Blog_CubaSigueLaMarcha

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viernes, 24 de octubre de 2014

Acerca de los cubanos en EE.UU.

De acuerdo a los más recientes estimados demográficos resultado del Censo del 2010, el número de cubanos y sus descendientes nacidos en Estados Unidos que viven en este país se considera ser 1.8 millones.  De éstos 1,044,000 (58%) son nacidos en Cuba y 756,000 (42%) son nacidos en este país.  Representan el 3.6% del total de los latinoamericanos y sus descendientes que residen en EE.UU.
Los censos nacionales son aproximaciones las cuales son afectadas por un sinnúmero de factores, subjetivos y objetivos.  Recientemente leí  en un artículo sobre un estudio de poblaciones la siguiente afirmación introductoria del estudio, ¨las estadísticas son un espejismo organizado¨.  Así hay que considerarlas.  Las cifras citadas en este trabajo han sido tomadas de informes y estudios del Buró del Censo de Estados Unidos y del Pew Hispanic Center, institución altamente respetada.
En 2012 la población latinoamericana y sus descendientes que residen en EE.UU. se consideraba ser de 53 millones de personas de un total de 311 millones de personas residentes en este país.  Los primeros cinco grupos nacionales latinoamericanos por sus números son: los mexicanos quienes sumaban 34 millones (65%); los puertorriqueños, 5 millones (9.5%); los salvadoreños, 1.950,000 (3.8%) y los cubanos 1.8 millones (3.6%). 
Se estima que el 70% (1.2 millones) de todos los cubanos y nuestros descendientes que vivimos en Estados Unidos vivimos en el estado de la Florida, cuya población en 2012 era de 19 millones de personas. El 75% de los cubanos que vivimos en la Florida vivimos en el condado Miami-Dade. En cada uno de los estados de Nueva Jersey, Nueva York y California viven alrededor de entre 80 a 90 mil de nosotros.  Le sigue Texas con alrededor de los 50 y pico mil.  Entre los años 2000 a 2010 el crecimiento anual de la inmigración cubana se estimó ser de 17,300 personas. Nada ha cambiado desde entonces para hacer disminuir esta cifra.
La edad promedio de los cubanos y nuestros descendientes es de 40 años; la del resto de los otros latinoamericanos y sus descendientes es de 27 años; y la de la población general en el país es de 37 años. El 25% de los cubanos y nuestros descendientes en este país han obtenido una licenciatura universitaria; comparados con el 13% de todos los latinoamericanos que la han obtenido, y con el 29% de la población general que la ha podido obtener.
De acuerdo al más reciente estudio sobre estos asuntos, el del Buró del Censo con fecha de 2011, el salario promedio anual de la población cubana fue de $24,400; el del resto de los latinoamericanos fue de $20 mil, y el de la población general fue de $29 mil.  El 19% de los cubanos vivían bajo el nivel de pobreza, comparados con el 26% de los demás latinoamericanos, y el 16% de la población general.
De acuerdo a la State of Florida Division of Elections (División de Elecciones del Estado de la Florida) 1.6 millones de latinoamericanos y sus descendientes estuvieron inscritos para votar en este Estado para las elecciones generales de 2012. Eran el 13.9% de los 11.9 millones de personas inscritas para votar en la Florida. El 32% de todos los latinoamericanos inscritos para votar eran cubanos y sus descendientes, mientras el 28% eran puertorriqueños. Se estima que el 60% de los cubanos, nacidos en Cuba, que viven en EE.UU. son ciudadanos de este país. El porciento de éstos que llegaron a EE.UU. antes de 1980 y que son ciudadanos estadounidenses alcanza el 90%; mientras que al porciento entre los que han llegado posteriormente y son ciudadanos estadounidenses es mucho más bajo.
Un estudio del Pew Research Center (Centro de Investigación Pew) de 2013, portento de significantes cambios, mantiene que el 47% de los ciudadanos de origen cubano inscritos para votar favorecían al partido Republicano (comparado con el 64% en 2003), y en esa misma fecha, el 44% de los cubanos inscritos para votar favorecían al partido Demócrata.  Este estudio también mantiene que entre los cubanos inscritos para votar entre las edades de 18 a 49 años, el 56% favorecían al partido demócrata; mientras aquellos mayores de 50 años, sólo el 39% favorecían a este Partido.
El porciento de los cubanos y sus descendientes que votaron en las elecciones presidenciales de 2012 fue del 67%, comparado con el 48% del resto de los latinoamericanos que votaron. El  porciento de la votación a nivel nacional fue de 58.2%.  En la Florida el 49% de los cubanos y sus descendientes votaron por el presidente Obama y el 47% votó por el candidato republicano, Mitt Romney.
Espero que este pequeño trabajo haya podido ayudar en algo al mejor conocimiento de nuestra comunidad residente en Estados Unidos.
Andrés Gómez*
Miami, 23 de octubre de 2014
* Director de Areítodigital 

María Elvira: TV basura de Estados Unidos

La política contra el Gobierno de Cuba y de Venezuela garantiza rating, y con el rating, el dinero con el cual un grupo de presentadores, periodistas y moderadores de los medios hispanos sostienen un ingente ingreso de recursos para mantenerse al aire.
La mentira, la propaganda negra, la desinformación y la repetición de frases trilladas acerca del “castrocomunismo” y el “régimen chavista” son utilizadas en una operación típica de la guerra de cuarta generación, en la que medios y figuras prominentes de la cultura dominante, tratan de influenciar la opinión de los hispanos en EEUU.

La Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos realizó su primer trabajo de injerencia contra Cuba instalando en el sur de Florida la estación JM/WAVE, entonces la más grande del mundo, destinada exclusivamente a agredir a la isla caribeña.
Más de 250 oficiales y 2000 agentes de origen cubano se dedicaron hasta 1967 a infundir una campaña de desinformación dirigida a la población cubana en la isla para intentar derrumbar a la Revolución Cubana, sin lograr su objetivo.
Con el tiempo, cambiaron las tácticas y el Gobierno de Washington, bajo la administración del presidente Ronald Reagan, anunció la creación de la emisora Radio Martí en 1981, a la que después se le incorporó una televisora, con el fin de transmitir información a Cuba.
Aunque las operaciones constituyen una violación a diferentes tratados internacionales, el Gobierno federal estadounidense apuntó el control de la emisora bajo la Oficina de Transmisiones hacia Cuba (OCB, por sus siglas en inglés), para constatar que sus emisiones nunca estuvieran enfocadas en el público estadounidense.
Eso nunca se cumplió. La influencia del medio creció y sus objetivos cambiaron para ganar adeptos a la causa anticastrista dentro de territorio norteamericano. Así lo reveló la investigación CubamoneyProject, publicada en 2011, con el listado de “periodistas y colaboradores” contratados entre 2003 y 2010 por la OCB, para efectuar labores de propaganda dirigidas a la comunidad cubana en EEUU.
Según el informe se han destinado más de 600 millones de dólares para el financiamiento de la radio que a su vez pagaba los salarios de “colaboradores” del Nuevo Herald, el Diario de Las Américas, de Radio Mambí, de canales de señal abierta y hasta de cadenas de televisión paga como Telemundo y del mayor conglomerado de habla hispana, Univisión, a cambio de infundir terror sobre Cuba.
Es precisamente en esta época que se posiciona el periodismo realizado por figuras como María Elvira Salazar y Oscar Haze, entre otros hispanos.

Salazar sirvió, por ejemplo, de intermediaria para el control de daños que realizaban agentes cubanos de la CIA ante la prensa estadounidense, como cuando el terrorista Posada Carriles, asumió la autoría intelectual de una serie de atentados bomba contra hoteles de La Habana en los noventa.
La comentadora también fue la promotora de un programa, primero en tv local y luego con el canal MegaTv, llamado Polos Opuestos, que con el fin de ganar audiencia prometía “entrevistas exclusivas” e “informaciones nunca antes vistas” dedicado a repetir las líneas duras del anticastrismo cubano en EEUU a base de testimonios falseados y de confesiones de supuestos dirigentes cubanos disidentes.
Posteriormente, la periodista lanzó el show María Elvira Live, bajo la coordinación de la actual gerente de CNN en español, Cinthya Hudson, que posteriormente la llevaría a esta cadena de noticias.
La producción de esos programas contaban con un presupuesto para pagar “la exclusividad” de testimonios de la supuesta corrupción y el despilfarro bajo el cual aseguraban vivía el mando cubano. “Soy como Oprah (una estrella de la televisión estadounidense). La producción independiente me permite elegir quién trabaja conmigo y cuánto gana esa persona. Como manejo el presupuesto, puedo decidir si quiero comprar un video de Fidel Castro en calzoncillos”, relató la periodista en entrevista al Nuevo Herald.
Fue por estos mecanismos que Salazar testificó ante una corte peruana por su vinculación en un supuesto caso de extorsión contra la conductora de tv de ese país, Laura Bozzo, cuando mantuvo contacto con Vladimiro Montesinos, exasesor de Alberto Fujimori, cuando éste se ocultaba en Venezuela.
La acusación de Bozzo de que Salazar había sido intermediaria de Montesinos en un presunto pago de 100 mil dólares, le costó el cargo en la cadena Univisión.
Orlando Bosch, Carlos Alberto Montaner, entre otros confesos activistas del terrorismo contra Cuba, utilizaron el espacio televisivo de Salazar para proferir abiertas amenazas para el asesinato de líderes cubanos, así como de quienes expresaran apoyo por La Habana.
En este programa se incitó al magnicidio como cuando Salazar le preguntó en 2005 al exagente de la CIA, Félix Rodríguez, si creía posible “enviar un comando de la CIA para terminar con Hugo Chávez”.
Salazar ya tenía antecedentes en este llamado, en 2004 había invitado al actor venezolano Orlando Urdaneta quien apuntó, ante otra pregunta de la periodista, que la solución a los problemas de Venezuela debía “partir de la desaparición física del perro mayor y cuidado si de una buena parte de la jauría”.
Al preguntarle de cómo podría concretarse la desaparición física, Urdaneta respondió que eso se hace “con unos señores que tienen unas armas largas con unas mirillas telescópicas que no fallan”.
Más recientemente, y desde el canal MiraTv, Salazar sigue siendo servil a la oposición cubana y venezolana más radical asentada en Miami, así como de figuras que promueven salidas anticonstitucionales del presidente Nicolás Maduro, como Leopoldo López o J.J. Rendón.
El extremismo y la lucha por la credibilidad
Recientemente, la entrevistadora del canal MiraTv, María Elvira Salazar, ha dedicado decenas de horas de su programación a Venezuela.
Con programas titulados “Las cuentas millonarias de María Gabriela Chávez”, “Más muertes del chavismo”, “El terrorismo islámico y el régimen chavista”, la conductora utiliza videos, pruebas falsas, declaraciones oficiales descontextualizadas y de entrevistados opositores al chavismo para forzar “teorías” de supuestas cuentas millonarias de la familia del Comandante Chávez y para alertar de los supuestos nexos de organizaciones terroristas islámicas con el Gobierno venezolano.
La presentadora llega a los extremos, como cuando realizó un programa el pasado 6 de octubre titulado: “La muerte de Serra y las prácticas de santería de Maduro y Chávez”, en el que llevó un representante de la santería para hablar de la supuesta conexión entre esta práctica religiosa y el asesinato del diputado Robert Serra, en el que sugirió un crimen de tipo religioso. El programa fue acompañado además de imágenes de los decapitamientos realizados por el grupo Estado Islámico en Siria e Irak.
Ciudad Caracas

Programa Informe Semanal sobre el ébola oculta el papel de Cuba y pone como ejemplo mundial el envío de marines de EEUU

La contribución de Cuba para frenar el ébola en África Occidental ha sido reconocida por actores políticos y medios tradicionalmente adversos. Hasta el Secretario de Estado de EEUU John Kerry elogió a Cuba por el mayor envío de cooperantes médicos a la región. Por ello, resulta chocante escuchar, en el programa Informe Semanal de Televisión Española, lo siguiente: “La lucha contra el foco del ébola en África, a excepción del contingente enviado por EEUU, permanece como el capítulo olvidado por Occidente”. Edición: Esther Jávega.
Programa Informe Semanal sobre el ébola oculta el papel de Cuba y pone como ejemplo mundial el envío de marines de EEUU
José Manzaneda, coordinador de Cubainformación.- La contribución de Cuba para frenar el ébola en África Occidental ha sido reconocida por actores políticos y medios tradicionalmente adversos (1). Hasta el Secretario de Estado de EEUU John Kerry elogió a Cuba por el mayor envío de cooperantes médicos a la región (2). Medios como The New York Times (3), The Washington Post (4), The Wall Street Journal (5), The Observer (6) y El País (7) han publicado en los últimos días editoriales o noticias reconociendo que Cuba se ha situado, en esta lucha, a la vanguardia del mundo.
Antes ya lo habían hecho los máximos responsables de la ONU: Ban Ki-moon, Secretario General (8), o Margaret Chan, Directora de la Organización Mundial de la Salud (9), que colocaban a Cuba como el ejemplo que necesita el mundo.
Por ello, resulta chocante escuchar, en el programa Informe Semanal de Televisión Española, lo siguiente: “La lucha contra el foco del ébola en África, a excepción del contingente enviado por EEUU, permanece como el capítulo olvidado por Occidente” (10). ¿Acaso los autores de este reportaje titulado “El ébola en cuarentena”, no han leído ni uno solo de los citados reconocimientos a Cuba, un país también occidental? Resulta curioso, además, que el programa cite como único ejemplo positivo el envío a África de 3000 marines norteamericanos, sin citar las voces que ponen en duda el papel de estos militares en una crisis sanitaria y que apuntan a otros objetivos de control geoestratégico por parte de EEUU (11).
Al silencio de unos medios, se suma la manipulación más burda de otros. Desde Miami, el canal Telemundo daba voz a un supuesto “experto sanitario” que ponía “en duda la capacidad de Cuba frente al ébola”, y que aseguraba que "los médicos cubanos carecen de la preparación contemporánea para enfrentar una situación de este tipo" (12). El “experto sanitario” era, cómo no, Julio César Alfonso, presidente de una organización que coordina, junto al Gobierno de EEUU, la captación por todo el mundo de médicos cubanos cooperantes que desean acogerse al asilo político (13).
Estos medios han creado toda una campaña de terror para influir en los familiares en Cuba de los médicos cooperantes. En el mismo canal Telemundo se aseguraba que, “al parecer (a los familiares) les informaron (de) que las posibilidades de no regresar eran de un 90%” (14). También, que “de acuerdo a informes, el Gobierno les ha prometido una casa y un auto a los cubanos que logren regresar a Cuba”. Conclusión: “al parecer” y “según informes”, nos encontramos ante un nuevo invento para tratar de ensuciar el reconocimiento internacional casi unánime a Cuba.
También leemos otros disparates basados en “reportes sin confirmar” (16) o en supuestas “fuentes conocedoras del tema” (17) que nunca son mencionadas. Como que “el personal médico recibirá altos salarios” (18), de hasta 10.000 dólares (19), o que existiría “un seguro médico de la Organización Mundial de la Salud (pero) cuyo beneficiario (no serían los médicos, sino) (...) el (propio) estado cubano” (20).
En cualquier caso, si hasta un diario habitualmente tan agresivo contra Cuba como el español El País, titulaba, en un texto impecable, que “Cuba se coloca a la vanguardia en la lucha contra el ébola” (21), parece evidente que el ejemplo solidario que Cuba ofrece al mundo ha roto, definitivamente, la cortina de silencio mediático.

Los comedores o el comedero de Fariñas en bancarrota crónica

Hasta un medio como Cubaencuentro, que se engruesa con el negocio del anticastrismo miamense financiado junto a otras publicaciones por la National Endownment for Democracy (NED) y entidades españolas, se ha dado cuenta del oportunismo y superchería de Guillermo Fariñas:

“En el afán por superar el muro de la disidencia, Fariñas no sabe ya si hacer política u obras de caridad… El mercado de ideas es eso: mercado, y cada cual aprovecha como puede la coyuntura para ir tirando. Allá quien pague porque la oposición siga como hasta ahora: sin camino ni pueblo.”

El periodicucho dice más: “En anteriores visitas a Miami, Fariñas había largado ya desde tener cierta amistad con el tercer hombre del castrismo, Miguel Díaz-Canel, hasta saber por coroneles del MININT que asesores de Raúl Castro aconsejaban que algunos disidentes ocupen escaños en la Asamblea Nacional. Ahora se apea con el movimiento popular de los comedores, que no tienen “connotación política sino humanitaria”, pero ayudarían a encarar con éxito el reto de los disidentes: “capitalizar el disgusto de la gente”.

Pero, lo que en realidad sucede es que Fariñas ha sido llamado al cuartel general de vividores y terroristas de Miami después de la metedura de pata de querer convertirse en el líder unitario para una disidencia en bancarrota crónica, revelando de primera mano la corrupción y las discordias por bajos ....

Entre los pretextos que abundan para estos personajes está la presentación de una novela que quedará como una gran estafa como ha publicado el blog Cambios en Cuba, dado que Fariñas nunca estuvo en Angola, ni tiene testigos, ni pruebas para sustentar disparates tales como que inhaló gas paralizante en la antigua URSS.

No es que el hombre mienta, sino que sus patrocinadores pretenden que el público engulla sus embustes creando a otro falso líder que los ridiculiza y muestran una cara supuestamente pacifista que glorifica a teroristas como Posada Carriles o Mas Canosa. 

Los comedores que ahora pretende no son más que otro comedero de billetes provenientes de sus proveedores miamenses, que saben sacar lascas y hacer tumbres con el negocio del anticastrismo proveniente de los fondos del contribuyente norteamericano, que el gobieno dilapida. 

En cualquier momento alguien serio en aquel país saca cuentas, porque hasta hoy llevan la batuta los corruptos disfrazados de políticos que usan a sujetos inescrupulosos como Guillermo Fariñas. 
Norelys Morales Aguilera
Blog IslaMía

Fallida subversión anticubana

Sin saberlo, con sus impuestos, estadounidenses y europeos financian el terrorismo mercenario y la fabricación de disidentes en Cuba. Hace más de 55 años que Estados Unidos patrocina esos planes contra la isla, así como la rancia derecha española que regala euros mientras priva de bienestar al pueblo ibérico. Crear tensión en la isla con intentos de subversión es un desatino político, económico y diplomático. Con el bloqueo genocida, acciones encubiertas y actos terroristas, la superpotencia sólo pasará a la historia como víctima de sus propios sicarios.
Imaginemos que una potencia extranjera destina dinero, expertos y equipo para capacitar a activistas para subvertir el orden político de otro país. Esa violación al derecho internacional y a la Carta de las Naciones Unidas ha sido la norma del Gobierno de Estados Unidos (EE.UU.), que aporta recursos, entrena mercenarios y espía a Cuba desde hace más de medio siglo.
Aunque la disidencia cubana se dice demócrata y libertaria, en realidad es una red mercenaria que en el interior de su propio país lucha ferozmente por los fondos del Gobierno estadounidense para atizar el odio entre los cubanos, subvertir la gobernabilidad de su propio país y cometer sabotajes.

Al sostener a esos grupúsculos de interés, el Gobierno de Barack Obama imita a su antecesor George Walker Bush y a los últimos 10 presidentes estadounidenses en su obsesión por descarrilar gobiernos que defienden su soberanía y que aspiran a un mundo sin hegemonías. Un movimiento genuino político nacional no se fabrica en una capital enemiga; la libertad de expresión es cotidiana y lo sabe cualquiera que ha hecho la cola de bodega, como recuerda el abogado cubanoamericano, José Pertierra.
Sin embargo, bajo acción de esos grupos mercenarios, el territorio cubano, sus pobladores y el patrimonio son víctimas del terrorismo y la subversión articulados desde el exterior. La beneficiaria de esas acciones delictivas es la élite depredadora, desnacionalizadora y ávida de poder –no de libertad y democracia– que aspira a reconquistar Cuba para perpetuar la marginación e ignorancia que violarían nuevamente los derechos humanos de más de 12 millones de cubanos.
Ser disidente en Cuba es un negocio redondo. Seguros de que el Gobierno cubano no ejercerá violencia contra ellos, los supuestos luchadores de la libertad de expresión callan ante más de medio siglo de bloqueo genocida que la superpotencia ha impuesto a Cuba y guardan silencio ante la abierta injerencia política, económica y social de los servicios de inteligencia de la superpotencia contra el régimen de la isla.
Los presupuestos clandestinos y abiertos para desestabilizar a Cuba provienen de los contribuyentes estadounidenses. El Congreso oculta a sus ciudadanos el monto real que destina para presionar al Gobierno cubano en el exterior; para capacitar a ciertos actores en nuevas tecnologías de la información; para fortalecer a las organizaciones no gubernamentales (ONG) ligadas a Washington y para sostener a familias de supuestos presos políticos, pseudo-opositores artísticos, periodistas y blogueros, entre otros.
Ese flujo de recursos para la subversión viola el derecho internacional, las mismas leyes estadounidenses y las de otros países, como describe el especialista en comunicación Octavio Fraga Guerra, al citar que el artículo 951 del Código Penal de EE. UU. establece que cualquiera que no sea diplomatico y actúe en ese país como agente de un Gobierno extranjero, sin notificación previa al ministro de Justicia, será sancionado hasta con 10 años de prisión.
El párrafo 530 del Código define que todo estadounidense que sin autorización de su Gobierno establezca relación con un Gobierno extranjero, con intención de influir en la conducta de éste por un conflicto o controversia con EE. UU., enfrentaría prisión.
Fábrica de opositores
La Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), del terrorista confeso Jorge Mas Canosa, es beneficiaria histórica del apoyo económico estadounidense. Hoy esos recursos acrecientan la fortuna multimillonaria de su hijo, heredero del tráfico de influencias y de su liderazgo político. Sólo en 2011 recibió 3.4 millones de dólares para apoyar la contrarrevolución en Cuba, además de aportes privados mayores a los 600 mil dólares. Su sección de Derechos Humanos recibe el cuarto nivel de fondos de la Agencia de EE. UU. para el Desarrollo Internacional (USAID) para proyectos contra Cuba.
A su vez, el grupo ibérico Solidaridad Española con Cuba (SCC), ha enviado emisarios a la isla con el ilegal objetivo de recopilar información sobre la situación política. La dirige Ricardo Carrerras Lario, cuyo perfil incluye su paso por Rendon Group, una firma experta en operaciones psicológicas ligada al Departamento de Defensa (Pentágono) y al Departamento de Estado de EE. UU., así como la asesoría a gobiernos y candidatos latinoamericanos que brinda su firma Latin Analysis, INC.
Con la cobertura de turista, Carrerras ha contactado a contrarrevolucionarios en la isla para aportarles dinero y equipos. Fraga Guerra recuerda que aunque la SCC oculta el origen de sus fondos, se sabe que entre septiembre de 2008 y diciembre de 2009 el estadounidense Instituto Republicano Internacional (IRI) le dio 615 mil dólares. ¡Tal cifra equivale a 41 mil dólares por mes, 533 mil pesos mexicanos!
Sobre el rol desestabilizador de ciertos grupos, Fraga cita el artículo Solidaridad Española con Cuba: una ONG con olor a “Guerra Fría”, firmado por Julio Ferreira (marzo de 2013). Ahí, el autor sostiene que el cerco subversivo contra la Revolución Cubana se vale de las ONG y supuestos periodistas independientes que actúan como caballos de Troya.
También el Código Penal español prevé prisión para quien cometa actos para perjudicar la autoridad del Estado o comprometer la dignidad o intereses vitales de España al relacionarse con agentes de inteligencia o gobiernos extranjeros. Otro artículo, el 589 prevé prisión a quien publique o ejecute en España cualquier orden, disposición o documento de Gobierno extranjero que atente contra la independencia o seguridad del Estado.
A pesar de esa ilegalidad persiste la ofensiva contrarrevolucionaria, aunque se les revierta, como ocurrió a comienzos de este año. La agencia AP reveló que 17 cubanos, de entre 18 y 37 años de edad, viajaron a Miami como becarios del Centro de Iniciativa Latinoamericana y del Caribe del Miami Dade College para capacitarse como dirigentes políticos y reunirse con líderes hispanos del Congreso.
Lejos de ser un viaje de estudios, los jóvenes ingresaban al plan subversivo de la FNCA contra Cuba, que financia la USAID. Según AP, esos jóvenes, familiares de contrarrevolucionarios, desertaron y esa aventura fallida costó a los contribuyentes estadounidenses unos 16 mil dólares por persona.
El perfil de los elegidos es elocuente: San Miguen Molina denunció en Univisión 23 que la FNCA lo usó para justificar los fondos recibidos; el rapero Raudel Collazo se dice seguidor de Malcolm X pero en Facebook sostiene el lema “Paz, amor, libertad y a la mierda la política”. La tercera disidente frustrada es Aleidys Catá Moya, de quien el Nuevo Herald ocultó que es sobrina de Berta Soler y Ángel Moya.
También es negocio declararse preso político en Cuba. La mayoría han cometido asaltos con fuerza, lesiones graves, tráfico de drogas, desorden público, amenazas y violencia doméstica. Si se declaran contrarios a la política del Gobierno cubano e incumplen las normas carcelarias (vestir el uniforme y negarse a trabajar para pagar su deuda social), la FNCA da a cada uno al menos 50 dólares mensuales. Esa cifra es el doble de lo que en promedio recibe un trabajador de la isla, refiere Luciano Estremera Morales.
El dinero les llega por la ilegal Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), que en agosto pasado dejó de dar su mesada a esos pseudo-disidentes, porque la UNPACU gastó el dinero en una fiesta en la playa santiaguera de El Francés. Tras el escándalo, la FNCA duplicó la mesada de septiembre, pero los presos sólo recibieron 90 dólares y una disculpa.
Otras subsidiadas son las llamadas Damas de blanco. Previo pago, protestan contra el Gobierno cubano sobre la 5ª Avenida de La Habana encabezadas por Berta Soler y Belkis Cantillo. Si cumplen su tarea van al extranjero con gastos pagados, cobran notoriedad y hasta reciben premios. Pero en el interior libran una enconada lucha por el dinero y el poder que sólo abochorna a sus patrocinadores.
Las deserciones crecieron cuando Soler les recortó salarios, dio becas a su propia familia, organizó viajes al exterior y ocultó los 50 mil euros que recibió por el Premio Sajárov, revela Ramón Bernal. Otro decepcionado es Giordano Lupi, traductor italiano de la bloguera Yoani Sánchez, quien descubrió que ésta sólo piensa en el dinero y no en los valores democráticos que proclama.
Obama al descubierto
En las dos gestiones de Obama, la FNCA ha recibido grandes aportes para su guerra sucia. Se le atribuye, junto con el Consejo por la Libertad de Cuba, la contratación de mercenarios para efectuar actos violentos en el marco de la visita de Benedicto XVI a La Habana y la Feria Internacional de La Habana 2013.
La capacidad de presión de la FNCA se consolidó el 8 de noviembre de 2013, cuando el mandatario visitó la casa de Jorge Mas Santos con miras a recibir aportes de la contrarrevolución en Florida para el Partido Demócrata. Ahí, el presidente estadounidense saludó a Guillermo Fariñas y Berta Soler; con esa visita, Washington cumplía con su compromiso de garantizar fondos de la USAID a la oposición, como recuerda el periodista guatemalteco Percy Alvarado.
Ante la multiplicación de agencias e instituciones que reparten dinero estadounidense a los mercenarios cubanos y la falta de transparencia, Obama decidió centralizar los recursos. Desde 2012, el Departamento de Estado concentra su esfuerzo en tres de sus órganos: la Oficina de Latinoamérica y el Caribe (LAC), que depende de la USAID; la Oficina de la Democracia, Derechos Humanos y el Trabajo (DRL) y la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental.
Al mismo tiempo, reforzó el rol de la Oficina de Intereses Estadounidenses (SINA) para distribuir dinero entre la disidencia cubana. El jefe de la misión, John Caufield, usa su experiencia como funcionario en América Latina para operar los planes desestabilizadores al instruir a su personal para que identifique a quienes otorgarán ayuda económica y tecnológica para impulsar su oposición subversiva.
Pese a la reestructuración ordenada por Obama, aumentó el presupuesto anticubano. Si George W. Bush elevó el presupuesto de 3.5 millones de dólares en el año 2000 a 45 millones en 2008, el gasto específico de Obama, diseñado por la Comisión para la Asistencia de una Cuba Democrática (creada por Bush), apoya medidas dirigidas al entrenamiento, desarrollo y fortalecimiento de la oposición y la sociedad cubana, recuerda José Pertierra. Esto ocurre a pesar de que el informe 2006 de la Oficina General de Contabilidad (GAO en inglés) descubrió falta de rendición de cuentas en los fondos para ese fin.
Mientras operan los planes subversivos desde el extranjero, el presidente Raúl Castro afirmó el 6 de octubre de 2013 que el territorio de Cuba nunca ha sido utilizado ni se utilizará jamás, para organizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra ningún otro país, incluyendo EE. UU. El mandatario agregó que su nación ha suscrito 13 convenios internacionales contra el terrorismo y que cumple compromisos y obligaciones de las resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Lamentablemente, hace 55 años que EE. UU. no respeta esa posición.
Nydia Egremy

REPORTAJE ESPECIAL/ Periodismo de fondo en La Crónica de Chihuahua


miércoles, 22 de octubre de 2014

EEUU estaría dispuesto a colaborar con Cuba contra el Ébola: Departamento de Estado

EEUU estaría dispuesto a colaborar con Cuba contra el Ébola: Departamento de Estado
Estados Unidos está dispuesto a colaborar con Cuba en la lucha internacional contra el ébola en África Occidental, según confirmó hoy a Efe un portavoz delDepartamento de Estado.
“Celebramos la oportunidad de colaborar con Cuba para enfrentar este brote de ébola”, señaló el funcionario estadounidense, que destacó la “significativa contribución” del país caribeño con el envío de cientos de médicos y sanitarios a África.
La portavoz adjunta del Departamento de Estado, Marie Harf, no descartó el lunes la posibilidad de una conversación al respecto..., que carecen de relaciones diplomáticas desde hace más de medio siglo, pero dijo desconocer si Washington está abierto a ello.
El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, también valoró el esfuerzo de Cuba el viernes pasado, un país de 11 millones de personas, quien ha enviado a África 255 profesionales sanitarios.
“Ningún país, ni grupo de naciones por separado va a resolver este problema por ellos mismos. Esto va a requerir una respuesta colectiva global. Todos manos a la obra”, ha dicho el secretario de Estado.
“Con ese espíritu, el Departamento de Estado está en comunicación con todos los miembros de la comunidad internacional, incluido Cuba, que participan en este esfuerzo global a través de canales multilaterales, como la Organización Mundial de la Salud, así como reuniones diplomáticas”, agregó el citado funcionario estadounidense.
(Con información de EFE)
Nota: 
Una segunda brigada de 91 sanitarios cubanos partiría este martes hacia África Occidental para ayudar a combatir el ébola. Un grupo de 53 de esos colaboradores viajaban a Liberia y 38 lo harían a Guinea Conakry. En total suman 39 médicos y 48 enfermeros, en un equipo donde el 67 por ciento de sus integrantes tiene menos de 50 años.
Con este refuerzo suman 255 los trabajadores cubanos de la Salud que voluntariamente expresaron su interés de tratar el ébola en África, lo que supone una cifra superior a los sanitarios enviados por organizaciones como Médicos Sin Fronteras y la Cruz Roja, o potencias como Estados Unidos, Reino Unido y China, según destacaron fuentes de Naciones Unidas.

EEUU saluda "oportunidad de colaborar" con Cuba contra el ébola

El gobierno de Estados Unidos saluda la posibilidad de trabajar lado a lado con Cuba en las operaciones de combate a la epidemia del ébola, dijo este martes a la AFP una fuente del Departamento de Estado.
"Damos la bienvenida a la oportunidad de colaborar con Cuba en el enfrentamiento a la epidemia de ébola. Cuba está haciendo una significativa contribución al enviar centenas de trabajadores de salud a África", dijo la fuente, quien solicitó el anonimato.
El llamado formulado por el Secretario estadounidense de Estado, John Kerry, a todos los países a sumarse a la lucha contra el ébola, y el reconocimiento a los esfuerzos desplegados por Cuba habían generado cuestionamientos sobre la disponibilidad de Washington por trabajar conjuntamente con La Habana.
"Con ese espíritu, el Departamento de Estado está en comunicación con todos los miembros de la comunidad internacional, inclusive Cuba, envueltos en este esfuerzo global, ya sea a través de canales multilaterales (...) o por informaciones diplomáticas", añadió la fuente.
El presidente de Cuba, Raúl Castro, abrió el lunes en La Habana una reunión de alto nivel, con presencia de jefes de Estado, para analizar el esfuerzo internacional contra el ébola, y dejó abierta una puerta a trabajar en conjunto con Estados Unidos.
Inclusive el expresidente Fidel Castro, eterno crítico del poderoso vecino del Norte, declaró que "gustosamente cooperaremos con el personal norteamericano" en la lucha contra el ébola, en un artículo titulado "La hora del deber".
Sin embargo, en su contacto con la AFP, la fuente del Departamento de Estado dejó claro este martes que si bien Washington daba las bienvenidas a una cooperación con Cuba ante el ébola, una normalización general de las relaciones bilaterales aún está lejos.
"Continuaremos trabajando en busca de relaciones más constructivas entre Estados Unidos y Cuba, en acuerdo con nuestros intereses nacionales, pero hay asuntos importantes que aún permanecen pendientes entre los dos países", expresó.
En ese sentido, añadió, Washington continuará "intercambios francos y respetuosos con el gobierno de Cuba; y esperamos por el día en que los cubanos puedan disfrutar de derechos humanos y libertades fundamentales".
La misma fuente recordó que el propio presidente Barack Obama "dijo que Estados Unidos deber ser creativo en buscar formas de promover un cambio positivo en Cuba".
El esfuerzo cubano en el combate al ébola consiguió el lunes un aliado inusitado, el diario New York Times, que publicó un editorial donde aplaudió la "impresionante contribución" antillana en la lucha contra el ébola.
Cuba y Estados Unidos carecen de relaciones diplomáticas formales desde hace medio siglo y apenas mantienen "Oficinas de Interés" recíprocas en Washington y La Habana.
A pesar de la antigua desconfianza entre las partes, Washington y La Habana mantienen contactos regulares para tratar de temas bilaterales, como la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, viajes y cuestiones de distribución de correspondencia.

EEUU saluda colaboración con Cuba contra virus del ébola

El gobierno de Estados Unidos saluda la posibilidad de trabajar lado a lado con Cuba en las operaciones de combate a la epidemia del ébola, dijo este martes a la AFP una fuente del Departamento de Estado.
“Damos la bienvenida a la oportunidad de colaborar con Cuba en el enfrentamiento a la epidemia de ébola. Cuba está haciendo una significativa contribución al enviar centenas de trabajadores de salud a África”, dijo la fuente, quien solicitó el anonimato.
El llamado formulado por el secretario de Estado, John Kerry, a todos los países a sumarse a la lucha contra el ébola, y el reconocimiento a los esfuerzos desplegados por Cuba habían generado cuestionamientos sobre la disponibilidad de Washington por trabajar conjuntamente con La Habana.
“Con ese espíritu, el Departamento de Estado está en comunicación con todos los miembros de la comunidad internacional, inclusive Cuba, envueltos en este esfuerzo global, ya sea a través de canales multilaterales (…) o por informaciones diplomáticas”, añadió la fuente.

 

El presidente de Cuba, Raúl Castro, abrió el lunes en La Habana una reunión de alto nivel, con presencia de jefes de Estado, para analizar el esfuerzo internacional contra el ébola, y dejó abierta una puerta a trabajar en conjunto con Estados Unidos.
Inclusive el ex presidente Fidel Castro, eterno detractor de su odiado vecino del Norte, declaró que “gustosamente cooperaremos con el personal norteamericano” en la lucha contra el ébola, en un artículo titulado “La hora del deber”.
Sin embargo, en su contacto con la AFP, la fuente del Departamento de Estado dejó claro este martes que si bien Washington daba las bienvenidas a una cooperación con Cuba ante el ébola, las relaciones bilaterales aún precisan ser pulidas.
“Continuaremos trabajando en busca de relaciones más constructivas entre Estados Unidos y Cuba, en acuerdo con nuestros intereses nacionales, pero hay asuntos importantes que aún permanecen pendientes entre los dos países”, expresó.

lunes, 20 de octubre de 2014

Algunas claves para legitimar el potencial revolucionario de los jóvenes en la Cuba actual

I.
 En diversos espacios se ha asumido la práctica de endosar a los jóvenes “calificativos” distintivos, que si válidos para aproximar una caracterización de este grupo, no deben asumirse como verdades universales. Alegres, irreverentes, inmaduros, dinámicos, activos, indecisos… son apelativos que se reiteran en espacios públicos, en las escuelas y los medios de difusión. En rigor, la propia autovaloración que realizan los jóvenes – al menos la que se presenta en estos espacios a través de entrevistas o documentos – jerarquiza estas características, en una suerte de círculo que se mueve constantemente entre autoreconocimiento – legitimación pública.
Esta dialéctica entre lo público y lo privado se produce y define sus matices en una nación en crisis económica, significativos reordenamientos sociales y permanencia de un esquema político que cumple más de medio siglo sin transformaciones significativas.
El triunfo de la Revolución Cubana en 1959 constituyó un acontecimiento parteaguas en la historia de América y en sentido general, en la contemporaneidad. Los principios políticos que definieron a la primera experiencia de poder socialista en un Estado-nación del continente americano, mantienen su vigencia y su carácter revolucionario en medio de un mundo marcado por la persistencia del capitalismo como sistema de dominación múltiple. Ante esta realidad, se le exige con más fuerza al proyecto cubano “revolucionar” su Revolución, o mejor, continuar dinamizando las estructuras económicas, sociales y políticas como corresponde a una Revolución que se sigue proclamando como tal.
En este sentido, cuando la urgencia de esta “dinamización” se contrapone a las verdaderas posibilidades de un retroceso al capitalismo, vuelve a situarse sobre la mesa el papel de los jóvenes en el panorama de los próximos quince años. Cualquier análisis sobre el particular, debe deconstruir la “estigmatización” que mencionamos al principio. Sutilmente, esos apelativos contienen una carga que los supera. ¿Qué peso tienen para un actor político la falta de seriedad, la indecisión y la inmadurez? Esa carga, se traduce en que los jóvenes constituyen un grupo no hecho, no preparado y – en el peor de los casos – casi aventurero para la actividad política.
II.
Resulta evidente que la actual dirección del país y las figuras paradigmáticas de la Revolución Cubana que han sobrevivido durante más de medio siglo, deben finiquitar – por una exigencia biológica – en los próximos cinco o diez años. Por tanto, si antes podía presentarse la renovación política como una voluntad o aspiración; ahora mismo es una pretensión impostergable. Para ello, resulta necesaria una (re)construcción en el imaginario colectivo del potencial revolucionario de los jóvenes en la Cuba actual.
A continuación, de forma sintética, expongo algunas líneas para esa (re)construcción:
1. Polemizar sobre la “crisis de valores” que se produjo en Cuba a partir de los años 90 del pasado siglo y la saga que le ha acompañado en la afirmación “la juventud está perdida”.
No se trata de negar los efectos éticos que provocaron la llamada “crisis de los 90” y el Período Especial, sino de matizar un proceso que de forma soterrada lanza sobre los nacidos entre los años 80 y 90 la carga de constituirse en los portadores (no portadores en realidad) de esos valores en crisis y al propio tiempo sitúa las tres décadas precedentes como la época de formación de un sistema de valores que encarnarían la realización socialista en el orden moral. Desde hoy, no considero paradigmática una herencia que también dejó muestras de intolerancia religiosa, irrespeto a la diversidad en la orientación sexual, limitaciones a la creación artística y a la aprehensión de la cultura universal y triunfalismo. En la actualidad, los valores relacionados con estos fenómenos se encuentran en un momento más favorable – o mejor, más revolucionario – cuestionando la absolutización de los análisis que presentan una denominada “crisis de valores”.
2. (Re)significar el término “relevo” utilizado eufemísticamente para denominar la renovación en la dirección del Estado, el Gobierno y el Partido Comunista de Cuba.
Se insistió anteriormente en la inevitabilidad y urgencia de este proceso. Para quienes mantenemos la certeza de que el socialismo es una opción viable, liberadora y superior al capitalismo la idea de ese “relevo” está identificada con la perdurabilidad de los principios que inspiraron la Revolución que triunfó en enero de 1959; pero también – y sobre todo – con revolucionar y “cambiar lo que debe ser cambiado”, barriendo consideraciones ortodoxas que han presentado como inamovibles determinados aspectos que para nada están identificados con el Socialismo. En este sentido, la idea de “mantener la Revolución” como principal tarea de la generación que irrumpirá en el poder en apenas una década supera y niega el axioma de“mantener exactamente lo que se ha hecho”. En ello debiera insistirse sistemáticamente; y sería agudo desde el punto de vista estratégico – además de una muestra de humildad revolucionaria – que la actual generación en el poder fuera pionera en este proceso.
3. Legitimar el potencial revolucionario de los jóvenes en su desempeño en tareas de dirección política.
Por razones diversas existe una percepción popular de que los jóvenes que han asumido responsabilidades políticas importantes “se han equivocado”“han sido incapaces de estar a la altura de estas responsabilidades”. Esta percepción – si dañina – no puede considerarse infundada. ¿Qué dinámicas han funcionado en esta dirección? En los últimos quince años los casos de defenestración política “mediatizados” con mayor fuerza y rigor (al menos desde el punto de vista público) han implicado a dirigentes que iniciaron su actividad entre los 80 y los 90. Sobre el particular, tres comentarios: “en última instancia” la responsabilidad en la promoción – y en ocasiones ascensos meteóricos – de estos dirigentes corresponde a miembros de la llamada “generación histórica” que en algunos casos auparon a figuras que ni siquiera contaban con ascendencia popular; no considero que los casos de corrupción y malas prácticas políticas no hayan tocado a hombres con una trayectoria revolucionaria que se remontara al período anterior a 1959, solo que fueron tratados con mayor discreción; y finalmente, las que podrían considerarse experiencias precedentes – como las Causas 1 y 2 – por su distancia temporal tienen una significación menor en el imaginario popular contemporáneo.
En este contexto, la legitimación del potencial revolucionario de los jóvenes constituye una tarea de primer orden. Para ello, un punto de partida estaría en los años que siguieron al triunfo de enero de 1959. Aunque la sostenibilidad de la Revolución Cubana durante más de medio siglo está marcada como un ejemplo de resistencia heroica, no puede negarse el dinamismo que acompañó el período comprendido entre 1959 y 1968, precisamente cuando se encontraban en el poder – en medio de importantes contradicciones políticas – los jóvenes protagonistas de la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista.
Por otra parte, debe plantearse la interrogante ¿qué jóvenes interesa promover o legitimar? La estructuración del par juventud – condición revolucionaria constituye un mecanicismo. Nuestra historia ha evidenciado en varias ocasiones que pueden existir jóvenes (desde el registro etario) que en materia política se erijan abanderados del conservadurismo. Quizás las peores experiencias se manifiesten en las actuales organizaciones juveniles cubanas, particularmente en la Unión de Jóvenes Comunistas. Desde hace dos décadas al menos, hemos asistido a un fortalecimiento del aparato burocrático de esta entidad que se refleja en el privilegio a los indicadores estadísticos por encima del intercambio sistemático y horizontal con sus miembros; a un debilitamiento de la labor educativa y de propaganda revolucionaria efectiva, encubierto bajo la promoción de actividades que pretenden (re)fundar una identidad que la convierte en una organización de masas y la aleja de su misión política [1] ; y a una incapacidad propositiva que no alcanza solo las cuestiones políticas nacionales, sino también el funcionamiento interno, cuestionado en los espacios de discusión promovidos por el Partido Comunista de Cuba como el Congreso de 1997 y la Conferencia Nacional de enero de 2012.
La Unión de Jóvenes Comunistas es heterogénea. Su diversidad obedece a múltiples registros desde la edad de los militantes hasta la actividad profesional que desempeñan. Las formas de pensar la organización y el país también son diferentes. Sin embargo, su posicionamiento político está determinado más por sus estructuras de dirección que por los criterios de sus miembros. El verticalismo que distingue su funcionamiento limita el potencial (y en muchos casos actividad práctica) de jóvenes valiosos que la integran.
Pudiera decirse que la Unión de Jóvenes Comunistas – como organización nacional – se encuentra a la “derecha” del propio Estado y del Partido Comunista. El llamado del presidente Raúl Castro a la discusión y la confrontación de opiniones, así como su reiterada afirmación de que “unidad no significa unanimidad” es un camino que invita a situar en su lugar político a cada una de las organizaciones y sectores de la sociedad cubana. Si no fuera así, ¿qué sentido tiene manejar términos como “izquierda” y “derecha” al referirnos al mapa geopolítico mundial?, ¿es qué esos términos son aplicables solo al exterior, quedando en el territorio de nuestros analistas internacionales y de las mesas redondas?
Reconocer y señalar el desempeño conservador de una organización proclamada revolucionaria adquiere especial significación en las actuales condiciones de Cuba, especialmente si se supone que la entidad agrupa a los actores políticos del futuro inmediato en la isla y resulta evidente que una parte de sus miembros constituyen parte de la vanguardia política (aunque no sean los únicos). Por ello, legitimar el potencial revolucionario de los jóvenes, implica también una mirada crítica a la identidad organizacional; una mirada en que la aspiración socialista y anticapitalista constituya una plataforma de inclusión y diversidad desde una vanguardia juvenil, consciente de que su papel revolucionario supera el discurso y de que no es un pecado – sino una fortaleza – estar a la “izquierda” del Estado.


[1] En este sentido, la construcción de nuevas relaciones con el sector artístico constituye un esfuerzo interesante. Sin embargo, existen otras entidades (la Asociación Hermanos Saíz, la Brigada de Instructores de Arte) que fueron creadas en esta dirección. Esta superposición de funciones disminuye las posibilidades de la Unión de Jóvenes Comunistas de focalizarse en las importantes tareas políticas que tiene.