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miércoles, 8 de julio de 2015

Hace 5 años, capturaban en Caracas el brazo derecho de Posada Carriles

Hace 5 años, capturaban en Caracas el brazo derecho de Posada Carriles

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El día primero de junio 2010, el terrorista internacional Francisco Chávez Abarca fue detenido en el aeropuerto de Caracas cuando viajaba bajo identidad falsa con el propósito de realizar actividades terroristas, por cuenta de golpistas venezolanos El mercenario era reclamado por la justicia cubana al ser uno de los autores de la cadena de atentados ocurridos en hoteles de Cuba en 1997, cumpliendo órdenes del  terrorista Luís Posada Carriles. 
En declaraciones ofrecidas al canal teleSur, Chávez Abarca reconoció que el propósito de su visita a Venezuela era la “conspiración” y que ingresó al país con documentación falsa.
De nacionalidad salvadoreña y solicitado por la Interpol Cuba el terrorista Chávez Abarca fue deportado poco después a la isla caribeña.
Los atentados de La Habana
Recuerda ECURED que Francisco Antonio Chávez Abarca viajó anteriormente a Cuba en tres oportunidades en función de la planificación y ejecución de los atentados terroristas a instalaciones turísticas de Cuba ejecutados en el año 1997. La primera vez lo hizo el 4 de diciembre de 1996, sin poder establecerse que actividades realizó ni donde se alojó.
La segunda vez que entro a la Isla fue el 7 de marzo de 1997, alojándose en el Hotel Melía Cohiba, donde permaneció hasta el siguiente día en que salió del país.
La última ocasión en que viajó a La Habana entonces, fue el 9 de abril de 1997. Se alojó en el Hotel Nacional y se marchó al día siguiente.
Trayectoria terrorista
El salvadoreño Francisco Antonio Chávez Abarca fue el principal colaborador del también terrorista Luis Posada Carriles en la concepción y ejecución de la serie de atentados con bomba realizados en La Habana en 1997.
Chávez Abarca se vinculó con Posada Carriles por su padre, el traficante de armas Antonio Chávez Díaz, quien se dedicaba en los años 1980 a comprar armas capturadas por el Ejército salvadoreño en operaciones de contrainsurgencia, mientras Posada dirigía las operaciones de drogas por armas, desarrolladas a favor de la “contra” nicaragüense. Ante el tribunal que lo juzgó en Cuba, Chávez Abarca declaró: ” A Posada me lo presentó mi jefe, el hijo del dueño de mi trabajo en los talleres Mordock”. “Yo debía traer explosivos C-4, ocultos en la plantilla de los zapatos”, y más adelante respondió que esos zapatos, así como el viaje a Cuba, fueron financiados por Posada Carriles.
Según Chávez Abarca, “Posada Carriles y José Ramón Sanfeliú, quien en ese momento era su jefe, fueron quienes le enseñaron a armar los dispositivos explosivos que usaría en los atentados contra las instalaciones turísticas en Cuba.
Ante la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Provincial Popular de Ciudad de La Habana, Chávez Abarca se confesó culpable de reclutar, adiestrar y financiar a ciudadanos guatemaltecos y salvadoreños que viajaron a Cuba a finales de los noventa para continuar instalando artefactos explosivos, tal como él mismo había hecho previamente en hoteles de la capital cubana.
Entre los ciudadanos centroamericanos reclutados por Chávez Abarca se encuentra el salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León.
En el Hotel Meliá Cohiba
El primer artefacto explosivo colocado por Chávez Abarca detonó el 12 de abril de 1997 en el baño de hombres de la Discoteca “ACHÉ” del Hotel Meliá Cohiba que ocasionó cuantiosos daños.
El 30 de abril del mismo año se desactivó un artefacto explosivo de 401 gramos de C-4 que Chávez Abarca había colocado en una maceta ornamental del piso 15 del propio hotel Meliá Cohiba.
Según sus propias declaraciones, Chávez Abarca expresó: “Cuando regresé a El Salvador, Posada Carriles me pagó 2 000 dólares por el trabajo”.
El 24 de mayo de 1997 estalló una bomba en la entrada de las oficinas de la Corporación Cubanacán en el Distrito Federal, México, cuyo autor fue también Chávez Abarca.
En una ocasión se reunieron con Chávez Abarca, en el hotel Radisson, los terroristas de origen cubano Arnaldo Monzón, Guillermo Novo Sampoll, Pedro Remón Crispín y Francisco José Hernández, todos vinculados a la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA), donde le pidieron que reclutara a más terroristas para nuevos atentados contra la Isla.
Aunque los Órganos de la Seguridad cubana habían identificado a Francisco Chávez Abarca como presunto autor de los atentados terroristas de 1997 en el Hotel Melía Cohiba, durante el juicio que se le siguió al terrorista salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León por su participación en actos terroristas en La Habana, esta presunción fue confirmada cuando este último reveló que Chávez Abarca fue quien lo contrató cuando trabajaba en la agencia de rentar autos “Geo Rent a Car”, en El Salvador, y lo convenció de realizar misiones terroristas en Cuba, al contarle que él mismo lo había hecho.
Su profesión
En aquel entonces, Chávez Abarca se dedicaba al narcotráfico y a la venta de armas por dinero falsificado en Guatemala, utilizando sucesivamente los alias “Manuel González”, “Roberto Solórzano” y “William González”, y cumplió varias tareas por cuenta de Posada Carriles y sus patrocinadores, hasta el punto de participar, en Guatemala, en reuniones secretas con Arnaldo Monzón Plasencia, principal financiero de Luis Posada Carriles, de quien recibió un giro de 800 dólares en septiembre de 1997, una semana después de la muerte del turista italiano[1].
Su arresto en El Salvador
A finales septiembre de 2005, Chávez Abarca y 21 miembros de su banda fueron arrestados en El Salvador, bajo cargos de robo de automóviles y estafa. Las autoridades aseguraron entonces que se trataba de:
“una de las principales estructuras del crimen organizado dedicadas al robo y hurto de vehículos a nivel nacional y centroamericano”
Chávez Abarca, ya considerado como brazo derecho de Posada Carriles, tenía:
“conexiones con empleados de aduanas, agencias de trámites de documentos de tránsito e instituciones públicas y privadas”
La operación “Tormenta”, realizada por la policía salvadoreña, incluyó una serie de allanamientos en San Salvador, Soyapango, Ciudad Delgado, Santa Tecla e Ilopango, el refugio de Posada durante años.
Chávez Abarca, a quien nunca se le juzgó por parte de los tribunales salvadoreños por sus acciones terroristas, sólo cumplió 24 meses de prisión por dirigir una banda de robo de autos, y fue liberado por un arreglo con las supuestas víctimas de sus delitos.
En octubre de 2007, diputados del partido ARENA lograron bloquear la comparecencia ante el plenario de la Asamblea Legislativa salvadoreña del ministro de Seguridad, René Figueroa, y del fiscal general, Félix Safie, en torno a la liberación por parte de un tribunal de ese país de Francisco Chávez Abarca, el principal cómplice de Posada Carriles, en la campaña de 1997 contra Cuba. El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) denunció la puesta en libertad de Chávez Abarca y exigió una explicación de ambos altos funcionarios sobre la tolerancia demostrada hacia el delincuente y en la declaración presentada ante la cámara.
Los diputados del FMLN en aquél entonces se expresaron indignados por la fragilidad de las instituciones encargadas de la investigación y persecución de los criminales, responsables de abominables actos terroristas.
El Presidente venezolano Hugo Chávez Frías, informó a la comunidad internacional la captura de éste ciudadano cuando se disponía a entrar en Venezuela. Al concluir los interrogatorios fue deportado a Cuba.
Su arresto en Venezuela y deportación hacia Cuba
El 2 de julio de 2010, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció desde el Palacio de Miraflores la captura del terrorista salvadoreño Francisco Chávez Abarca durante una operación de inteligencia la noche del 1 de julio de 2010 en el aeropuerto de Maiquetía cuando intentó ingresar a Venezuela con identidad falsa utilizando un pasaporte de la República de Guatemala, con el nombre de González Ruiz, Carlos Adolfo. De inmediato trasladado a la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin)
Chávez Abarca tenía la misión de preparar intentos desestabilizadores contra el Gobierno venezolano del presidente Hugo Chávez.
Entre los planes terroristas de Chávez Abarca en Venezuela, según la confesión que dio a las autoridades de ese país, se encontraba desarrollar un plan para desestabilizar la tranquilidad en el marco de las elecciones parlamentarias que se efectuarían el 26 de septiembre de este año.
En su nota informativa del 7 de julio de 2010, el Ministerio del Interior de Cuba, informó que:
“Una vez establecida su verdadera identidad y en apego a los procedimientos legales establecidos internacionalmente las autoridades venezolanas trasladaron en la tarde de hoy, vía aérea hacia territorio nacional al terrorista, cumpliendo la orden de circulación realizada por Cuba a la INTERPOL.”
Su condena en Cuba
El 21 de diciembre de 2010, la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Provincial Popular de Ciudad de La Habana, impuso la sanción de 30 años de privación de libertad al salvadoreño Francisco Antonio Chávez Abarca por el delito de terrorismo. En mayo de 2011, el Tribunal Supremo Popular ratificó la condena impuesta al terrorista[2].
ECURED