Blog_CubaSigueLaMarcha

Blog_CubaSigueLaMarcha

sábado, 22 de noviembre de 2014

Los grandes logros de Cuba desde que triunfó la revolución socialista

Será el mar Caribe que hace reverberar el sol del mediodía, las fachadas trituradas por el salitre del Malecón o los genes a prueba de bombas del mestizaje, pero lo cierto es que la red sanitaria y educativa de la isla siempre será el símbolo del orgullo patrio de la revolución socialista cubana.
Nicholas D. Kristof, periodista estadounidense especializado en coleccionar premios Pulitzer, señalaba enThe New York Times que si EEUU tuviese un sistema de salud como el cubano, salvaría cada año a 2.212 bebés de una muerte segura. "Sí, he dicho Cuba. Es menos probable que los recién nacidos sobrevivan en EEUU, con un sistema de asistencia médica que suponemos el mejor del mundo, que en la empobrecida y autocrática Cuba", concluye. A Kristof le llovieron piedras por su artículo pero respondió que las cifras son a menudo el espejo frío de la realidad.
Es el cuarto país de Latinoamérica en el ránking de desarrollo humano 
Según el World Factbook de la CIA de 2005, el informe sobre el estado del mundo que elabora la central de inteligencia estadounidense, Cuba es uno de los 41 países que superan a EEUU en todas las tasas que miden la salud y educación de un pueblo. Y pese al bloqueo que padece desde hace casi medio siglo, sigue agarrada al puesto 51 en el índice de desarrollo humano, el cuarto más alto de Latinoamérica y el Caribe.
Los cubanos pueden ser los más altos y los más fuertes pero sobre todo son los más longevos del continente americano. Según el Fondo de Población de la ONU (UNFPA), el 16,2 % de su población tiene más de 60 años y la esperanza de vida roza los 80, superando en dos años a EEUU y en casi seis a Barbados, Trinidad y Tobago, y Chile. La clave del éxito es el impactante empuje de la medicina preventiva implantada en la isla.
Dieta vegetariana, guerra al consumo de tabaco, cultura deportiva, desarrollo biomédico, educación sexual y difusión de técnicas de relajación como el tai-chi. Enfermedades endémicas como la poliomielitis, el tétanos neonatal o la rubeola, que azotan sin piedad Haití, Jamaica o República Dominicana, fueron erradicadas de Cuba hace décadas.
En esperanza de vida supera a EEUU y en alfabetización iguala a Islandia
El VIH afecta al 0,005% de la población, una de las más bajas del mundo, y la tasa de mortalidad infantil no supera los 5,3 fallecimientos por cada mil nacimientos. Estas cifras son la vacuna milagrosa que las autoridades cubanas muestran cada vez que alguien les recuerda su obstinación por aplazar década tras década la llegada de la democracia a su país.
"Cuba nunca será como los países vecinos del Caribe por mucho que EEUU y Europa se empeñen", reconocía el periodista Fernando Ravsberg, corresponsal de la BBC en la isla durante los últimos 15 años. En la pomposa Cumbre del Milenio celebrada en 2000, el entonces presidente cubano Fidel Castro, un maestro de la oratoria cuando se trata de manejar cifras, lanzó una arenga contra las propuestas occidentales para reducir la pobreza.
Castro vendió su modelo educativo y sanitario como la única manera de encarar con garantías el abismo cada vez mayor que separa a los países ricos y pobres. Y remató su alegato con una de las frases que el líder moral de la independencia cubana, José Martí, dejó prendida en la historia: "Ser cultos es la única manera de ser libres". Nadie fue capaz de rebatirle.
Con una tasa de alfabetización cercana al 100%, sólo comparable a Islandia, Cuba es una factoría mundial de ingenieros, científicos sociales y, por su supuesto, médicos. Todo esto, acompañado de esta idílica situación formativa, ha llevado a algunos cubanólogos a definir este pequeño país como la "Suecia del Caribe".