Blog_CubaSigueLaMarcha

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sábado, 12 de diciembre de 2015

Mucho dinero para acabar con la Revolución cubana

Mucho dinero para acabar con la Revolución cubana



Por Arthur González/El Heraldo Cubano.- Los resultados de las recién concluidas elecciones parlamentarias en Venezuela, son un ejemplo de cómo trabaja Estado Unidos contra gobiernos que no son de su agrado.
Cuba ha sido un laboratorio para tareas similares, pero en circunstancias históricas diferentes, y a pesar de que los yanquis no alcanzaron los objetivos trazados, incluso impedir el triunfo de Fidel Castro, persisten en su deseo de hacer fracasar el modelo socialista para que no sea un ejemplo a seguir por otros países de la región.

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En su obstinado empeño, no escatiman un solo centavo para sufragar una guerra sórdida y permanente desde el mismo año 1959.
Cuando se revisan los presupuestos de los primeros Programas de Acciones Encubiertas de la CIA, se percibe que nunca dudaron en gastar lo que entendieran necesario, con tal de destruir la naciente Revolución cubana.
En el primer Programa, aprobado en marzo de 1960 por el presidente D. Eisenhower, el presupuesto asignado a la CIA para los años fiscales 1960 y 1961, fue el siguiente:
I. Acción política Apoyo de los elementos de la oposición y otras actividades grupales: 150 mil usd en 1960 y 800 mil usd en el 1961.
II. Propaganda: Operaciones de radio y programación, incluida la instalación de los transmisores, 400 mil usd en 1960 y 700 mil en 1961.
La prensa y las publicaciones, 100 mil usd en 1960 y 500 mil usd en 1961.
III. Actividades Paramilitares: Entrenamiento y material de apoyo aéreo y marítimo para la infiltración y la ex filtración de elementos contrarrevolucionarios, 200 mil usd en 1960 y 1 millón 300 mil usd en 1961.
IV. Recolección de información de Inteligencia: 900 mil usd en 1960 y 3 millones 500 mil usd en 1961.
Ese documento de la CIA señala: “estas cifras se basan en la suposición de que la acción principal no se realice hasta el Año Fiscal 1961. Si por razones de las decisiones de la política u otras contingencias, sobre la cual la CIA no puede ejercer el control, ésta debe acelerar el Programa de Acción y se necesitarán fondos adicionales”.
Hay que recordar que en esa fecha una Coca-Cola solo costaba cinco centavos de dólar.
Pasados los años el dinero asignado fue incrementándose, al diseñarse tareas más complejas, hasta llegar al 2004 en que el presidente George W. Bush, aprobó el llamado Programa para acelerar la Transición en Cuba.
En dicho Programa se asegura que:
“El gobierno de Estados Unidos dispondrá de 29 millones de dólares adicionales, para incrementar el presupuesto actual de 7 millones de dólares del Programa Cuba para uso del Departamento de Estado, la USAID y otras agencias del gobierno, para llevar a cabo medidas dirigidas al entrenamiento, desarrollo y fortalecimientos de la oposición y la sociedad civil cubana”.
Para materializarlo diseñaron múltiples acciones, entre ellas:
“Brindar fondos adicionales a Organizaciones No Gubernamentales, ONG, dispuestas a trabajar en el apoyo a actividades de los grupos de derechos humanos de la Isla, con el objetivo de financiar un incremento en el flujo de información acerca de la transición, incluyendo las transmisiones de Radio y Tv Martí”.
“Trabajar con países aliados dispuestos a apoyar la creación de un fondo internacional para la protección y desarrollo de la sociedad civil en Cuba. Este fondo será utilizado para entrenar y financiar a voluntarios de diferentes nacionalidades que viajarían a Cuba por varias semanas para ofrecer asistencia técnica y logística a bibliotecas independientes, organizaciones profesionales y caritativas, a periodistas, educadores, enfermeras, y médicos que trabajan de forma independiente”.
En sus sueños por dividir la unidad del pueblo cubano, los ideólogos de la CIA y de otras agencias de inteligencia, organizaron tareas y asignaron fondos millonarios para subvertir a los jóvenes, las mujeres y los negros, tres pilares sumamente beneficiados por la Revolución socialista como nunca antes.
Para ello, el Programa de Transición contempla las siguientes acciones:
“Financiar iniciativas para ofrecer programas educacionales a familiares de opositores políticos, lo cual incluye el establecimiento por parte de la OEA de un programa universitario de becas para los niños de los disidentes cubanos que estudiarían en universidades latinoamericanas”.
“Financiar programas para apoyar los esfuerzos de las mujeres cubanas para construir la democracia. Tales programas entrenarían, desarrollarían y organizarían grupos femeninos en Cuba y traerían a nuestro país a ONG de terceros países con experiencia en este tema.
“Financiar programas para desarrollar grupúsculos en la comunidad negra cubana. Los programas pueden involucrar a líderes de ONG de esa comunidad y de los países africanos que viajarían a Cuba, quienes formarían en sus respectivas naciones grupos de trabajo sobre Cuba. En esta recomendación también se plantea financiar transmisiones dirigidas a cubrir las necesidades de la comunidad negra cubana”.
Estas propuestas se pusieron en marcha desde el 2004, materializándose de diversas formas.
En el 2008 el dinero asignado para desmontar el socialismo cubano alcanzó la cifra de 45,7 millones de usd, siendo la USAID una de las mayores receptoras de ese dinero, el cual fue repartido entre varias ONG, entre ellas People in Need, la Universidad de Loyola, Jackson State University, Panamerican Development, Alliance for Family, TV Martí, Center for Democracy in the Americas, Consorcio de Mississippi para el Desarrollo Internacional, Global Patners International Resorces, entre otras.
Para los jóvenes, principal blanco de su trabajo subversivo, desde el 2009 iniciaron un programa de becas con el fin de preparar líderes comunitarios.
Barack Obama, desde la llegada a la Casa Blanca, aprueba anualmente 20 millones de usd para actividades subversivas contra Cuba.
En el 2014 el Miami Dade College, a través de la Fundación Nacional Cubano Americana, ofertó becas para 17 familiares de contrarrevolucionarios cubanos y en abril del 2015 la organización World Learning Inc., con sede en Washington, abrió una nueva convocatoria de un “Programa de Liderazgo de Verano”, para jóvenes cubanos de 16 a 18 años, durante cuatro semanas en Estados Unidos, al que asistieron 30 cubanos.
Con las mujeres no pudieron, pues la Revolución las elevó al sitial más alto en la sociedad cubana actual, quedando los negros como uno de los segmentos poblacionales prioritarios. Hace solo unos años la NED, Fundación Nacional para el Desarrollo, distribuyó 62 mil dólares para la organización Alianza Afro-cubana.
Septiembre del 2006, el Consorcio de Mississippi para el Desarrollo Internacional, que agrupa las cuatro universidades negras más importantes de Estados Unidos, anunció la creación del Centro para la Comprensión de los Afro-Descendientes Cubanos, (CUCAD), financiado por la USAID y el Departamento de Estado.
El 13 de junio del 2013 el Departamento de Estado anunció varios proyectos para promover la Democracia y los Derechos Humanos en Cuba, uno de ellos consiste en herramientas digitales, para que sean utilizadas de forma selectiva y segura por la población civil cubana, junto con otra iniciativa para el fomento de igualdad y defensa de las redes sociales de Afrocubanos.
No por gusto los principales cabecillas de los grupúsculos contrarrevolucionarios son de raza negra, pero vale señalar que los cubanos no se han dejado confundir con las mencionadas propuestas y la unidad se mantiene entre todos.
Por si fuera poco el dinero gastado contra Cuba, el pasado 25 de marzo 2015 la subsecretaria de Estado, Roberta Jacobson, informó que el Presidente solicitó al Congreso 2 mil millones de dólares para Latinoamérica y de esa suma 53,5 millones se destinarán para la Iniciativa Regional de Seguridad, (CBSI), y una buena cantidad será empleada en programas de promoción de “la libertad de prensa y los derechos humanos” en Cuba, Venezuela, Ecuador, Nicaragua.
¿Quién puede calcular el monto total del dinero gastado en balde contra Cuba?
Es realmente imposible, porque las operaciones encubiertas de la CIA son muy costosas y sus presupuestos secretos, al que se suman los gastos de los programas para los “refugiados políticos” y los que solicitan asilo político mediante la Ley de Ajuste cubano.
A pesar de esto Cuba continua su rumbo y Estados Unidos a la espera de que las penurias causadas por la Guerra Económica, le den el mismo resultado que las recientes elecciones en Venezuela, pero como señaló José Martí:

“Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras”.

FUENTES:




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