows 10 vuelve a tener el enemigo en casa, y el enemigo no es otro que la resistencia al cambio.

La historia parece repetirse: Windows XP ya le causó problemas a la cuota de Windows 7 y de Windows 8, y ahora es Windows 7 el que está comprometiendo las ambiciones de Microsoft con su último sistema operativo.

Windows XP daba (y sigue dando) la impresión de ser inmortal, y resulta sorprendente que a estas alturas, atentos, tenga la misma cuota de mercado que Windows 8/8.1, un sistema operativo que estaba diseñado para sustituir a Windows 7, no a Windows XP.

Mientras tanto Windows 7 parece no temblar ante un hecho preocupante: en dos años se acaba el periodo de soporte. El próximo 14 de enero de 2020 finaliza el “soporte extendido” (el soporte convencional terminó el 13 de enero de 2015) de Windows 7, y será entonces cuando los usuarios quedarán literalmente desprotegidos ante las nuevas amenazas de seguridad.

Microsoft, salvo casos excepcionales (como ocurrió con Wannacry), nos dejará solos, y seguir usando esta versión del sistema operativo pondrá en riesgo la seguridad de nuestros datos.

¿Qué ocurrirá entonces con Windows 7 y, sobre todo con Windows 10?

Teóricamente el lento crecimiento de cuota de Windows 10 (un 5% más en un año) debería acelerarse de forma notable. La respuesta, no obstante, la determinarán unos usuarios que demuestran una y otra vez que cambiar a un nuevo sistema operativo es muy duro.



Publicado por: David Díaz Ríos CubaSigueLaMarcha.blogspot.com

Huracán Irma: ¿Dónde están y qué están haciendo los “opositores” cubanos?


 

¿Qué están haciendo los “opositores” cubanos?  / María Carla Gónzalez / La Santa Mambisa

Luego del paso del huracán Irma por Cuba, el pueblo se ha volcado a la recuperación de las calles. 

Los destrozos fueron mucho pero prima la solidaridad de los cubanos. 

No obstante, me ha llamado poderosamente la atención que en ninguna de las imágenes he visto a los llamados “opositores” trabajando junto a sus vecinos. 

Quienes se autodenominan “defensores de los Derechos Humanos” están de gira por Miami, imagino que engañando a sus “patrocinadores” para recaudar más dinero para los “damnificados” en Cuba.

Algunos en sus redes sociales solo muestran fotos de destrucción y desconsuelo, negando la realidad de que en Cuba hay también mucho amor y solidaridad para dar.  




 
Huracán Irma: ¿Dónde están los “opositores” cubanos? / Norelys Morales Aguilera / IslaMía

No hay noticias de que alguno de los supuestos opositores cubanos haya sufrido pérdidas irreparables durante el Huracán Irma. Unos, se resguardaron para proteger sus vidas y bienes, otros -dicen que no son pocos- andan de “turismo opositor” acarreando financiamientos y preparando campañas propagandísticas bien asesorados.

Una vez que el huracán abandonó el territorio nacional hace una semana, se esperaría que estas personas, que se llaman “patriotas que luchan contra una dictadura”, estuvieran ocupadas en sus comunidades dando una mano solidaria, porque hay mucho trabajo por hacer en la recuperación de todos y en todo, cuando el archipiélago ha sufrido grandes daños y cuando, ninguna ayuda es poca.

Pero, resulta que no es el caso. Están siendo autoreprimidos. Están afanados en mostrar al mundo el catastrofismo y la “incapacidad” del gobierno. 

Algunos, que deben probar que no son cuatro gatos, se hacen fotos con un cartelito o gritan sandeces frente a una cámara, para poner en redes sociales su estirpe de aprovechados.



Cuentan que algunos todavía están aplaudiendo lo que hizo Donald Trump, al renovar la Ley madre del bloqueo, la de Comercio con el Enemigo, en el momento en que Cuba ya iba a sufrir el embate de un ciclón categoría 5, sin un gesto de generosidad para un pueblo que se niega a reírle la gracia a unos mercenarios, que no mercen los cubanos.




Los medios canallas que aúpan a estos personajillos hablan de que están enfrascados en presentarse a las próximas elecciones generales, pero quienes les van a sacar una pista en las elecciones cubanas, que empiezan en los barrios, son aquellos que prueban en estos mismos momentos, sus liderazgos componiendo los estragos que mar, lluvia y viento huracanados, dejaron en la Isla.

Bobos serían los electores cubanos si votaran por los que están haciendo politiquería y mirando a sus patrocinadores miamenses, y no a los que están a su lado sudando la camiseta, sin ánimo caído ni lamentaciones.

¿Quién ha visto en estos días hacer algo de mérito para los cubanos a los invitados de Trump para anunciar sus medidas contra Cuba en Miami como Rosa María Payá, Jorge Luis García Pérez (Antúnez) y Antonio Enrique González-Rodiles, entre otros? Y, menos a doña Berta Soler, Yoani Sánchez, Eliecer Ávila, José Daniel Ferrer o Guillermo Fariñas, muy conocidos en los medios y muy poco en sus barrios, más allá de sus impertinencias y falta de civismo.

Entre las manipulaciones que he leído por estos días está una que dice que “el gobierno intenta desprestigiar a los opositores frente a las elecciones”. No hace falta si se quisiera hacer.

Resulta que ellos solitos se desprestigian pidiendo más sanciones y agresión de Trump contra Cuba. Y, luego andan de pedigüeños ante los Marco Rubio, Díaz-Balart y comparsa, y hasta terroristas afincados en La Florida. Eso sí que saben hacerlo frente a la dignidad de sus coterráneos.

Una vez más en medio de una emergencia nacional, están en el lado equivocado, se comportan como lo que son, mercenarios. Cuba se recupera, pero ellos nunca se prodrán recuperar porque no han sido dignos de la tierra que les vio nacer. 






 

¿Sabían que el mismo día que impactó el huracán Irma en Cuba, Trump firmaba la prórroga del bloqueo?


 

El más devastador huracán contra Cuba es el bloqueo de EE.UU.

Publicado por: David Díaz Ríos CubaSigueLaMarcha.blogspot.com

Consumado el pretexto para cerrar embajada EE.UU en La Habana




Consumado el pretexto para cerrar embajada USA en La Habana / Norelys Morales Aguilera


 
El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, informó este domingo que Washington está sopesando cerrar su embajada en La Habana, después de una serie de "inexplicables incidentes" que han dañado la salud de los diplomáticos norteamericanos. “Lo tenemos bajo evaluación”, afirmó.

Tillerson habló antes del viaje del presidente Donald Trump a Nueva York, donde hablará ante la Asamblea General de Naciones Unidas en los próximos días.

La acción propuesta se produce después de que hayan tenido lugar incidentes relacionados con el supuesto deterioro de la salud de diplomáticos estadounidenses que sirven en la isla, informaron Prensa Latina y teleSur.

Tillerson afirmó que el asunto es "muy serio" y que el Departamento de Estado ha organizado el retorno a casa de algunas de las personas afectadas.

Tillerson anteriormente los calificó de "ataques a la salud", pero el Departamento de Estado ahora considera que son "incidentes". Todavía no han sido esclarecidas las causas, ni si son actos deliberados.

Washington, sin voluntad para soluciones

Cuba ha aseverado que no tiene nada que ver con los supuestos ataques. La inteligencia cubana está colaborando con el FBI y la Real Policía Montada de Canadá en la investigación.

El presidente Raúl Castro también se ha reunido con el jefe de la diplomacia de EE.UU. en Cuba, Jeffrey DeLaurentis, para mostrar su disposición a colaborar en las averiguaciones.

La cancillería cubana ratificó el 9 de agosto pasado su compromiso de garantizar con rigor y seriedad la seguridad del cuerpo diplomático acreditado en la Isla.

A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Isla explicó que el 17 de febrero pasado la embajada de Estados Unidos en La Habana y el Departamento de Estado le informaron sobre los mencionados incidentes.

'Cuba tomó con suma seriedad este asunto y actuó con celeridad y profesionalismo para el esclarecimiento de esta situación, iniciando una investigación exhaustiva, prioritaria y urgente por indicación del más alto nivel del gobierno cubano', aseguró el documento.

Las autoridades islañas crearon un comité interinstitucional de expertos para el análisis de los hechos; ampliaron y reforzaron las medidas de protección y seguridad a la sede, su personal y las residencias diplomáticas.

Asimismo, se habilitaron nuevos canales de comunicación directa entre la embajada y el Departamento de Seguridad Diplomática, puntualizó el texto.

El comunicado enfatizó categóricamente que la nación antillana jamás permitió, ni permitirá, que el territorio cubano sea utilizado para cualquier acción en contra de funcionarios diplomáticos acreditados ni sus familiares, sin excepción.

Asimismo, reiteró la disposición a cooperar para lograr el esclarecimiento de esta situación.

Los dos países restablecieron oficialmente sus relaciones diplomáticas el 20 de julio de 2015, durante la administración de Barack Obama (2009-2017), y sus respectivas Secciones de Intereses se convirtieron desde entonces en embajadas.

¿Quienes no quieren embajadas?

El viernes, cinco miembros del influyente Comité Selecto de Inteligencia del Senado de los Estados Unidos, entre ellos su presidente, Richard Burr, solicitaron a Tillerson que declare persona non grata a todo el personal diplomático cubano acreditado en Estados Unidos, como respuesta a las lesiones sufridas en extraños ataques en Cuba por sus homólogos estadounidenses.​ "

"La desatención de Cuba a su deber de proteger a nuestros diplomáticos y sus familias no puede quedar libre de protestas", dijeron los legisladores, entre los cuales se encontraba el senador por Florida Marco Rubio.

Esto huele a campaña bien montada. Expertos son en estos menesteres.

En marzo del 2015, un grupo de legisladores envió una carta al Departamento de Estado y a la Casa Blanca, donde expresan su enérgico desacuerdo a la apertura de una embajada cubana en Washington.

Entre los firmantes estuvieron la congresista Ileana Ros-Lehtinen (R – FL), presidenta de la subcomisión del Medio Oriente y África del Norte de la Cámara de Representantes, junto al senador republicano Ted Cruz y los legisladores republicanos Mario Díaz-Balart y Carlos Curbelo, además del demócrata Albio Sires.

Estos personajes trabajan por romper relaciones y parece que están cerca con Donald Trump, ya que ha montado un pretexto, indicado porque si se hacen investigaciones tanto por Estados Unidos como por Cuba, por qué no esperar el resultado.

Este mismo club ultraconservador en el Congreso norteamericano había amenzazado a Barack Obama, que bloquearía los fondos para el funcionamiento de la sede diplomática.

Con anterioridad, James Cason, ex Jefe de la USINT en La Habana (2002-2005) "...fue con instrucciones precisas del Departamento de Estado de provocar al Gobierno de Cuba…”, reconoció Roger Noriega, Secretario de Estado Adjunto para el Hemisferio Occidental durante la presidencia de George W. Bush, en entrevista en el programa radial “Lo que otros no dicen” (05/31/2010) en Miami. El gobierno de George Bush, instruyó a su jefe de oficina, tanto en organizar a la "disidencia" para un cambio de régimen, como para suprimir la sede, como se supo con posterioridad.

La posición de Cason, alcalde en Coral Gables, en La Florida, pareciera más moderada, pero apoya a Trump en su política hostil. “Queremos que le eche una nueva mirada a la política hacia Cuba”. Luego añadió: “hemos dado demasiado, que el presidente electo de un paso atrás y lo reconsidere”....“no para romper completamente la relación, pero ciertamente para no dar nada más”.

Quién sabe si su experiencia en Cuba le haya dejado alguna lección, pero están confabulados. 



Fuentes:

https://islamiacu.blogspot.com/2017/09/pretexto-para-cerrar-embajada-habana.html 

http://guajiritasoy.blogspot.com/2017/09/consumado-el-pretexto-para-cerrar.htm 

http://cubainformacion.tv/index.php/la-columna/218-norelys-morales/76322-consumado-el-pretexto-para-cerrar-embajada-usa-en-la-habana





Gobierno de EEUU evalúa cerrar su embajada en Cuba a poco menos de 2 años su apertura 

 

Agresión contra diplomáticos estadounidenses en La Habana? Una historia sin sustento



¿Agresión contra diplomáticos estadounidenses en La Habana? Una historia sin sustento. Por Sergio Alejandro Gómez

La insólita historia de diplomáticos estadounidenses que habrían sufrido pérdida auditiva y otros daños a la salud durante su trabajo en Cuba saltó a los medios de comunicación en agosto pasado. El primero de los supuestos incidentes se remonta a noviembre del 2016 y el último a hace apenas unas semanas.


Sin embargo, hasta hoy no existe una explicación creíble para la variedad de síntomas descritos y los expertos niegan la aplicación de las leyes físicas en algunas de las hipótesis manejadas.


El caso, que parece sacado de una novela, es tomado muy en serio en La Habana.


Por indicación del más alto nivel del Gobierno, las autoridades cubanas iniciaron su propia investigación en cuanto recibieron las primeras notificaciones de la Embajada de Estados Unidos y del Departamento de Estado el 17 de febrero del presente año.


“De acuerdo con los resultados preliminares obtenidos y con los datos compartidos por las autoridades estadounidenses, hasta el momento no se cuenta con evidencias que confirmen las causas y el origen de las alegadas afecciones de salud de diplomáticos de EE.UU. y sus familiares”, asegura una fuente familiarizada con la pesquisa cubana.


Las indagaciones estadounidenses, por su parte, tampoco arrojan claridad. Miembros de las agencias especializadas de ese país fueron invitados por Cuba para adelantar investigaciones en el terreno, pero sus resultados no han sido concluyentes. “La realidad es que no sabemos qué o quién ha causado esto”, reconoció la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert. “Es por eso que la investigación continúa abierta”.


La complejidad de la investigación y el desconcierto de los especialistas no han sido limitantes para que algunos intenten señalar a Cuba como responsable y traten de desmontar los avances en las relaciones con los Estados Unidos, que se iniciaron después del 17 de diciembre del 2014.


El senador de origen cubano y opositor a cualquier acercamiento con La Habana, Marco Rubio, envió recientemente una carta al secretario de Estado, Rex Tillerson, en la que pide la expulsión de todos los diplomáticos cubanos en Washington y el eventual cierre de la Embajada de ese país en Cuba como represalia ante supuestos “ataques acústicos” causantes de los daños a la salud de funcionarios estadounidenses en La Habana.


Sin embargo, la misiva firmada además por los senadores republicanos Tom Cotton, Richard Burr, John Cornyn y James Lankford, no aporta prueba alguna de la “culpabilidad cubana” y desconoce la disposición mostrada desde un inicio por las autoridades locales para establecer cooperación y llevar adelante la investigación.


Rubio fue uno de los arquitectos de la revisión de la política hacia Cuba emprendida por la administración de Donald Trump en junio pasado para reforzar la aplicación del bloqueo. El legislador, con un asiento en el Comité de Inteligencia del Senado, ha utilizado todo tipo de artimañas para limitar los nexos entre los dos países.


HECHOS INSÓLITOS

 


La hipótesis de un “ataque acústico” y el uso de sofisticadas “armas sónicas” contra diplomáticos estadounidenses está presente desde que la historia salió a luz pública, a pesar de la falta de evidencias y el criterio de expertos sobre la imposibilidad de que un artefacto pueda generar los síntomas descritos en las condiciones reportadas.


El Departamento de Estado no se ha referido en específico a los efectos sobre la salud de su personal en La Habana, pero los medios de prensa han reportado sobre una amplia variedad de sintomatologías. Algunos casos incluyen migraña, mareo y pérdida de la audición, mientras otros llegan a deficiencias cognitivas, problemas para recordar palabras y lesiones cerebrales leves.


Los diagnósticos provocan confusión entre los especialistas, el FBI, el Departamento de Estado y las agencias estadounidenses involucradas en la investigación, según reportes de la agencia Associated Press (AP).


“Daño cerebral y conmociones, no es posible”, dijo a la AP Joseph Pompei, un ex investigador del MIT y experto en psicoacústica. “Alguien habría tenido que sumergir la cabeza en una piscina repleta de poderosos transductores ultrasónico”.


El Dr. Toby Heys, jefe de un centro de investigación sobre tecnologías futuristas en la Universidad Metropolitana de Manchester, en Reino Unido, dijo a la revista New Scientist que las ondas sonoras por debajo del rango de audición podrían teóricamente causar daño físico, pero sería necesario utilizar enormes bocinas a grandes volúmenes que serían muy difíciles de esconder.

Las armas sónicas que se utilizan para dispersar multitudes y para la protección de algunos navíos frente a barcos piratas funcionan con ese mismo tipo de equipamiento. Los aparatos cubren un área considerable y todas las personas dentro de su alcance resultan afectadas.


Pero buena parte de los alegados incidentes en La Habana, según fuentes públicas estadounidenses, se dieron en espacios delimitados, algunas veces dentro de una sola habitación, y con precisión laser, afectando a una persona en específico, pero sin dañar al resto.


Algunos de los supuestos ataques habrían tenido lugar en las residencias de los diplomáticos e incluso en edificios públicos como el recién remodelado Hotel Capri, una torre de concreto de 19 pisos y 250 habitaciones, donde no hay reportes de otros huéspedes afectados.


Según reportó la agencia AP, el propio FBI viajó a La Habana e investigó en algunas de las habitaciones en donde habrían ocurrido los ataques y no encontró rastros de dispositivos sónicos.


Por su parte, los servicios especializados cubanos no han detectado “posibles autores ni personas con motivación, intención o medios para ejecutar este tipo de acciones”, según fuentes vinculadas con las investigaciones. 

“Tampoco se ha establecido la presencia de personas o medios sospechosos en los lugares donde se han reportado incidentes ni en sus alrededores”.


En Cuba no existen precedentes de hechos con estas características. “Las autoridades cubanas no poseen ni están familiarizadas con el equipamiento ni la tecnología que pudiera ser utilizada con fines similares a los descritos como ataques acústicos”, añade la misma fuente.


CUBA SIEMPRE HA ESTADO DISPUESTA A COOPERAR

 


Luego de recibir las primeras notificaciones de la Embajada de Estados Unidos, las autoridades cubanas crearon un comité interinstitucional de expertos para el análisis de los hechos; ampliaron y reforzaron las medidas de protección y seguridad a la sede, su personal y las residencias diplomáticas, y habilitaron nuevos canales de comunicación directa entre la Embajada y el Departamento de Seguridad Diplomática, según la declaración oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores del 9 de agosto pasado, cuando la noticia salió a la luz pública.


La parte cubana insistió para que las agencias especializadas de Estados Unidos visitaran el país y adelantaran las investigaciones en el terreno, lo cual se concretó en junio del 2017. Otras visitas se dieron en los meses de agosto y septiembre.


“Los tres encuentros sostenidos entre representantes de las autoridades cubanas y agencias especializadas de Estados Unidos se desarrollaron en un clima constructivo y profesional”, refiere una fuente con conocimiento de los intercambios. La parte estadounidense, añade, expresó la intención de cooperar “de forma más sustantiva en la investigación sobre estos incidentes”. Asimismo, los miembros de las agencias especializadas que han visitado Cuba han reconocido que las autoridades locales han actuado con celeridad y profesionalismo.


“Valoramos positivamente la continuidad de estas visitas. Las autoridades cubanas tienen gran interés en dinamizar y culminar la investigación, para lo cual es esencial la cooperación de las autoridades estadounidenses”, precisa la fuente.


Ante el sinnúmero de variables del caso, matizado por la larga historia de conflictos entre los dos países, la cooperación resulta esencial. Notificar los incidentes oportunamente; entregar evidencias; compartir información que facilite la caracterización de los hechos o la identificación de posibles autores, en caso de haberlos; acceder a los afectados y a los médicos que los diagnosticaron e intercambiar con los expertos con conocimientos de los incidentes y de la supuesta tecnología utilizada, serían aspectos básicos para la cooperación y lograr resultados en cualquier escenario.


NI EN LOS PEORES MOMENTOS

 


Otra de las grandes incongruencias de la saga acústica es el momento en que se habrían iniciado los ataques. Para noviembre del 2016, los gobiernos de Cuba y Estados Unidos avanzaban con celeridad en la concreción de un grupo importante de acuerdos para beneficio de ambos países.


Tras una larga historia de agresiones e intentos de someter por hambre y necesidad al pueblo cubano con el objetivo de transformar su sistema político, el gobierno de Barack Obama reconoció el 17 de diciembre del 2014 que el bloqueo fue un fracaso y terminó aislando a los propios Estados Unidos.


El clima entre los dos países cambió significativamente. Se restablecieron los nexos diplomáticos y se firmaron 22 acuerdos en diversas materias, desde la protección del medio ambiente y la reapertura de los vuelos directos, hasta la cooperación en materia de seguridad. ¿A quién se le ocurriría sabotear las relaciones con Washington?


Además, si por una cuestión de principios revolucionarios el gobierno de Cuba jamás recurrió a métodos agresivos contra los diplomáticos estadounidenses, incluso en los momentos de mayor tensión, ¿qué lógica tendría comenzar a hacerlo después de la decisión soberana de restablecer los nexos con Washington?


En mayo pasado, el Departamento de Estado solicitó que dos funcionarios cubanos abandonaran el territorio de Estados Unidos como consecuencia de los hechos que supuestamente dañaron la salud de su personal diplomático en La Habana, medida que fue considerada por Cuba como “injustificada e irreflexiva”.


Ahora se conoce que, justo cuando esto ocurría, las autoridades de la Isla realizaban todas las acciones investigativas y mostraban su total disposición a colaborar con sus contrapartes estadounidenses.


La declaración oficial emitida por el MINREX señala que Cuba cumple y ha cumplido siempre con “todo rigor y seriedad” sus obligaciones emanadas de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, en lo referido a la protección de la integridad de los agentes diplomáticos y los locales de la misión. “La impecable ejecutoria de nuestro país en este ámbito es internacionalmente reconocida, y Cuba es considerada universalmente como un destino seguro para visitantes y diplomáticos extranjeros, incluidos los estadounidenses”, añade.


En el mismo tono que la declaración, un alto oficial de la diplomacia cubana ratifica que “el gobierno de Cuba no ha perpetrado ni perpetrará ataques de ninguna naturaleza contra funcionarios diplomáticos acreditados ni sus familiares, ni ha permitido ni permitirá que el territorio cubano sea utilizado por terceros con ese propósito”.


Ante la falta de evidencias y la complejidad de este caso, las autoridades cubanas mantienen abierta la investigación y están dispuestas a colaborar con sus contrapartes estadounidenses para esclarecer los hechos.

(Diario del deshielo)



https://medium.com/diario-del-deshielo/agresi%C3%B3n-contra-diplom%C3%A1ticos-estadounidenses-en-la-habana-una-historia-sin-sustento-6853f3d7fda1

https://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/09/20/agresion-contra-diplomaticos-estadounidenses-en-la-habana-una-historia-sin-sustento-por-sergio-alejandro-gomez/

http://www.cubadebate.cu/especiales/2017/09/20/agresion-contra-diplomaticos-estadounidenses-en-la-habana-una-historia-sin-sustento/#.WcKj7zX9nIU


Publicado por: David Díaz Ríos CubaSigueLaMarcha.blogspot.com

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Lo que acaba de descubrir Rosa María Payá



Lo que acaba de descubrir Rosa María Payá/ Arthur González  / El Heraldo Cubano


 

Los asalariados de Washington, esos que reciben instrucciones que los obligan a recitar guiones escritos para tergiversar la realidad cubana, llegan a creerse las mismas mentiras que divulgan contra la Revolución.
Una de esas es Rosa María Payá Acevedo, “refugiada política” residente en Miami, convertida en vedette de la noche a la mañana por obra y gracia de los que diseñan las campañas para difamar a Cuba.
Tantas han sido sus mentiras que ella no sabía que la guerra económica impuesta por la Casa Blanca en 1962, afectaba al pueblo cubano, pues los libretos que debe aprenderse aseguran que las penurias que sufren los cubanos, son causadas por el sistema socialista “que es un fracaso”.
Ignorantes los que se lo crean, pues con solo leer uno de los documentos desclasificados y publicados de la CIA, comprobarán que es todo lo contrario.
Dice la Agencia de Inteligencia sobre el particular:
“[…] El principal objetivo de los programas encubiertos de los Estados Unidos contra Cuba, es completar el aislamiento económico, político y psicológico de Cuba con respecto a América Latina y al mundo libre…Estas medidas han sido en buena parte responsables de las actuales dificultades económicas de Castro, pero pudieran adoptarse nuevas y eficaces medidas de guerra económica”.
A finales del pasado mes de julio, Rosa María, la nueva “estrella” fabricada por los ideólogos yanquis especialistas en subversión, descubrió que el sitio Cuba Decide, creado para copiar el fracasado Proyecto Varela, no se podía visitar en Internet desde Cuba, porque simplemente está bloqueado, pero no por el gobierno comunista, sino por los Estados Unidos, ya que su plataforma emplea Project Shield.
Ahí mismo salieron en su defensa algunos medios oficialistas para presionar el gobierno de Estados Unidos, porque ellos no sabían cuántas limitaciones sufren los cubanos a causa de esa guerra económica, que va desde las medicinas, equipamiento médico para salvar vidas, hasta materias primas para producir artículos en beneficio de 11 millones de personas, no de los gobernantes.
Entre las que salió en esa cruzada a favor de la Payá, fue una de las columnistas del Wall Street Journal, quien acusó a Google de “colaborar con el gobierno cubano y mostrarse totalmente desinteresada en la lucha cubana por la libertad de expresión”.
La respuesta no se hizo esperar y Google respondió a través de un mensaje transmitido al libelo de Miami, el Nuevo Herald, donde le informan la verdad de quien es el responsable de bloquear Internet para los cubanos, afirmando:
“…de acuerdo con la ley de los Estados Unidos, algunos servicios no están disponibles en ciertos países, incluida Cuba”.
Sobre ese particular y para que el mundo conozca la verdad del bloqueo, Andrea Faville, vocera de Google, explicó que Project Shield utiliza la tecnología de App Engine y esa es una de las plataformas que no están abiertas para los cubanos de la isla.
Sin embargo, el propio emporio yanqui de la cibernética firmó, el pasado 2016, un acuerdo con la empresa cubana de telecomunicaciones ETECSA, donde le impuso una cláusula sobre libertad de información, en la cual obliga a la parte cubana a “no censurar sus servidores en Cuba”, mientras Google si lo hace, o sea: has lo que yo digo, pero no lo que yo hago.
Ahora Rosa María y el resto de los asalariados que tanta libertad le reclaman al gobierno cubano, saben que donde se corta la libertad es en Estados Unidos, donde se impide el desarrollo de Cuba a toda costa y costo.
De eso no han hecho una campaña mediática para luchar por la eliminación del Bloqueo, o ¿seguirán pidiéndole al presidente Donald Trump que lo mantenga?
Si es así como desean que el pueblo elija a sus candidatos a las próximas elecciones, están fracasados, porque en Cuba todos saben leer y escribir; por tanto, no valen los engaños, y como afirmó José Martí:

“Las verdades reales son los hechos”
Fuentes: