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sábado, 25 de febrero de 2017

La derecha sietemesina no tiene límites



Derecha sietemesina no tiene límites / Profesor José Francisco Echemendía Gallego / Universidad de Sancti Spiritus



Cuando uno cree que ha visto todo en materia de rejuegos y tramas políticas, siempre aparece algo que te hace despertar y volver a la realidad, pero si los protagonistas forman parte de la derecha latinoamericana, recalcitrante, obcecada e iletrada en temas de historia continental, la novedad no tiene parangón y puede ser meritoria de cualquier premio Guinness a la estupidez y la desfachatez.

Hace solo unos días (22 de febrero) el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba hizo pública una declaración (Fracasa provocación anticubana) en la que puso al descubierto las aviesas intenciones de un grupo de “personajillos” de visitar la Isla con el propósito de asistir a la ceremonia en la que Luis Almagro, Secretario General de la OEA, recibiría un “premio” (“Oswaldo Payá: Libertad y Vida”) otorgado por una desacreditada organización contrarrevolucionaria, Cuba Decide, premio –que por demás- lleva el nombre de un ciudadano, que más que luchar por los derechos humanos en Cuba, estuvo siempre al servicio de los intereses norteamericanos.

Realmente es difícil entender que un premio” internacional dirigido a “…  el reconocimiento  que  la RLJD  en  colaboración con  la  FDP confiere,  a  través  de  la Comisión y  el  Jurado,  a  las  personas  o instituciones  cuya trayectoria  o  actuación  concreta  hayan  destacado  en  la promoción  efectiva  y  defensa  de  los derechos humanos, la vida y la democracia” (Artículo 3. Definición) 1 lleve el nombre de un cubano que todo lo que hizo en su vida fue ponerse al servicio de otra nación, en detrimento de la suya; no conozco una sola declaración suya en defensa del pueblo palestino, o de las desapariciones en cualquier país de nuestro continente, o contra las bandas paramilitares de Colombia, ni siquiera de condena o censura a las agresiones abiertas y descaradas de EE.UU. a Irak, Libia, Afganistán o Siria.

Pura patraña y manipulación. Ponga atención a la lista de invitados a la “famosa” ceremonia: la ex ministra chilena Mariana Aylwin, el expresidente mexicano Felipe Calderón, Juan Carlos Vargas (coordinador en Chile de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia); pero si esto no es suficiente, vean los nombres de los premiados: Patricio Aylwin (expresidente de Chile) cuyo mérito más significativo es pura casualidad, ser el primer presidente electo democráticamente después de la dictadura pinochetista, para conocerlo bastan algunas “pinceladas”: fue opositor al gobierno de la Unidad Popular, en agosto del año 1973, y poco antes del golpe militar, expresó “…entre una dictadura marxista y una dictadura de nuestros militares, yo elegiría la segunda”, y siendo ya presidente no tuvo reparos en aparecer en público junto al dictador Pinochet. El otro distinguido, como ya saben, es Luis Almagro; quien después de ser durante cuatro años Ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, en el gobierno de izquierda de Pepe Mujica, llega a dirigir el Ministerio de Colonias de EE.UU. (la OEA) en el 2015, y pasa de una acera a la otra sin el más mínimo asomo de vergüenza; es desde entonces la mejor carta del imperio, posiblemente “el mejor fichaje” de la Casa Blanca en los últimos años.

Con esos truenos…, la decisión del Gobierno revolucionario de Cuba ha sido –como siempre- lógica y coherente; no estamos dispuestos a hacerles el juego a esos pigmeos políticos (que me excusen los antropólogos por la comparación); ni ese premio está reconocido por las autoridades de la Isla, ni Oswaldo Payá es un digno ejemplo de luchador por los derechos humanos y la democracia, ni Rosa María Payá, su hija, es una lideresa creíble (pide asilo político en EE.UU. porque era perseguida en Cuba, y resulta que viene –más de lo que quisiéramos, en realidad- sin que le ocurra nada.

Somos una nación absolutamente soberana, libre e independiente. En Cuba recibimos a amigos, a personas serias, honestas y dignas; los cubanos abrazamos a los verdaderos luchadores por la paz, la soberanía, los derechos humanos y la justicia; ejemplos sobran, supieron de la fuerza de nuestros brazos solidarios Nelson Mandela, Yasser Arafat, Hugo Chávez, Maurice Bishop, Omar Torrijos, Salvador Allende, Juan Bosch, entre otros; y hoy también lo sienten Rafael Cancel Miranda, Nicolás Maduro, Evo Morales, Ernesto Cardenal, Oscar López Rivera, Frei Beto y otros muchos luchadores sociales.

Una vez más se equivocan, vuelven a tropezar con la misma piedra. Con nuestro Apóstol decimos: “La verdad, una vez despierta, no vuelve a dormirse”, padecemos de insomnio desde 1959; seguimos alertas y combativos.
“Quien se levanta hoy con Cuba, se levanta para todos los tiempos” 2

Referencias:

1 Premio Oswaldo Payá: Libertad y Vida


2 El tercer año del Partido Revolucionario Cubano. Patria, Nueva York, 17 de abril de 1894. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975. Tomo 3. Páginas 138-143


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