Blog_CubaSigueLaMarcha

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martes, 27 de septiembre de 2016

Denuncia la FEU de la Uniss patrañas subversivas del gobierno de EE.UU.



En acto celebrado en la mañana de este 27 de septiembre, los jóvenes de la universidad espirituana alzaron sus voces para denunciar la orquestación solapada de nuestros enemigos en un nuevo intento de desestabilizar el proyecto social cubano.


Luis Ernesto Camellón Curbelo, presidente de la FEU en la UNISS, expresó en su intervención la clara protesta “por la mentira, por la doble moral que tiene un gobierno que quiere hacerse nuestro amigo, pero que por la espalda está preparando nuestro final”;  enfatizó que son los jóvenes los que deciden cómo darle solución a nuestros problemas; que no tienen el derecho de imponernos una ideología contraria a la que defendemos, a tratar de que dejemos de amar a la Patria, a que traicionemos a la familia, a los amigos, al barrio, a Cuba”.

Añadió que “no estamos en contra de que se realicen intercambios entre ambos países, al contrario, pensamos que esa forma sería una gran vía para aprender y crecer profesionalmente; en Cuba hay estudiantes norteamericanos y nunca se les ha intentado cambiar su ideología. ¿Por qué tienen que hacerlo ustedes con los nuestros? Coordinen con los organismos educacionales y organizaciones estudiantiles cómo proceder para dichos intercambios, y encontrarán la vía adecuada para que sean legales”.

Patricia Vázquez Valdivia, estudiante de primer año, exhortó a todos los presentes “a no dejarnos engañar, a no aceptar las falsedades que nos proponen, a no dejarnos llevar por corrientes negativas que solo buscan el desorden social y revertir nuestro sistema socialista; a unir nuestras voces para decir NO a los proyectos de subversión, No al injerencismo norteamericano, NO a la manipulación y a la mentira solapada”.

En su intervención, Neyler Echemendía González, estudiante de Ingeniería Informática, expuso que “Nuestro país mantiene la voluntad de propiciar, en el orden legal y oficial, el intercambio académico, cultural o de cualquier otra índole; pero que nunca estaremos dispuestos a permitir la manipulación barata y hostil con promesas y proyectos que solo persiguen intereses norteamericanos”


Los jóvenes de esta casa de altos estudios están conscientes de que el Programa de verano para jóvenes cubanos, auspiciado por la orgnización no gubernamental estadounidense World Learning es muestra indiscutible de la política de doble rasero que siguen utilizando contra Cuba porque lo que dicen en sus discursos es solo una fachada,  porque sus verdaderas intenciones son otras, porque son capaces de recurrir a cualquier recurso con tal de seguir intentando destruir nuestro sistema social y político.
Preguntas como ¿por qué no oficializar este proyecto que, según ellos, tendrá beneficios bilaterales?, ¿por qué no lo hacen a través de las instituciones creadas para ello en Cuba?, ¿por qué actuar de manera solapada involucrando a terceras personas y a otros países para lograr su objetivo?  fueron expresadas por nuestros jóvenes con la certeza de que su respuesta no será brindada por los gestores de estos proyectos y programas, sino que está en otra, defendida como expresión de la dignidad cubana: ¿De verdad quieren ayudarnos? Sencillo: quítennos el bloqueo y verán cómo se acrecentará la ayuda, con más médicos y maestros, a los países necesitados para acabar con las epidemias y el analfabetismo; cómo se producirán más alimentos para ayudar a terminar con el hambre y no para convertirlos en combustible; cómo el desarrollo tecnológico y la producción de medicamentos y vacunas se incrementará para el bienestar de los cubanos y de otras tierras del mundo; y cómo, de hecho, seguiremos abogando siempre, mediante el diálogo, para que reine la paz en el mundo y no las guerras, los golpes de estado, los atentados ni los sabotajes.

En el acto estuvieron presentes directivos y trabajadores de la universidad, así como invitados de organismos y de otras instituciones del territorio.

Fuentes: 
Intranet Uniss / Blog El Ágora del Yayabo

cuba, estados unidos, subversion contra cuba, world learning

Universitarios espirituanos denuncian planes desestabilizadores de EE.UU. contra Cuba



Cientos de alumnos de la Universidad José Martí de Sancti Spíritus ratificaron su fe infinita en la Revolución cubana

Los estudiantes de la Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez se unieron a las voces de rechazo de los jóvenes cubanos contra el programa World Learning, amparado en estrategias de la Usaid para acabar con la Revolución cubana.

“El joven cubano vive en una sociedad libre de drogas y de armas. Que seamos rebeldes, que seamos ambiciosos a la hora de crear nuestro futuro es normal, pero no queremos perder lo que construyeron nuestros abuelos y padres. ¿De verdad quieren ayudarnos? Sencillo: quítennos el bloqueo”, explicaba Luis Ernesto Camellón Curbelo, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria en la institución.

Agregó que estas actividades son una muestra del cambio de estrategia hacia Cuba por parte del gobierno norteamericano, pero que las intenciones se mantienen y que los jóvenes cubanos están en desacuerdo con la implementación de programas de Organizaciones No Gubernamentales al margen del intercambio legal con las instituciones educativas del país.

A su voz se unieron las de otros jóvenes de diversas especialidades como Contabilidad y Finanzas, Lenguas Extranjeras, Derecho, Educación Especial e Ingeniería Informática, y se recordó que los intereses de Estados Unidos sobre la Isla datan del siglo XVIII y se mantienen hasta hoy, a pesar del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y ese país.

Desde este lunes, la provincia acoge actividades en centros de diversas enseñanzas, comenzaron en el Instituto Preuniversitario Urbano Honorato del Castillo de la cabecera provincial.

Fuente:



ARTÍCULO RELACIONADO:


Cuba y la emigración: El duro vuelo de las golondrinas

Emigrar desde cualquier lugar es tan natural como caminar. Solo que no es así cuando el estímulo o el freno a ese flujo se convierte en pieza política para el desmantelamiento del proyecto social de una nación.
La actualización de las disposiciones existentes ayuda a reenfocar el tratamiento al tema de la migración, un fenómeno que, contra visiones simplificadoras, comenzó a dejar saldos estadísticos negativos para Cuba desde 1929, agudizados tras el triunfo de la Revolución, entre otros factores, por la manipulación política.
Así lo sostiene el Doctor en Ciencias Filosóficas Antonio Aja, director del Centro de Estudios Demográfico.

Doctor Antonio Aja Díaz

Por Susana Gómez Bugallo / Juventud Rebelde
Uno de cada tres cubanos tiene un familiar en el exterior. Y aunque para el país este haya sido siempre un asunto complejo, marcado por historias dolorosas y manipulaciones externas, emigrar desde cualquier lugar es tan natural como caminar. Solo que no es así cuando el estímulo o el freno a ese flujo se convierte en pieza política para el desmantelamiento del proyecto social de una nación.
Este contexto nos ha hecho afrontar la migración con un doble filo más punzante que el que suele tocar a otras naciones. Por un lado, están los humanos anhelos de quienes van a probar suerte en otros lugares del mundo, y por el otro, los clasificadores políticos enemigos que los muestran como prófugos de un proyecto social.
Silencios, manipulaciones, vacíos y ataduras al pasado siguen marcando el fenómeno migratorio cubano. Sin embargo, mientras el país anda por nuevos caminos en el tratamiento a su política migratoria, ¿por qué EE. UU. se mantiene anclado al ayer que tanto propone olvidar?



La migración es obsesión para muchos y, a la vez, resulta de las cuestiones menos abordadas por los medios de comunicación. Por esa razón, y por la suerte de contar en nuestro país con estudiosos como el Doctor en Ciencias Filosóficas Antonio Aja Díaz, director del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana y del Programa de Estudios sobre Latinos en los Estados Unidos, de Casa de las Américas, Juventud Rebelde se acercó a las características de la migración cubana, la realidad de los países de la ruta del Sur y las consecuencias demográficas, políticas y sociales de este fenómeno para Cuba.
—¿Cuáles son las manipulaciones o mitos que ha enfrentado el fenómeno migratorio cubano?
—Se ha manipulado el tema, al punto de generar como matriz de opinión que la emigración cubana comenzó en la segunda década del siglo pasado. Pero Cuba es un país con saldo migratorio negativo (más emigración que inmigración) desde 1929, cuando dejaron de inmigrar hacia aquí poblaciones desde Europa y el Caribe. Comenzó un proceso de salida hacia Estados Unidos, Europa y otros destinos del Caribe, y se conformó una tendencia de Cuba como país de emigración.
«Después de 1959 aumentan los flujos de migrantes, cambian sus características y adquieren un contenido político diferente. EE. UU. se convierte en el principal receptor de cubanos y en el antagonista fundamental del proyecto político, económico y social de Cuba. Usa la migración como punta de lanza para atacarlo y convierte a los emigrantes en rehenes de la relación.
«Otro mito es que todo el que estaba allá era parte del exilio. Y es cierto que una parte lo fue, pero luego se conformó una emigración. La población cubana que migró en los primeros años se convirtió en la “oposición”. Salieron con sentido de temporalidad, hasta que cambiara el sistema, pero las tácticas para cambiar el camino de la Revolución no resultaron. Poco a poco se formó un exilio que transitó a emigración, porque siguieron llegando cubanos a ese país.
«Es una falsa creencia también la de que los migrantes cubanos del año 1990 para acá son los balseros. La migración nuestra es esencialmente por vía legal: utilizan países puentes para llegar a EE. UU. o se quedan en esos lugares de tránsito. Pero se piensa así porque a los balseros se les ha dado una connotación mediática, política y humana, al poner en riesgo sus vidas, con la Ley de Ajuste Cubano que lo propicia, pues facilita que lleguen indocumentados y el Gobierno los acoja como refugiados políticos.
«Está el mito de que todos los cubanos del enclave del sur de la Florida han sido exitosos. La realidad es que se trataba de oleadas migratorias de clase alta en las que una parte se había llevado el erario público de Cuba y otra lo tenía afuera. También recibieron ayuda económica de Estados Unidos con el programa de refugiados cubanos.
«Eran portadores de capital humano; sabían gerenciar el capitalismo desde Cuba y lo hicieron allí. Tuvieron relativo éxito, reproduciendo la estructura clasista cubana hasta 1959, pues no todos se hicieron ricos. La mayoría se insertó en un mercado laboral favorable por la solidaridad étnica, económica y política.
«Finalmente, se ha construido la historia de que huyen de la Revolución y el socialismo, algo que tiene que ver con la leyenda de que los pobladores del campo socialista huían por esas causas. En eso hay de todo. Están las primeras oleadas migratorias, que salían porque sus propiedades habían sido nacionalizadas y no compartían el proceso político. Pero después salen otros grupos que no tienen que ver con esa historia, pero se insertan en cadenas migratorias y continúan un proceso que se asemeja cada vez más a lo que ocurre con los migrantes del mundo.*1
«Las investigaciones demuestran que en los años 90 y a principios de este siglo, los migrantes cubanos buscaban, esencialmente, un espacio económico diferente. Eso es parte de los grandes corredores migratorios del mundo: se va desde los lugares de menos desarrollo a los de más, donde el diferencial salarial y profesional es importante».

—¿Qué similitudes y diferencias marcan la migración cubana en comparación con la del mundo en cuanto a causas de viaje y características sociales de los migrados?
—Nos asemeja al mundo ser una migración que busca empleo y responde a redes sociales de familiares o amistades. Otras semejanzas son la circularidad y la temporalidad: las personas viajan a ver cómo les va. Eso sucede porque la política migratoria cubana se ha ido contemporizando.*2
«Somos similares respecto a quienes migran, que es una población joven en la que aumenta la feminización (son más los hombres, pero migran más mujeres que antes), y van con niños, población migrante que también ha aumentado.
«Igualmente, se utiliza desde Cuba la ruta del Sur, como la usan otros migrantes latinoamericanos, para llegar a Estados Unidos. También son objeto de tráfico humano, debido a la ley que los incita desde el país receptor.*3
«No podemos olvidar que el proceso es parte de una historia migratoria mundial. Cuba no puede aislarse de la migración. Los grandes flujos migratorios del mundo han conformado culturas, políticas y fronteras. Nuestra cultura es un ajiaco con la presencia de inmigrantes y es impensable evaluarla sin su migración, con la circularidad que hoy la caracteriza, y con las relaciones transnacionales, parte de la esencia del desarrollo relacionada con los procesos migratorios, culturales, laborales y económicos (a través de las remesas).
«Una diferencia nuestra es que los cubanos tienen preferencia para viajar a Estados Unidos, por el acuerdo migratorio que compromete a esa nación a otorgar unas 20 000 visas para que las personas de origen cubano migren.
«Lo otro que pesa enormemente es la Ley de Ajuste Cubano de 1966, hecha para ajustar el estatus migratorio de los cubanos que habían llegado allá, pero dejó abierto su término de expedición y se mantiene; no existen en EE. UU. indocumentados cubanos. También distingue a la migración cubana el tratamiento político que se le da allí».*3
—¿Hacia dónde viajan los cubanos y por cuáles vías?
—El principal país receptor del mundo es Estados Unidos. También lo es para Cuba. En los estudios de migración existe una ley que dice que migración genera migración. Sin embargo, hay redes sociales de migrantes cubanos en otros lugares. Canadá y España son destinos frecuentes, igual que otros países europeos. En los últimos 20 años, Centroamérica y el Caribe se han convertido en destinos cubanos, pero hay cubanos en casi todo el mundo. Una parte viaja temporalmente de colaboración, y eso hace que Cuba tenga población fuera, aunque no sean migrantes definitivos.
—¿Cuál debe ser el rol de los países involucrados en el corredor del Sur ante la situación actual de migrantes?
—Ser un país de tránsito implica que unas personas transiten en busca de su objetivo y otras se queden. Cada nación tiene derecho a aceptar o no a la población que entienda, y posee una política, declarada o no, hacia la migración. Desde mediados de la década del 60, Latinoamérica, Centroamérica y el Caribe son emisores de migración, y la ruta del Sur es una vía de llegar a EE. UU.
«El contexto es más complejo desde que se convirtió en un tema mediático hace dos años, además de que antes los migrantes no pagaban lo mismo y los devolvían o contrataban como indocumentados. La situación cubana —que no comenzó con las circunstancias recientes de Costa Rica y Nicaragua— también estuvo callada. Muchas veces se organizaba el tráfico desde el sur de la Florida, en embarcaciones por el sur de Cuba para llegar a Gran Caimán y seguir a Centroamérica y EE. UU.
«Cuando se conoció que Estados Unidos y Cuba restablecían relaciones, para algunos se convirtió en una preocupación por la expectativa de que en algún momento se cerraría la frontera norteamericana para los cubanos y dejaría de existir la Ley de Ajuste, algo que EE. UU. ha dicho que no cambiará.
«Sin embargo, el 17 de diciembre ocasionó un incremento de personas que utilizarían esta ruta y un corredor de migrantes con baja significación se convirtió en un problema migratorio importante. Los países receptores y de tránsito tienen en sus manos qué hacer. El país de origen interviene para exigir que no se violen los derechos humanos de sus ciudadanos y diciendo, como hizo Cuba, que el cubano que desee, puede retornar. Pero quien ha tomado esa decisión sigue apostando por llegar a Estados Unidos, por la motivación de la Ley de Ajuste, la política pies secos-pies mojados y el programa de Parole. En el fondo del problema está EE. UU., que pudiera actuar quitando la ley y modificando las políticas.
«El proceso del sur tiene que ver con la política que asuma el lugar donde están los migrantes. Las soluciones han sido con acuerdos tripartitos en los que Cuba está, pero no es esencial. Otra parte del asunto es quién paga, pues ningún país está obligado, por eso una parte de los migrantes ha salido y otra no. Ahí pesa la ley de la migración de que cada quien responde ante su acto migratorio. Pero lo que hace el tema más sensible es que son seres humanos.
«Hoy existe una crisis de refugiados en el mundo, además de la crisis migratoria, que tiene que ver con las disfuncionalidades económicas y sociales. Lo primero que pueden hacer es dar una solución humana al proceso, y lo segundo es no prestarse para que el corredor siga funcionando por las fronteras nacionales».
—¿Qué consecuencias demográficas, sociológicas y políticas tiene ser un país emisor de población?
—La cuestión fundamental para analizar el asunto del envejecimiento poblacional es que la fecundidad es muy baja, pues desde 1978 la mujer tiene alrededor de 1,6 hijos, cifra por debajo del nivel de reemplazo necesario. A ello se suma una creciente baja mortalidad y alta expectativa de vida, dos de los grandes logros de la Revolución. Estos elementos definen un proceso creciente de envejecimiento poblacional. Cuba es el país más envejecido de América Latina y el Caribe.
«La población de 60 años y más crece más que la de cero a 14 años y que la de 14 a 59. Este proceso de envejecimiento está marcado por menos nacimientos, y por la migración, pues se pierde población con capacidad productiva y reproductiva, y se profundizan los desafíos demográficos.
«El escenario demográfico de Cuba tiene dos componentes de países desarrollados: la baja fecundidad y la baja mortalidad. Pero las naciones con esas características reciben migración y Cuba pierde población económicamente activa y joven que necesita.
«Cuba precisa —y lo ha comenzado a hacer con más fuerza después del Decreto Ley 302— dar un tratamiento diferente a la migración. Se requiere que la población esté aquí, que jóvenes y profesionales se queden, o que vayan y vengan y la transnacionalidad no signifique pérdida de población.
«El desafío es trazar políticas diferentes, resaltando que necesitamos población. Es importante estar y no irse. Aunque es esencial atender la calidad de vida de la población envejecida, hay que velar por la de los jóvenes, y por su participación y compromiso, porque ellos serán los envejecientes del futuro, en una población que decrecerá hasta llegar a unos diez millones de habitantes, cifra en que debe estabilizarse. Si ese proceso marcha con un número de nacimientos necesarios para mantener la reproducción de la fuerza de trabajo, el país funciona.
«Se necesita una política de población que asuma la migratoria. Se podría debatir si seremos un país que tenga inmigración, no solo por retorno de cubanos, sino por otras poblaciones. Ese es un asunto a estudiar para determinar necesidades e intereses económicos, demográficos y antropológicos, antes de diseñar una política preferencial a la inmigración.
«El desarrollo económico del país decidirá mucho. En la medida en que la implementación de los Lineamientos económicos y sociales ofrezca resultados y el PIB crezca de manera sustentable para que los cubanos vean el progreso como expectativa real, las circunstancias serán más favorables. Eso no significa un retorno masivo de cubanos: eso no se da en ninguna migración. La solución no está en que todos retornen —si lo hacen los envejecidos, solo aumenta el envejecimiento—; hace falta circularidad.
«Parece que la política cubana se mueve en esa dirección; por eso se reformó la legislación migratoria con el Decreto Ley 302, que elimina el no retorno definitivo a los cubanos que emigraron. Eso hace que puedan entrar y salir y no se consideren migrantes definitivos, sino temporales, siempre que pasen un año fuera de Cuba, aunque tengan carné de identidad y residencia aquí, pero también tienen residencia en algún otro lugar donde posiblemente asuman otra ciudadanía».
—¿Qué políticas públicas diseñan los gobiernos para retener a su población? ¿En cuáles podría pensar Cuba?
—El diseño actual de la migración internacional ocasiona que existan países emisores netos de migración y receptores netos de remesas, y también protagonizan retornos o circularidad. En esas naciones, o hay leyes que definen el proceso, o lo dejan abierto a lo que va sucediendo.
«Hay países que ponen controles a la pérdida de población joven calificada. Respecto a ello, existen dos realidades: una es el robo de cerebros (organizado por centros económicos profesionales, organizaciones internacionales y países emisores de esa población) y está la migración calificada (la persona no necesariamente se inserta a su profesión, sino que busca qué hacer y muchas veces protagoniza un descenso en la calificación). En cualquiera de los dos casos, es una pérdida para el país de origen.
«Cuando la educación es gratuita, hay países que ponen años de servicio, antes de emigrar, para el profesional recién graduado. Cuba tiene que moverse en ese orden de manera inteligente y pensar cómo preservar a sus profesionales. Hay que buscar políticas en las que la circularidad sea importante. Como el sistema educacional es gratuito, no solo se puede apostar al compromiso, sino al asunto de cómo retribuir la educación. Pero tiene que tener un término.
«El retorno es un proceso lento, no solo por la normativa que lo condiciona, sino porque no retornan todos. El que se asienta, normalmente retorna temporalmente. Puede que en sus últimos años quiera morir donde nació, pero evalúa costo-beneficio. No solo son migrantes económicos, porque se trata de un complejo motivacional mayor. Pero cambios en la parte económica pudieran ser motivos para volver.
«Atraer a los jóvenes pasa por que sientan que lo que se hace en el país es suyo. Es parte del compromiso, porque esta es una obra diferente a la del capitalismo. Pero ese compromiso es muy activo en el orden de cómo participa y se relaciona con el mundo. Que el joven salga y conozca: el desafío está en que el proyecto económico sea viable.
«Como Cuba es un país pobre, no puede renunciar a que su población sienta un compromiso con la nacionalidad y la cultura. En la medida en que la pirámide profesional y laboral esté como debe, será un paliativo a que no aumente la migración profesional. El compromiso sentimental es importante, aunque tiene que ir unido a la satisfacción de otras necesidades».
*1: Migración mundial y latina
  • La cifra de migrantes internacionales alcanzó un máximo histórico en 2013, con más de 232 millones de personas.
  • Europa y Asia acogen casi dos tercios de la migración internacional. Estados Unidos encabeza la lista por países y está entre los cinco con mayor población latina.
  • Uno de cada seis habitantes en EE. UU. es latino.
  • La migración latinoamericana y caribeña es 13 por ciento superior al total de los migrantes internacionales.
  • Cuba ocupa el lugar 16 entre los países de la zona que aportan migración internacional.
  • Los mexicanos ocupan el primer lugar entre los grupos hispanos en Estados Unidos (63 por ciento), los puertorriqueños son el segundo (nueve por ciento), y los cubanos ocupan el tercero (cuatro por ciento).
Fuente: Al cruzar las fronteras, 2014, Antonio Aja
*2: ¿Por qué no cambiar antes el Decreto Ley 302?
«La actualización de la política migratoria tiene en cuenta el derecho del Estado revolucionario de defenderse de los planes injerencistas y subversivos del Gobierno norteamericano y sus aliados. Por tal motivo, se mantendrán medidas para preservar el capital humano creado por la Revolución, frente al robo de talentos que aplican los poderosos».
Así, el Gobierno cubano dio a conocer los cambios de su política migratoria «para ajustarla a las condiciones del presente y el futuro previsible», plasmada en el Decreto Ley 302, que eliminó el procedimiento de solicitud de Permiso de Salida para los viajes al exterior y dejó sin efecto el requisito de la Carta de Invitación.
La política migratoria del país se ha caracterizado por un componente defensivo, acorde con el enfrentamiento al principal receptor de su emigración, según Antonio Aja en Al cruzar las fronteras. El Doctor ilustra que en 1961 la Ley 98 introduce la necesidad de contar con un permiso para salir o entrar al país y la consideración de la salida como definitiva cuando no se retornaba con el plazo fijado o se viajaba con ese propósito. A principios de los años 80 hubo etapas de flexibilización en esta política.
La relación con la emigración cubana en el mundo evidencia elementos de continuidad y cambio, e indica el reconocimiento del replanteo, en lo políticamente posible, de la política migratoria de Cuba, como sucedió en enero de 2013, con el Decreto Ley 302, según estudia Aja.
En las rondas de conversaciones que han sostenido las delegaciones cubanas y estadounidenses sobre este tema, se han condenado las leyes y políticas que aún frenan las relaciones normales entre Cuba y Estados Unidos en este campo y limitan el quehacer de la Isla en el propósito de contemporizar aún más su política migratoria.
*3: América Latina se levanta por la migración cubana
Varias semanas atrás cancilleres de nueve países de la región latinoamericana enviaron una carta al secretario de Estado del Gobierno estadounidense, John Kerry, con el propósito de solicitar una reunión de alto nivel que revise la política migratoria de esa nación con Cuba.
Los ministros de Relaciones Exteriores de Ecuador, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá y Perú expresaron su preocupación por los ciudadanos cubanos que exponen sus vidas buscando llegar a Estados Unidos a través de sus países y «son víctimas de las mafias dedicadas al tráfico de migrantes, la explotación sexual y los asaltos colectivos».
Denunciaron que la Ley de Ajuste Cubano y la política «pies secos-pies mojados» son un estímulo al flujo desordenado, irregular e inseguro de estos cubanos, y su revisión es un primer paso para detener el agravamiento de esta situación que, por tener dimensión regional, merece una respuesta coordinada.
*4: ¿Qué leyes o políticas estadounidenses impiden las relaciones migratorias normales con Cuba?
  • Política de pies secos-pies mojados: Confiere a los cubanos un tratamiento único, al admitirlos de forma inmediata y automática, sin importar las vías que utilizan.
  • Ley de Ajuste Cubano: Creada para dar tratamiento preferencial a la legalización de los inmigrantes cubanos.
  • Programa de Parole para profesionales médicos cubanos: Alienta al personal cubano de la salud a abandonar sus misiones en terceros países y emigrar a Estados Unidos.
  • Fuentes:

lunes, 26 de septiembre de 2016

¿Se acabaron los debates sobre Cuba en la TV de Miami tras el Nocaut de Edmundo García a José Daniel Ferrer? [+VIDEOS]



Resulta curioso que la participación –excepcional y anecdótica- de un defensor de la Revolución cubana en un debate televisivo en Miami, fuera presentada como modelo para el “periodismo plural” que –nos dicen- falta en Cuba. Era el mensaje repetido, una y otra vez, por la periodista María Elvira Salazar, en el canal Mega TV, al conducir un debate entre el “disidente” José Daniel Ferrer y el periodista de izquierdas Edmundo García. Debate que constituyó una victoria aplastante de este último, a pesar de luchar contra dos contrincantes: su oponente y la propia moderadora. Edición Esther Jávega.
José Manzaneda, coordinador de Cubainformación.- Durante décadas, los grandes canales de televisión y radio de Miami en idioma español, han dado espacio exclusivo a quienes condenan y atacan a la Revolución cubana (1) (2).
Son horas, cada día, de discurso único en informativos, tertulias o programas de entrevistas (3).
Por ello, resulta curioso que la participación –excepcional y anecdótica- de un defensor de la Revolución cubana en un debate televisivo en Miami, fuera presentada como modelo para el “periodismo plural” que –nos dicen- falta en Cuba.


“Es mi deseo que este sea el primero de muchos debates entre el castrismo y la oposición. No solamente aquí, en la ciudad de Miami, sino especialmente dentro de Cuba (…) Espero ciertamente que este tipo de debate pueda ser en Cuba, que lo podamos hacer en Cuba próximamente”. Así repetía este mensaje, una y otra vez, la periodista María Elvira Salazar, en el canal Mega TV, al conducir un debate entre el “disidente” José Daniel Ferrer y el periodista de izquierdas Edmundo García (4).
Un debate que constituyó una victoria aplastante y sin paliativos de este último, a pesar de luchar contra dos contrincantes: su oponente Ferrer y la propia moderadora del programa.
El primer golpe de Edmundo García fue refutar el carácter supuestamente “independiente” de la llamada “disidencia” cubana, presentada en el programa casi como un movimiento “filantrópico”. “¿Cómo puede Vd. alquilar buses, llevar a la gente a la playa, darle comida a las viudas, ayudar a los niños? (…) Eso cuesta dinero, ¿cómo lo hace?”. “De varias fuentes –respondió Ferrer-. Una, de una organización de acá (Miami), llamada Fundación Nacional Cubano Americana”. “La Fundación Nacional Cubano Americana –aclaró entonces Edmundo García- recibe dinero del Gobierno de EEUU y así lo canaliza a Vds. Por tanto es dinero del Gobierno de EEUU, algo totalmente ilegítimo. Si eso que Vd. recibe allá, en Cuba, que le envía el Gobierno de EEUU, fuera al revés, si alguien mandara dinero para acá, a través de una organización, siendo procedente de un gobierno cualquiera, el ruso, el chino o el cubano, iría a la cárcel. E iría a cumplir la prisión completa por 30, 40 o 50 años. Porque eso se llama delito de mercenarismo” (5).
No pudiendo desmentir el financiamiento de la “disidencia” cubana por parte de la Casa Blanca, José Daniel Ferrer acabó reconociendo y justificando este hecho: “Recibimos dinero de toda nación del mundo libre que, sin condiciones, nos lo envíe”.
Pero Edmundo García no solo demostró que la citada Fundación Nacional Cubano Americana es la pantalla para camuflar el envío de fondos de Washington a los grupos que, en Cuba, responden a sus intereses. También que el terrorismo practicado por dicha Fundación (6) –creada, recordemos, por el presidente Ronald Reagan (7)- convierte en papel mojado el supuesto “pacifismo” de la “disidencia” cubana. “La Fundación Nacional Cubano Americana ha estado detrás de proyectos de actos hostiles, terroristas, contra Cuba. Incluso llegó a pagar una página en el Herald, cuando estaban explotando las bombas en La Habana y falleció Fabio Di Celmo, para decir que era una conspiración de los militares cubanos. ¿Cómo te puedes relacionar tú con una organización que ha tenido un prontuario terrorista, incluso reconocido por ellos mismos?”.
El segundo golpe de Edmundo García fue desmontar la supuesta “brutalidad policial” mediante “golpizas” en Cuba. “¿El no estar de acuerdo políticamente con un gobierno –atacó la presentadora- se merece una golpiza?”García respondió desvelando las propias contradicciones de María Elvira Salazar: “Yo te hice una apuesta, en el último programa de televisión que hicimos. Les dije a tus productores que trajeran un video donde hubiera una golpiza. Que trajeran uno solo. Y no fueron capaces de traerlo. Tuvimos un siguiente programa de televisión y tampoco pudisteis mostrarlo”.
El programa emitió, durante el debate, dos videos de policías cubanos interviniendo en sendos tumultos callejeros (8). Pero las imágenes, de pésima calidad, lejos de demostrar la existencia de palizas o brutalidad, obligaron a la presentadora a corregir sus palabras. “Con lo que han mostrado –espetó García- ha quedado muy mal José Daniel, porque ahí no hay ninguna golpiza. Absolutamente ninguna golpiza”. “Edmundo, ya te dije que la palabra golpiza la dejamos a un lado. (Diremos) arresto”, se corrigió la presentadora.
Pero esta rectificación de la moderadora no hizo cambiar el discurso de José Daniel Ferrer, quien aseguraba que el video, puesto a cámara lenta, descubriría a policías “partiendo costillas y cabezas”. “Si Edmundo se pone los espejuelos (gafas) y ponemos (el video) a cámara lenta, va a ver a un policía, con un objeto contundente, partiendo costillas y cabeza”. Este dislate servía a Edmundo García para dar la puntilla final al mito de la supuesta “represión policial” en Cuba, al hablar de su contrapunto... en EEUU. “Si aquí en EEUU, en la Convención Demócrata o Republicana, tú te tiras en el piso ante la solicitud de arresto de un agente del orden, ahí sí hay golpizas” (9).
Durante el programa, Edmundo García dio otras muestras de maestría en la comunicación. Al explicar, por ejemplo, el porqué de la emigración cubana a EEUU (10). “¿De quién es la culpa de que se monten en las balsas, de la Ley de Ajuste Cubano, o del Gobierno de Cuba?” –preguntó María Elvira-. “Hay dos razones fundamentales –respondió Edmundo-. Una, la Ley de Ajuste Cubano, que es un atractivo que solo existe para los cubanos que viven en Cuba, y que, además, es muy hipócrita, porque tiene un acápite de `pies secos, pies mojados’. Y, por otra parte, el proceso natural del mundo moderno, el del Sur emigrando hacia el Norte. Porque no hay diferencia entre un emigrado dominicano y uno cubano. No hay diferencia entre un emigrado mexicano y uno cubano. (…) Existe una Ley (de Ajuste) que constituye un atractivo, un imán. No es que lo diga yo, lo dicen los jefes de estado de América Latina, de Centroamérica: se dan cuenta de que las crisis (migratorias) que se han dado son por la Ley de Ajuste Cubano. Y nadie va a acusar de ser comunista a la Canciller de Colombia”.
Mientras, el “disidente” José Daniel Ferrer serían repitiendo sus disparates aprendidos, llegando a comparar al Gobierno cubano... ¡con el de Hitler! “Recordemos que en Cuba estamos en presencia de un régimen que solo tiene parecido con el actual régimen de Norcorea. (…) Y también tiene mucho parecido con el régimen de Adolf Hitler en Alemania y el de Benito Mussolini, al que Fidel Castro imitó durante años”. “Este debate no es serio –se enfadó García-. No es serio que él esté comparando al Gobierno cubano con Hitler o Mussolini. Es una falta de respeto al Holocausto”.
Las protestas desde Miami, días después del debate, contra el canal Mega TV, por haber ofrecido este espacio a un defensor de la Revolución cubana, demuestran hasta qué punto fue aplastante la victoria de Edmundo García (11) (12) (13) (14). ¿Se atreverán a invitarlo de nuevo, siquiera –como ahora- una vez por año? ¿O la subida de audiencia que garantiza, en cada aparición, este periodista cubano emigrado, no justifica el peligro que representa dar espacio a sus incómodas reflexiones (15)?
“Miami es como una escuela de cuadros. Cuando yo ví el terrorismo que se planifica contra Cuba; cuando vi personas, con las que Vd. tiene relaciones, y han estado vinculados a actos terroristas contra Cuba y contra la población civil cubana, que han preparado atentados, que han introducido enfermedades como el dengue hemorrágico en Cuba, y hoy son `pacifistas´, ahí es donde realmente me di cuenta que Miami era el lugar equivocado de la extrema derecha. Y esas personas son quienes, hoy en día, les apadrinan a Vds. (Edmundo García)”

Fuentes:

Fidel Castro recibe a Li Keqiang, Primer Ministro de la República Popular China [FOTOS]

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En horas de la tarde de este domingo tuvo lugar una amistosa visita al Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, por el compañero Li Keqiang, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Partido Comunista de China y Primer Ministro de la República Popular China, quien realiza una visita oficial a Cuba, al frente de una delegación de su país.
En un animado diálogo, el distinguido visitante manifestó satisfacción por su primera visita a nuestro país, la admiración hacia el pueblo cubano por su patriotismo y elogió los logros alcanzados en distintas esferas. El líder de la Revolución Cubana y el Primer Ministro rememoraron los históricos lazos que nos unen, simbolizados en la participación de combatientes de procedencia china durante las guerras de independencia y liberación, y el establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países hace más de cinco décadas y media, en los días en que no se había declarado aún el carácter socialista de la Revolución.
De modo particular coincidieron en las valoraciones sobre la situación internacional, las complejidades, los peligros y desafíos y la necesidad de preservar la existencia humana y la paz.
En el fraternal encuentro, Fidel y Li Keqiang expresaron la seguridad de que esta visita reforzará la cooperación y la amistad entre nuestros Partidos, gobiernos y pueblos.
Al final del intercambio, el líder de la Revolución cubana mostró a la delegación china algunas de las experiencias que ha venido promoviendo para elevar la producción de alimentos y determinados artículos valiosos en las condiciones específicas de nuestro país, independientemente de los ingresos por el turismo y otras fuentes para el desarrollo.
El compañero Fidel, que ha venido estudiando reiteradamente los peligros que actualmente amenazan la población mundial, debido al infame orden económico impuesto al mundo por Estados Unidos, trasmitió al ilustre visitante sus puntos de vista, consciente de que tanto China como Rusia tienen intereses afines a la paz.
Después de un notable avance económico y social, la paz y la amistad es la tarea más importante de la República Popular China, bajo la dirección de su Presidente Xi Jinping y su Primer Ministro Li Keqiang, nos expresó el compañero Fidel muy satisfecho al concluir el encuentro.


Fotos: Alex Castro

Fuentes:

http://www.granma.cu/cuba/2016-09-25/fraternal-encuentro-entre-el-primer-ministro-de-la-republica-popular-china-y-el-companero-fidel-25-09-2016-22-09-59

http://www.escambray.cu/2016/fidel-y-li-keqiang-rememoran-historicos-lazos-que-unen-a-cuba-y-china-fotos/

http://www.cubadebate.cu/noticias/2016/09/25/sostuvo-fidel-fraternal-encuentro-con-li-keqiang-este-domingo-en-la-tarde/#.V-k8QIjhDIU


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EE.UU. y la distorsión de la realidad


Arthur González / El Heraldo Cubano


Tal parece que cierto sector de la prensa estadounidense observa la realidad a través de un cristal empañado y así se la trasmite a su población en un intento por hacerle creer que lo rojo es verde. El tema Cuba es un diáfano ejemplo.

Hace casi 60 años que la Casa Blanca se empeña en destruir a la Revolución cubana, por apartarse de la línea que Estados Unidos trazó para América Latina. Para lograrlo, la CIA diseñó y llevó a cabo decenas de planes y programas de acciones encubiertas de terrorismo de Estado.
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Entre esos se encuentran múltiples planes de asesinato contra Fidel Castro, algo inaudito e investigado por una comisión del Senado, que Estados Unidos ve como algo normal; pero bien diferente sería si Cuba hubiese intentado asesinar a algún presidente estadounidense.

A pesar de haberle causado tanto muertos y heridos al pueblo cubano, la prensa yanqui tiene la desfachatez de exigir que el Gobierno de la Isla haga cambios y califican las reclamaciones cubanas de “demandas castristas desmesuradas”.

¿Sabrá el pueblo estadounidense que la voladura del buque francés La Coubre por agentes de la CIA en marzo de 1960, dejó un saldo de 101 muertos y más de 200 heridos?

¿Cómo reaccionaría el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos si el hecho hubiera sido en un puerto de su y los muertos y heridos ciudadanos estadounidenses?
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Cuba jamás ejecutó actos terroristas contra centros comerciales, fábricas, cines, hoteles, restaurantes, puentes, líneas del ferrocarril, plantas eléctricas, ni campos de cultivos de Estados Unidos. Tampoco introdujo plagas y enfermedades para afectar su flora, fauna o contra los ciudadanos de ese país.

Los planes contra Cuba están desclasificados y publicados por el Departamento de Estado, y en diferentes archivos de bibliotecas norteamericanas donde se puede conocer y comprobar las atrocidades consumadas por la CIA que ha sufrido el pueblo cubano.

De eso la prensa yanqui no habla, ni The Washington Post, The New York Times, o The Miami Herald escriben y un solo párrafo, al parecer los muertos cubanos no son seres humanos como los que fallecieron en el trágico y turbio suceso de las Torres Gemelas.

En un intento por hacerle creer al gran público estadounidense, su prensa acusa al presidente Barack Obama de haber sido inconsistente con su política hacia Cuba, al restablecer relaciones diplomáticas y reconocer algo evidente, que la política emprendida contra la Revolución no les dio la posibilidad de derrocarla.

Serán ciegos los que redactan editoriales calificando a Obama como un “pato cojo”, denominación que emplean en Estadios Unidos para funcionario electo saliente que ocupa el cargo entre las elecciones y el juramento del sucesor.

Para los conocedores de la política doméstica de Estados Unidos saben que quien realmente manda en ese país es el Consejo de Seguridad Nacional y no el Presidente.

Obama no actuó por sus propios deseos, siguió las recomendaciones de los integrantes del Consejo, pues la CIA era del criterio que debían ampliar sus acciones dentro de la Isla; para eso necesitaba aumentar el número de sus oficiales que pudieran evaluar en el terreno la verdadera situación que presenta Cuba, y sobre todo poder estudiar, reclutar e influir en funcionarios gubernamentales para alcanzar sus sueños de la Transición.

Tal esquema de actuación no es novedoso y había sido propuesto en agosto de 1968, según consta en un acta de la reunión sostenida entre la CIA y el Departamento de Estado, donde se analizaron las propuestas de un cambio de política hacia Cuba.

En dicho documento se pueden leer las ventajas que veían, donde expusieron abiertamente:

“…la posibilidad de abordar a los líderes cubanos alrededor de Castro y asegurarles que Estados Unidos no desean echar por tierra o borrar los logros de la Revolución, y que estaban preparados para cooperar con ellos y apoyarlos en un régimen posterior a Castro, a cambio de que cooperarán de forma encubierta con la CIA para proporcionarle informaciones y quizás realizar acciones oportunas que acelerarán la sustitución de Castro como líder del régimen”.

Obama no ha hecho ninguna concesión a Cuba, su política es precisa y subrayada en el Comunicado de la Casa Blanca del 17.12.2014, al exponer:

“Décadas de aislamiento de Cuba por parte de EE.UU. no han conseguido nuestro perdurable objetivo de promover el surgimiento de una Cuba estable, próspera y democrática… e imposibilitó el uso de toda una gama de medidas que Estados Unidos puede utilizar para promover un cambio positivo en Cuba”.

“Los cambios introducidos por nuestra nueva política potenciarán aún más nuestro objetivo de empoderar al pueblo cubano…Estas medidas servirán para fomentar aún más los contactos personales, respaldar con mayor fuerza a la sociedad civil en Cuba […] Nuestros esfuerzos se enfocan en promocionar la independencia de los cubanos para que no tengan que depender del estado cubano”.

“El congreso de EE.UU. financia la programación de la democracia en Cuba para proporcionar asistencia humanitaria, promocionar derechos humanos y libertades fundamentales y apoyar la libre circulación de información en lugares en donde está restringida y censurada. La administración continuará implementando programas de EE.UU. enfocados en promover el cambio positivo en Cuba…”

Lo que omite la prensa yanqui es que la guerra económica, comercial y financiera contra el pueblo cubano está intacta, e incluso el presidente Obama ha sancionado a los bancos extranjeros con multas multimillonarias por realizar transacciones con Cuba, como no lo hicieron ninguno de los Presidentes que lo antecedieron.

El Presidente Obama es el que más dinero ha aprobado para las acciones subversivas contra la Revolución, con 20 millones de dólares anuales, sin contar otras partidas adicionales, como fueron los 2 mil millones de dólares solicitados en marzo del 2015 para Latinoamérica y de esa suma 53,5 millones se destinaron para la Iniciativa Regional de Seguridad (CBSI) y empleada en programas de promoción de “la libertad de prensa y los derechos humanos” en Cuba, Venezuela, Ecuador, Nicaragua.
Obama incrementó el financiamiento para llevar a cabo programas para preparar a los jóvenes cubanos como trabajadores privados, mediante cursos denominados Cuba Emprende, algunos de ellos organizados con apoyo de la Iglesia Católica, así como las becas otorgadas por el Miami Dade College para cursos de liderazgo, y los impartidos desde abril del 2015, por la organización World Learning Inc., con sede en Washington para jóvenes cubanos de 16 a 18 años, durante cuatro semanas en Estados Unidos.
El presidente Barack Obama restableció las relaciones para poder materializar el diseño de una nueva política contra Cuba y no para fortalecer el proceso revolucionario; por eso se mantiene la Ley de Ajuste Cubano, el Cuban Medical Professional Parole, puesto en vigor desde septiembre del 2006 para facilitar el abandono de las misiones medicas cubanas en el exterior.

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Tampoco cerró la radio y la tv Martí, a pesar de que no se escuchan ni se ven en la Isla.
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Para no dejar dudas de sus propósitos subversivos, Obama prorrogó un año más la Ley de comercio con el enemigo de 1917, y el tema de la Base Naval en Guantánamo no está en la agenda de los que se ventilan las reuniones bilaterales.
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Entonces de qué lo acusa la prensa estadounidense si lo hecho por Obama todo es en favor de instrumentar el nuevo diseño aprobado por su Consejo de Seguridad, para como afirmó Hillary Clinton en agosto del 2015 en Miami:

“…promover la apertura positiva a la influencia externa en la misma forma que lo hicimos de forma tan efectiva con el antiguo bloque Soviético y en otros lugares…”

Por tanto, Obama pasará a la historia como el Presidente que restableció las relaciones diplomáticas con Cuba después de medio siglo, pero no para llevar una mejoría real a los cubanos, esos que resisten la guerra económica de más larga data en la historia de la humanidad, sino para como confesó el 01.07.2015:

“…aumentar considerablemente nuestro contacto con el pueblo cubano, tener más personal en nuestra embajada, y que los diplomáticos puedan participar de manera más extensa en toda la Isla…incluida la sociedad civil y con los cubanos que buscan alcanzar una vida mejor […] Nadie espera que Cuba se transforme de la noche a la mañana, pero creo que el compromiso estadounidense, mediante nuestra embajada, empresas y ante todo nuestro pueblo, es la mejor manera de representar nuestros intereses, y apoyar la democracia y los derechos humanos”.

Al final, Obama no hizo una sola concesión unilateral con el enemigo, solo cambió la forma de seguir apuñalándolo, pero ahora por la espalda.

Preciso fue José Martí cuando alertaba:

“…abrir la casa a nuestros enemigos es darnos a ellos y no librarnos de ellos”.

Fuentes: