Blog_CubaSigueLaMarcha

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martes, 5 de junio de 2018

El mayor violador de los derechos humanos en el mundo [I y II partes final]


Tomado de Razones de Cuba / Por Miguel Angel García Alzugaray


El gobierno de Estados Unidos habla mucho de las violaciones a los derechos humanos en otros países, pero todo el mundo sabe que se trata de pura hipocresía. Mientras el autoproclamado líder del mundo exige el respeto por los DD.HH. hace guerras, viola tratados internacionales, pisotea los derechos humanos hasta de sus mismos ciudadanos y de otros países.


Según Jamil Dakwar, director de programas de derechos humanos de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, en inglés), “en muchos ámbitos —incluidas la seguridad nacional, el sistema penal, los derechos socioeconómicos y la política migratoria—, los EE.UU. presentan un historial pésimo en comparación con otras muchas naciones”.
Entre las 348 recomendaciones realizadas recientemente a Washington por la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas (CDHNU) a Washington, se pide poner fin a la detención de niños y familias inmigrantes y que abra pesquisas a partir de los datos conocidos sobre las torturas practicadas por la Agencia Central de Inteligencia.
El informe forma parte del mecanismo de revisión periódica universal de la situación de los derechos humanos en los 193 Estados miembros de la ONU. El informe incluyó numerosas y apropiadas recomendaciones para abordar la brutalidad policial y el uso excesivo de la fuerza, así como para poner fin a la discriminación racial contra las minorías y los inmigrantes.
EE.UU. ya ha sido blanco de las críticas del CDHNU por sus infracciones a los derechos humanos. Se le imputaron a Washington la extensión de la brutalidad policial, la injusticia racial, la retención de presos al margen de toda ley en la ocupada Base Naval de Guantánamo y la persistente aplicación de la pena capital.
El miembro de ACLU estima que la publicación del CDHNU representa una diáfana muestra de desconfianza en el respeto de los derechos humanos por EE.UU.  “Demuestra con claridad que a EE.UU. le queda mucho camino por recorrer para cumplir con sus obligaciones y compromisos en materia de derechos humanos”, dijo Dakwar.
Por su parte, China publicó no hace mucho un informe en el que registra la situación de los derechos humanos en Estados Unidos, en respuesta a los constantes informes del país norteamericano sobre las prácticas de otros países en esa materia.
El informe titulado “Registro de derechos humanos en Estados Unidos en 2017” fue publicado por la Oficina de Información del Consejo de Estado de China y en él se rechaza que EE.UU. se presente como “juez de los derechos humanos”.
Un historial tenebroso
En marzo de 2014, el Consejo de Seguridad de la ONU cuestionó a ese país por la violación a los derechos humanos dentro de sus fronteras. La Organización instó a la Casa Blanca a castigar a los responsables de torturas, frenar el espionaje gubernamental y revisar su política de uso de aviones no tripulados (drones).
En EE.UU. mueren alrededor de 11.000 personas anualmente por armas de fuego. Según cifras del Buró Federal de Investigaciones (FBI), en 2016 se usaron armas en un 73,3 % de los asesinatos, un 47 % de los robos y un 31,8 % de las agresiones graves. En ese país son muy comunes los tiroteos en lugares públicos como universidades, cines, plazas, hospitales, debido, entre otras cosas, a la facilidad del acceso del armamento.
En los últimos años, los afroamericanos han sido víctimas de asesinatos raciales. En febrero de 2012 fue asesinado en Sanford, Florida, el joven Trayvon Martin, de 17 años por un guardia de seguridad que lo consideró “sospechoso”. El 30 de abril de 2014, el policía Christopher Manney disparó 14 veces contra Dontre Hamilton, de 31 años, quien estaba desarmado. En julio, Eric Garner, de 43 años, murió luego de ser estrangulado por el policía blanco Daniel Pantaleo. Un mes después, el agente Darren Wilson asesinó al joven estadounidense Michael Brown, de 18 años, en Ferguson, Missouri.
En septiembre, funcionarios de la policía de Utah, asesinaron de seis disparos al afroamericano Darrien Hunto, de 22 años de edad. Tamir Rice, de 12 años, fue tiroteado por la Policía en Cleveland, estado Ohio (norte), cuando el niño se encontraba en un parque de la ciudad y sacó una pistola de juguete. Posteriormente, fue asesinado Antonio Martin, de 18 años, por agentes de la Policía en la región de San Luis, cerca de Ferguson.
En el país norteamericano es usual el confinamiento solitario en las cárceles. Alrededor de 80.000 prisioneros estadounidenses están actualmente en régimen de aislamiento, en calabozos con pobre ventilación y poca o ninguna luz natural, una situación que perjudica su salud física y psíquica. Algunos han permanecido en él más de 40 años, denunció China, en el informe Registro de los Derechos Humanos en Estados Unidos.
De acuerdo con este documento, Estados Unidos es una de las naciones que menos garantiza la vida, la propiedad y la seguridad personal de sus habitantes, ya que cada año una de cada cinco personas es víctima de un crimen, la tasa más alta del planeta.
Las cifras de desempleo y miseria -otro atentado a los derechos humanos- han ido en aumento en EEUU. La firma Marotta Wealth Management publicó un informe que revela que la tasa de personas sin trabajar en ese país alcanza el 37,2 %; mientras que la miseria está por encima de 14 %. El Departamento de Agricultura de EEUU dijo que uno de cada cinco hogares en EEUU, es decir, el 20% de las familias estadounidenses, sobrevivieron gracias a cupones de alimentos que encuentran en revistas, diarios y páginas web.
Además, los estadounidenses están sometidos a vigilancia constante por parte del Gobierno. En 2013 se conoció el uso de programas como Prism o Xkeyscore para el espionaje y recogida de datos de personas a través de celulares, correos electrónicos y hasta la interceptación de llamadas. Con estos datos, las agencias de inteligencia crean perfiles y registran el modo de vida, país de origen, edad, sexo, ingresos de los ciudadanos, violando su privacidad.
A estos crímenes se suman ataques contra libertades básicas. En ese país, manifestar en las calles puede ser penado con seis meses a 35 años de prisión. Asimismo se encarcela a quien amenace, vía redes sociales, al presidente.
Fuera de las fronteras
El espionaje se extendió a nivel global. EEUU vigiló a Gobiernos, Ejércitos, sistemas financieros de diferentes países.
Washington además ha sido el autor intelectual y material de intervenciones militares en diferentes países del mundo. Casi todas estas acciones se han llevado a cabo sin la aprobación de la ONU.
En los últimos 15 años se cuenta la invasión a Afganistán (2001). EEUU lanzó una operación para buscar a Osama Bin Laden, acusado por Washington del derribamiento de las torres gemelas de Nueva York. La invasión permanece y ha dejado un saldo de casi 5.000 soldados muertos, de los cuales 3356 son estadounidenses, según cifras no confirmadas, así como decenas de miles de civiles asesinados y más de 50.536 heridos desde que la ONU empezara a recopilar datos estadísticos sobre el asunto.
Irak fue invadido en 2003 bajo el pretexto de la búsqueda de “armas de destrucción masiva” que nunca existieron. En ese país, al que EEUU entró supuestamente para darle a su pueblo “libertad”, “democracia” y “seguridad”, han muerto o sido heridos millones de víctimas inocentes.
Pakistán, Yemen y Somalia son víctimas de ataques estadounidenses desde 2002, bajo el pretexto de acabar con “grupos terroristas”. En estos países es común el uso de drones (aviones militares no tripulados con poder de fuego), que han dejado miles de civiles asesinados, entre ellos niños y ancianos.
Libia fue escenario de una invasión en 2011, bajo el argumento de detener una supuesta “represión” por parte del Gobierno de Muammar Gaddafi. Además de asesinar al presidente, los invasores destruyeron y dividieron al país; aún no ha llegado la prometida “democracia” y “libertad”.
Siria, como hemos visto recientemente con el ataque con misiles contra su territorio, Es otro de los escenarios de los ataques de EEUU y aliados. Desde marzo de 2011, esta nación es atacada por grupos terroristas, financiados desde el exterior.  Cientos de miles de personas han sido asesinadas y 12,2 millones requieren de ayuda humanitaria.
En Ucrania en 2014 se llevó a cabo un golpe de Estado diseñado por EEUU. A la fecha, un millón de personas han sido desplazadas y casi 10.000 han sido asesinadas por la represión del actual Gobierno apoyado por la Casa Blanca.


Antes del 2000, EE.UU. invadió Granada (1983), Panamá (1989), Irak (1991), Somalia (1993), Yugoslavia (1995 y 1999), Afganistán y Sudán (1998).



Todo indica que la situación de los derechos humanos en los EE.UU. parece estar empeorando bajo el gobierno de Donald Trump.
Así por ejemplo, los ataques a los derechos de las mujeres y de las niñas son amplios y variados. La administración Trump revirtió políticas que requerían que las universidades investigaran la violencia sexual como discriminación por motivos de género y suspendió iniciativas de promoción de la igualdad salarial que ayudaban a las mujeres a determinar si estaban recibiendo un sueldo más bajo que sus colegas varones.
Los ataques contra los derechos y la salud reproductivos de las mujeres son especialmente agresivos. El gobierno y el Congreso hicieron intentos reiterados de retirar la financiación de Planned Parenthood, una organización especializada en servicios vitales en materia de salud reproductiva y de otro tipo, fundamentalmente a mujeres con ingresos bajos. El gobierno emitió normativas que eximen a los empleadores de brindar una cobertura de seguro médico que incluye métodos anticonceptivos si eso choca con sus creencias religiosas o morales, lo cual dejó a millones de mujeres en peligro de perder su acceso a la contracepción. Persisten las fuertes desigualdades en el acceso de las mujeres indígenas a la atención tras una violación, incluido el acceso a exámenes médicos, equipos forenses para uso del personal médico y otros servicios esenciales de atención médica.
El gobierno implementó asimismo la denominada “regla de la mordaza global”, que prohíbe cualquier tipo de asistencia financiera estadounidense a hospitales u organizaciones que faciliten información sobre abortos seguros y legales o proporcionaran acceso a éstos.
Los asesinatos de personas LGBTI se incrementaron durante el año en un marco de discriminación. Estados Unidos carece aún de protección federal alguna que prohíba la discriminación basada en la orientación sexual y la identidad de género en el lugar de trabajo, la vivienda o la atención de salud. Las personas transgénero siguen viéndose particularmente marginadas. La administración del presidente Trump revocó directrices que protegían a alumnos y alumnas transgénero de colegios públicos que empleaban las instalaciones correspondientes a su identidad de género. En agosto pasado, el presidente Trump ordenó la revocación de la política anunciada en 2016 que permitía que las personas abiertamente transgénero se alistaran en las fuerzas armadas, cuya entrada en vigor estaba prevista el 1 de enero de 2018. El 30 de octubre, una jueza federal emitió una orden temporal que bloqueaba la implementación de esa directiva. En diciembre, la jueza resolvió que las personas transgénero podrían alistarse en las fuerzas armadas a partir del 1 de enero de 2018; las causas seguían tramitándose.
Seguridad y medidas antiterroristas
El 28 de noviembre del 2017, un jurado federal de Washington DC declaró culpable al ciudadano libio Ahmed Abu Khatallah de cargos de terrorismo relacionados con un ataque a un complejo diplomático estadounidense en Bengasi, Libia, perpetrado en 2012, en el que murieron cuatro ciudadanos estadounidenses. El jurado lo absolvió de asesinato. En agosto, el juez había resuelto que podía admitirse como prueba cualquier declaración realizada por Abu Khatallah durante las dos semanas que éste estuvo recluido en régimen de incomunicación en un buque militar estadounidense, tras haber sido capturado por fuerzas de Estados Unidos en Libia. El 29 de octubre, las fuerzas estadounidenses capturaron a otro ciudadano libio, Mustafa al Imam, en Libia. Fue trasladado en avión a Estados Unidos y compareció ante una corte federal el 3 de noviembre, tras cinco días en régimen de incomunicación. Al finalizar el año, afrontaba un juicio por delitos de terrorismo relacionados con el ataque de Bengasi.
Tras un atentado cometido en Nueva York el 31 de octubre en el que murieron 8 personas y 12 resultaron heridas, el ciudadano uzbeko Sayfullo Habibullaevic Saipov fue acusado formalmente e iba a ser juzgado por una corte federal, pese a la petición de dos veteranos senadores de que fuera transferido a la custodia militar como “combatiente enemigo” y a los comentarios del presidente Trump de que se plantearía enviarlo a Guantánamo. El presidente Trump hizo caso omiso de la presunción de inocencia en una serie de publicaciones en Twitter en las que pidió la pena de muerte para Sayfullo Saipov.
En enero del 2017, todavía bajo la administración del presidente Barack Obama, 18 detenidos fueron trasladados desde el centro de reclusión de Guantánamo a Omán, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. La mayoría de los 41 detenidos de Guantánamo restantes estaban recluidos sin cargos ni juicio. Antes de las elecciones, el presidente Trump había prometido mantener abierto el centro de detención e incrementar la cifra de detenidos allí recluidos; durante el año no hubo más traslados de detenidos con origen o destino en Guantánamo.
La negativa, en octubre, de la Corte Suprema a considerar dos impugnaciones jurisdiccionales permitió que continuaran los procedimientos ante comisiones militares en Guantánamo, en contravención de las normas internacionales sobre juicios justos.
En octubre, una comisión militar condenó a 13 años de prisión al ciudadano saudí Ahmed Mohammed Ahmed Haza al Darbi, que se había declarado culpable en 2014 de conspiración, terrorismo y otros delitos. Había sido detenido en Azerbaiyán en junio de 2002 y entregado a agentes estadounidenses dos meses después.
Tortura y otros malos tratos
En una entrevista el 25 de enero, el presidente Trump expresó su apoyo a la tortura y afirmó que “confiaría” en el secretario de Defensa, el director de la CIA y otras personas para decidir si Estados Unidos debía emplearla. No se adoptó medida alguna para poner fin a la impunidad de las violaciones sistemáticas de derechos humanos, incluidas las torturas y desapariciones forzadas, cometidas en el marco del programa de detención secreta gestionado por la CIA tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
El presidente Trump propuso para altos cargos gubernamentales al menos a tres personas que presuntamente habían estado implicadas en el programa de detención secreta: Gina Haspel, seleccionada en febrero para el cargo de subdirectora de la CIA ( recientemente designada Directora de esa agencia); Steven Bradbury, propuesto para el cargo de asesor jurídico general del Departamento de Transporte; y Steven Engel, propuesto para dirigir la Oficina de Asesoramiento Jurídico (OLC, por sus siglas en inglés) del Departamento de Justicia. Se creía que Haspel era jefa del personal de la CIA en Tailandia en 2002, cuando la Agencia administraba un “lugar negro” en el que al menos dos detenidos fueron sometidos a tortura y desaparición forzada. Más tarde, Haspel fue jefa de gabinete del director del Centro contra el Terrorismo, la división de la CIA que gestionaba el programa de detención secreta. Como fiscal general adjunto en funciones en la OLC entre 2005 y 2009, Steven Bradbury escribió varios memorandos para la CIA en los que daba aprobación legal a métodos de interrogatorio y condiciones de detención que incumplían la prohibición internacional de la tortura y otros malos tratos. Como vicefiscal general adjunto en la OLC en 2007, Steven Engel también intervino en la redacción de uno de esos memorandos. El 7 de noviembre, el Senado ratificó su nombramiento por 51 votos contra 47. El 14 de noviembre, por 50 votos contra 47, el Senado ratificó el nombramiento de Bradbury. El nombramiento de Haspel no requería confirmación del Senado.
El 5 de septiembre debía comenzar un juicio civil con jurado contra James Mitchell y John “Bruce” Jessen, dos psicólogos contratados por la CIA que tuvieron una implicación destacada en el programa de detención. Sin embargo, en agosto se alcanzó un acuerdo extrajudicial.
El 19 de junio, la Corte Suprema dictó sentencia en una causa seguida contra ex altos cargos del gobierno estadounidense a instancias de varias personas de ascendencia árabe o sudasiática detenidas, como centenares de extranjeros más, en Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Tras los atentados, los detenidos permanecieron recluidos en duras condiciones durante meses y denunciaron diversos abusos. La Corte Suprema señaló que, si las acusaciones eran ciertas, lo ocurrido a los detenidos había sido “trágico” y que “nada en esta opinión debía interpretarse como una justificación del trato al que afirmaban haber sido sometidos”. Sin embargo, resolvió que la causa básicamente no podía avanzar, manteniendo así la constante de bloqueo de los recursos judiciales en casos relativos a violaciones de derechos humanos cometidas en el contexto de la lucha antiterrorista desde los atentados de 2001.
Uso excesivo de la fuerza
Las autoridades siguen sin registrar la cifra exacta de personas muertas a manos de agentes encargados de hacer cumplir la ley en todo Estados Unidos. Los datos recabados por el diario The Washington Post apuntaban que un total de 987 personas habían muerto durante el año a manos de agentes encargados de hacer cumplir la ley que emplearon armas de fuego. Según esos datos, las personas afroamericanas, que constituyen un 13% de la población, representan casi el 23% de las víctimas en 2017. Se tenía constancia de que un 24% de las víctimas mortales tenían problemas de salud mental. El Departamento de Justicia había presentado una propuesta para crear un sistema de seguimiento de esas muertes en virtud de la Ley de Denuncias de Muertes bajo Custodia, pero la medida no era obligatoria para los organismos encargados de hacer cumplir la ley, por lo que podría ocurrir que el número de casos registrados fuera inferior al real. No se difundió información sobre si el proceso de registro se había puesto en marcha durante el año.
Al menos 40 personas murieron en 25 estados tras recibir el impacto de proyectiles de armas de electrochoque accionadas por la policía, con lo que el total de víctimas fallecidas en esas circunstancias desde 2001 se elevó al menos a 802. La mayoría de las víctimas no iban armadas ni parecían representar una amenaza de muerte o lesión grave cuando se utilizó contra ellas el arma de electrochoque.
En septiembre, la absolución de un ex agente de policía de la muerte por disparos de Anthony Lamar Smith en 2011 provocó semanas de protestas en toda la ciudad de St. Louis, Misuri, y derivó en cientos de detenciones. Las organizaciones locales de derechos civiles afirmaron que la policía había llevado a cabo detenciones ilegítimas y que el uso de sustancias químicas irritantes por parte de los agentes constituía un uso excesivo de la fuerza. La policía de St. Louis empleó durante las manifestaciones material antidisturbios pesado y armas y equipos de uso militar.
En agosto, el presidente Trump anuló las restricciones impuestas por el gobierno anterior para limitar la transferencia de ciertos equipos de uso militar a organismos encargados de hacer cumplir la ley.
Violencia con armas de fuego
En octubre del 2017, un hombre atacó a una multitud de asistentes a un concierto en Las Vegas, Nevada, y mató a 58 personas empleando accesorios que modifican las armas de fuego para permitir disparos rápidos como los de las armas completamente automáticas. En respuesta a la masacre, el Congreso estudió legislación y normas para prohibir esos dispositivos, pero las medidas no llegaron a promulgarse. En noviembre, el Congreso introdujo una ley aparte para prevenir la violencia por armas de fuego, pero no la aprobó.
Al finalizar el año seguían pendientes dos leyes federales que, de aprobarse, facilitarían la obtención de silenciadores por parte de la población y la posibilidad de portar armas ocultas.
La legislación vigente desde 1996 seguía negando financiación al Centro de Control y Prevención de Enfermedades para que llevara a cabo o patrocinara una investigación sobre las causas y las formas de prevención de la violencia con armas de fuego.
La administración del presidente Trump se planteaba suavizar las restricciones para la exportación de armas pequeñas, incluidos fusiles de asalto y municiones, mediante el traspaso de la responsabilidad de tramitar las ventas internacionales de armas de fuego no militares del Departamento de Estado al Departamento de Comercio. Esa medida debilitaría gravemente la supervisión de las ventas de armas y entrañaba el peligro de incrementar la afluencia de armas de fuego a países con altos niveles de violencia armada.
En febrero de este año, un ex alumno mató a 17 personas en un tiroteo en un instituto de Florida. El tirador, expulsado por indisciplina del centro, solitario y obsesionado con las armas, lanzó bombas de humo, disparó con un fusil de asalto y fue detenido fuera de la escuela. Este hecho que causó consternación a nivel internacional, reavivó en los EEUU la lucha popular por el control de armas de fuego, pero el gobierno de Donald Trump, sobornado por la pderosa Asociación Nacional del Rifle, sigue haciéndose el sordo.
Hace solo unos días hubo al menos 10 muertos en un tiroteo en una escuela de Texas. El de Texas es el tiroteo número 22 en colegios de EE UU en lo que va del año.
Pena de muerte
Veintitrés hombres fueron ejecutados en ocho estados, lo que elevó a 1.465 la cifra total de ejecuciones desde que, en 1976, la Corte Suprema de Estados Unidos aprobara las nuevas leyes sobre la pena capital. Se impusieron alrededor de 39 nuevas condenas a muerte. Al final del año 2017había aproximadamente 2.800 personas pendientes de ejecución.
Arkansas llevó a cabo sus primeras ejecuciones desde 2005. Ohio reanudó las ejecuciones tras una interrupción de más de tres años. Florida llevó a cabo sus primeras ejecuciones desde enero de 2016, cuando la Corte Suprema de Estados Unidos declaró inconstitucional la ley del estado sobre la pena capital. La decisión de la Corte Suprema de Florida de que esa resolución sólo era aplicable retroactivamente a alrededor de la mitad de las personas condenadas a muerte permitió que el estado comenzara a ejecutar a las personas a las que consideraba excluidas de la medida. Durante el año se impusieron las primeras condenas a muerte en aplicación de la nueva ley sobre condenas.
En el transcurso del año, fueron exculpadas 4 personas de los delitos por los que habían sido condenadas a muerte en los estados de Delaware, Florida, Arkansas y Luisiana, elevando a 160 la cifra de exoneraciones dictadas desde 1973.
En contraposición con esta horrenda realidad, Cuba, a pesar de ser un país pobre y subdesarrollado sobre el que se ejerce desde hace más de cinco décadas un genocida bloqueo económico, ha ponderado el derecho al desarrollo, a la vida, a la alimentación, al empleo, a la educación, la salud, los derechos de las mujeres de los niños y en sentido general los de todos los habitantes del planeta.
Como expresara el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, al presentar en Ginebra, Suiza, el informe nacional de la Isla al tercer ciclo del Examen Periódico Universal (EPU) del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas:
La protección del derecho a la vida en Cuba se ha mantenido como la mayor prioridad. Se garantiza con el reconocimiento del derecho, a la integridad física y a la inviolabilidad de la persona; el cumplimiento de las garantías del debido proceso; y nadie es privado de su libertad sino conforme a la ley y con amplias garantías.
Las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley realizan su labor con apego a la legalidad, y están sujetas a rigurosos procesos de control y al escrutinio popular.
No hay impunidad ante los muy pocos casos de abusos por funcionarios o agentes del orden, ni leyes o reglamentos que la amparen.
No hay venta ni tráfico de armas de fuego. Las tasas de homicidios son muy bajas lo que contribuye a que sea uno de los países más seguros del mundo.
Además, son incuestionables los resultados alcanzados en nuestro país  en la salud y la educación, el desarrollo logrado por la mujer cubana, el bienestar de nuestros niños, sobre la base de valores de igualdad y bienestar colectivo, lo que muestra que no basta con el reconocimiento, la promulgación y ofrecimiento de los derechos mencionados desde el punto de vista constitucional, sino que las garantías materiales de los mismos son las que en última instancia consolidan la obtención real de la dignidad plena del hombre.




La Guerra No Convencional: El caso de Nicaragua, de excelencia académica [2 artículos]

Equipo de redacciòn de ZonaFranK.
Mientras màs noticias leemos sobre Nicaragua màs nos acercamos a la metodologìa de la Guerra No Convencional, o lo que es lo mismo, el mètodo para derrocar gobiernos en la postmodernidad y tambièn para ganar dinero en aquellos casos donde la derecha, como sucede en Nicaragua, no pasa de ser un grupo de dinosaurios incapaces de articular una agenda polìtica atractiva.
Los golpes blandos se pueden ubicar coyunturalmente en la emergencia de una nueva cosmovisión política, fruto de la casi completa digitalización de la información, de la unión indiferenciada y a crítica de la información, la comunicación y la propaganda en una esfera ciclópica (según Ignacio Rammonet), donde es difícil diferenciar cual es cual. Nuevas condiciones que han generado un nuevo metabolismo social, como resultado de una larga cadena de mediaciones políticas, sociales y culturales.
En este panorama político el golpe blando se ejecuta a través de una unión concatenada de poderes polìticos fácticos y capitales transnacionales, laboratorios de guerra, organizaciones como la USAID y la NED, que funcionan como el brazo financiero de la CIA. Y su contraparte interna, como son los partidos de derecha, las oligarquías locales y ONG’s financiadas desde afuera por la USAID y la NED, grupos dirigidos tácticamente por los laboratorios de guerra y la CIA, en complicidad con los partidos de derecha, en algunos casos la jerarquía católica y las oligarquías nacionales.
El golpe suave en sí, es un catàlogo de acciones políticas para generar una nueva organización del poder dentro de una lógica y un tipo de democracia a la justa medida del imperio, una democracia de las élites donde el pueblo y su autodeterminación tienen un peso nulo. Una serie de tácticas sin ética-política, de carácter manipulatorio con instrumentos económicos de desestabilización, culturales de carácter mediático, para-políticos (al margen de la política formal), paramilitares (fuera de los cauces legales del monopolio de la fuerza y la constitución).

Es sorprendente ver còmo luce un estudiante nicaraguense
Todas estas acciones y sus estrategias se ubican en un contexto donde la inteligencia electrónica en el ámbito de la ciberpolítica, vienen utilizados como instrumentos para instalar Asonadas Mediáticas, colocando artificialmente temas sensibles para las mayorías de las poblaciones en el horizonte mediático, para orientar la percepción de esas mayorías hacia el caos y preparar el terreno para derrocar un gobierno. En el caso de Nicaragua las reformas al INSS fueron un mero pretexto para impulsar el objetivo que siempre ha perseguido la derecha de retomar el poder, lo cual no han logrado hacer a travès de las vìas democràticas electorales que tanto promueven en sus discursos desde la sociedad civil.
Estas asonadas mediáticas vienen acompañadas por asonadas violentas en las calles. Sus estrategias empalman lo virtual (medios, redes sociales) con lo presencial (movimientos de calle), siendo el principal objetivo el derrocamiento de un gobierno.
El Golpe Suave ideado por Gene Sharp en su libro De la Dictadura a la Democracia, propone un serie de fases de violencia política y para-política en acenso que la derecha en Nicaragua ha venido implementando como un estudiante de excelencia acadèmica.
Una primera fase de ablandamiento psicológico manipulando ejes mediáticos sobre temas sensibles para la poblaciòn como la libertad de expresión, la transparencia electoral, denuncias sobre corrupción. Todo esto con el objetivo de exacerbar el descontento y las normales contradicciones y fracturas internas dentro de cada sociedad.
En Nicaragua el 73.4 % de la poblaciòn maneja internet desde la telefonìa mòvil, de estos, casi el 90% de los usuarios se conecta para acceder a redes sociales, en particular a facebook y whatssapp. Siguiendo estas estadìsticas se comprende que no es casual que al calor de 45 dìas los perfiles que han liderado la manipulaciòn mediàtica, en particular la cuenta SOSNicaragua haya generado màs de 150 millones de mensajes, la inmensa mayorìa de estos manipulado, con una similitud espantosa a las guarimbas venezolanas.
El patròn es comùn, maximizar el nùmero de fallecidos, enlistarlos a todos como su fueran “jòvenes que se manifiestan pacìficamente”, responsabilizar al gobierno de cada acto y demonizar a Daniel Ortega como responsable absoluto de todo cuanto acontece. El final es previsible, exigir una sola cosa “que se vayan los Ortega-Murillo”.
Simplemente estamos ante una guerra psicològica en la cual se viralizan casi todos los mensajes de la derecha y la legitimidad de un video subido en redes sociales, muchas veces ilegible, ha desplazado cualquier intento de investigaciòn para aplicar justicia. Ante esta avalancha mediàtica muchos han reaccionado envueltos en una especie de hipnòsis y muy poco han importado los logros sociales alcanzados en tres mandatos presidenciales, la estabilidad y seguridad que vivìa el paìs. Quedò en el olvido los años de extrema pobreza, agudizados durante los gobiernos neoliberales, que ubicaron a Nicaragua como segundo paìs màs pobre de Amèrica Latina.
Una segunda fase en los Golpes Suaves, dando continuidad a la anterior, es la deslegitimación del gobierno, con el objetivo de desmontar la confianza general de la población fracturando la unidad entre ética y política, a través de acusaciones pùblicas de totalitarismo, abuso de autoridad de instituciones como la policía y el ejército, aprovechando siempre el descontento popular de base que puede existir en la poblaciòn.
Una tercera fase viene caracterizada por el Calentamiento de Calle, fomentando conflictos abiertos y movimientos de calle, con demandas políticas que en un primer momento son  reivindicaciones sectoriales y de manera àgil se convierten en reivindicaciones universales.
En el caso de Nicaragua es sorprendente ver como por primera vez se han agrupado dinosaurios de la vida polìtica del paìs, ubicados en la famosa sociedad civil, con los jòvenes que lideraron en un primer momento las manifestaciones para demandar la derogaciòn de las reformas al INSS. Estos dinosaurios, que nunca han  tenido espacio en la dinàmica interna por su desgaste como figura y porque no tienen agenda, intentan acudir ante las càmaras para repetir una y otra vez que “representan a todo el pueblo nicaraguense” en su demanda por un cambio de gobierno inmediato.
Tal vez deban aprender un poco màs de matemàtica porque estàn desconociendo, como mìnimo, a màs del 30% de la poblaciòn comprometida con la pañoleta rojaynegra y leal al Comandante Ortega, que claman por la paz, pero no dudarìan ni un instante si tuvieran que salir tambièn a las calles para defenderla. En la ùltima encuesta de CID Gallup, empresa costarricense de sondeo de opiniòn con presencia en Nicaragua, se registran cifras similares, pero la derecha tiene la verdad absoluta, o al menos intenta mostrarse asì a travès de las redes sociales.
La espontaneidad del movimiento “auto convocado” es cuestionable cuando a todas luces la Coalición Universitaria y de la Sociedad Civil, desde un primer momento cohesionaron  agendas para intentar aglutinar todo tipo de descontentos y resentimientos, en nombre del pueblo. Su propòsito, coordinar la violencia y acrecentar la confrontación en las calles, intentando mostrar una imagen de caos generalizado y poca capacidad de actuaciòn del gobierno local, con el respaldo de una plataforma mediàtica golpista, para saltar a la siguiente fase donde aparecen las armas ante la necesidad de una “auto protecciòn de los estudiantes”.
Lo que màs sorprende es que todo esto pase en tan solo 45 dìas, a pesar de los sobrados ejemplos que ha dado el gobierno para dialogar, encontrar una salida negociada e investigar los hechos violentos en el paìs. Es màs que claro, la derecha nunca ha tenido esta intenciòn sobre la mesa, el ùnico horizonte es la frase del mes “que se vayan”.
La cuarta fase combina diferentes formas de lucha, acciones armadas justificadas en argumentos como la autodefensa ante la represión que estos grupos generan y a su vez mediáticamente acusan al gobierno que pretenden derrocar. El objetivo es crear un clima de ingobernabilidad a través de una campaña de rumores, falsas acusaciones y denuncias sin pruebas, con el objetivo final de desmoralizar las fuerzas leales al gobierno en el poder y crear fracturas internas dentro de las fuerzas militares y policiales.
La quinta y ùltima fase, promueve la fractura institucional con tomas y quemas de instituciones y puntos sensibles de la economía y de atención al pùblico, acompañada de presión y bloqueo general de la movilidad, creación de zonas liberadas y organización de una resistencia urbana hasta generar la renuncia del presidente y la intervención internacional, apelando al Derecho Internacional Humanitario. Si no se llega al objetivo en esta ultima fase, paralelamente se preparan las condiciones para una guerra civil prolongada.
Con lo que no contaron los operadores del Golpe de Estado contra el Gobierno de Nicaragua, quienes por cierto se encuentran en Washington cabildeando para que en la 48 sesión ordinaria de la Asamblea General de la OEA se discutiera la situación de inestabilidad política y social en Nicaragua, fue con la negativa de Luis Almagro y el reconocimiento regional al camino democràtico del gobierno nicaraguense y las muestras de voluntad emitidas por el presidente para solucionar la crisis polìtica, de conjunto con el pueblo y todos los sectores de la sociedad.
Luego de una votación para incluir el tema de Nicaragua en la agenda del organismo, el resultado fue desfavorable para los golpistas. No alcanzaron el mínimo de 18 votos requeridos para imponer el tema de su amañada “democratización” a través de un claro golpe de Estado en Nicaragua. La Comunidad Internacional respalda el camino del diálogo y una solución de la crisis a través de mecanismos pacíficos.
En recientes declaraciones de Luis Almagro, el propio controversial Secretario General de la OEA, destaca que “hay factores antidemocráticos que están operando en Nicaragua y hay mentiras también operando y nosotros hemos denunciado esas mentiras porque, en una misión que tuvimos en Managua en días pasados, al comenzar una reunión nos dijeron: ‘si ustedes quieren una solución constitucional para Nicaragua, entonces son cómplices de Ortega’
“Estamos diciéndole al gobierno: tiene que entrar la CIDH para investigar las violaciones a los derechos humanos y los asesinatos de manifestantes. Y el gobierno autoriza eso, no hubo ninguna táctica dilatoria ni hubo mala fe en la negociación, se cumplió, además. Les decimos: hay que crear un grupo independiente de expertos para investigar los asesinatos. Se cumple también. Tampoco hubo maniobras dilatorias.
Simplemente se le cayò la careta a la derecha golpista y poco a poco se iràn desplomando tambièn los focos de tensiòn que han intentado mantener en Managua y otras ciudades aledañas para atemorizar a la poblaciòn local y generar el caos. En palabras del Comandante Daniel Ortega Saavedra: “Ya sabemos lo que viene después de las batallas que llevan a las victorias, cuando son revolucionarias. Viene la contrarrevolución, ese es un principio que está instalado a lo largo de la historia de la humanidad, y toda contrarrevolución luego tiene su revolución”.
Estas  guerras no convencionales no siempre han concluido en el derrocamiento de un gobierno. El caso de Nicaragua serà uno de estos ejemplos, esto creo que no le ha quedado claro aun a la derecha golpista.

Tres premisas para definir lo que pasa en Nicaragua


Al calor de 45 días de crisis política en Nicaragua, podemos afirmar que la metodología para los Golpes Suaves se ha criollizado con toda la carga violenta y mediática que este tipo de acciones trae implícito durante su ejecución y desarrollo.
Desde el comienzo se apreció una fuerte manipulación por parte de los medios de la oposición, los cuales, han tratado de culpar al gobierno sandinista de todo cuanto ha promovido por debajo de la alfombra la derecha golpista.
Intentando desenredar toda esta madeja, que trae como primer rasgo el haberse viralizado a través de las redes sociales con la etiqueta #SOSNicaragua, podríamos dejar sentadas tres premisas que permitirán definir claramente el tipo de escenario al que nos enfrentamos:
1. No es un problema social, sino un problema político.
Esto es importante dejarlo sentado, desde ya, porque cualquier análisis que se pretenda realizar sobre los acontecimientos y posibles proyecciones del mismo, deben construirse en base a hechos concretos y no a simples conjeturas.
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¿Porqué sostenemos que el problema es político? Simple. La agenda conocida como la “carta al niño dios” presentada por el sector opositor al Gobierno públicamente en la mesa de diálogo, no contiene ningún elemento social o económico, ninguna demanda o reivindicación de esta naturaleza. Esto es tan así, que el último nombre que adoptaron (ya llevan cómo 12), es Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia. No demandan seguridad social, empleo, exoneraciones, subsidios, carreteras, financiamiento, seguridad, mejor educación, mejor sistema de salud, únicamente plantean demandas políticas.
Así pues, el movimiento y su agenda, son políticos y no sociales.
2. Es un plan golpista, no una demanda para democratizar el país.
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La segunda premisa es la del golpe, que ya abordamos en un análisis anterior, pero que vale la pena recordarlo: plantear una salida del Presidente Ortega fuera del periodo y términos señalados por la Constitución Política (siguientes elecciones son en 2021), es un planteamiento antidemocrático, que persigue en esencia un cambio en la estructura política  legítima del país por vías diferentes a las legales.
Obviamente, un movimiento político que demande un cambio de gobierno en circunstancias fuera de las consticionales, es un movimiento golpista, no puede tener otro nombre.
Lo interesante  en nuestro caso, es que en  ningún país en los que ha pasado algo parecido, el movimiento se reconoce como golpista… excepto en este, cuando Miguel Mora dueño del Canal 100% noticias (ex sandinista) y Haroldo Montealegre empresario condenado por estafa (ex liberal) publicaron en su Twitter, el libro del genocida Gene Sharp como una fuente de estudio para dominar el paso a paso de lo que él llamó “Revolución Pacífica”.
El ladrón nunca se reconoce como tal, y justifica por todos los medios posibles sus acciones ilegales.
A diferencia de otros países, el movimiento de Nicaragua ya ha confesado públicamente sus intenciones golpistas. Por lo tanto, debemos siempre identificar a esta agrupación/movimiento político como golpista y no de otra forma.
3. No es un movimiento “auto convocado”, sino uno bien organizado.
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Finalmente, queda el asunto de si se trata de un movimiento que surgió de forma espontánea producto de un estallido social o si se trata de un movimiento dirigido y organizado.
Para los que hemos vivido en Nicaragua  durante los últimos 11 años y gracias a que esto es un “pueblo grande”, todos aquí nos conocemos.
Así pues, al rededor de los eventos espontáneos que produjeron lo que ellos mismos etiquetaron como “auto convocados”, producto de las protestas estudiantiles en contra de las reformas al seguro social, vimos como comenzaron a activarse progresivamente los mismos actores políticos de siempre, definidos en el tiempo como antisandinistas.
No se trata de los partidos tradicionales, legalmente constituidos, sino del partido solapado, del partido fantasma. Se trata de una red compleja de estructuras interrelacionadas (movimientos de sociedad civil y ONGs pro derechos humanos – democracia), dirigidas principalmente por políticos viejos y viejos políticos del país. En su mayoría, traidores del sandinismo y del liberalismo que nunca habían superado el 1% en la intencionalidad de voto en el país y ahora pretenden presentarse como voceros del pueblo de Nicaragua.
Los primeros, procedentes del sandinismo, compartieron la dirección del gobierno en la década de los 80 y después de 1993, ya en oposición, liderados por Sergio Ramírez, traicionaron a Daniel Ortega y al FSLN, formando lo que en su momento fue un partido político: el MOVIMIENTO RENOVADOR SANDINISTA (MRS). A este MRS se le canceló la personería jurídica por no reunir los requisitos mínimos de estructuras  que establece la Ley Electoral.
A esta camada de traidores sandinistas, le debemos sumar a otros traidores: los ex miembros del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) de Arnoldo Alemán, liderados por Enrique Bolaños allá por el año 2002. Estos liberales probaron entrar a la contienda electoral con la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y después con el Partido Liberal Independiente (PLI), desplazando al PLC como segunda fuerza política en el país. En 2016 perdieron la personería por litigios internos y quedaron fuera del juego electoral.
Estos EX, al verse imposibilitados de aglutinar a las masas y alcanzar el poder político por la vía legal, de forma inescrupulosa, decidieron recurrir al juego sucio, cruel y sangriento del intento de golpe de estado solapado.
De una u otra forma, formaron un partido político “de facto”, un organismo político de movimientos y organizaciones, que de manera sistemática montaron una campaña de desgaste al gobierno sandinista, participando en la política nacional de forma escondida o taimada.
Este partido fáctico ha tenido plena sintonía, coordinación y apoyo financiero de actores políticos externos, en específico y ya documentado, la USAID y congresistas norteamericanos. Solo vale recordar todas las gestiones realizadas por sus principales figuras en el 2015 para que la congresista de origen cubano, Ileana Ros-Lethinen, y toda su jauría presentara en la Cámara de Representantes la controversial iniciativa legislativa conocida como Nica Act.
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Cuando vemos a los mismos políticos traidores intentando imbricar al movimiento estudiantil “espontáneo” auto convocado en todos los espacios, a tal punto de arrogarse su representación ante la mesa de diálogo, solo quedan dos posibilidades:
  • Se aprovecharon de los auto convocados y les “robaron el mando”,
  • Los auto convocados nunca fueron AUTO y eran parte del plan desde un inicio.
Nos vamos a quedar con este segundo escenario por la evidencia que tenemos de patrones anteriores donde quisieron utilizar la misma forma: protestas contra fraude electoral, protestas anti-canal, campaña por el abstencionismo, cabildeo de la NICA-ACT, protestas por femicidios y protestas por Indio Maìz.
En todos esos procesos, vimos a los mismos EX en sus plataformas comunicacionales. Para el ojo ingenuo, lo que sucede en Nicaragua hace 45 días exactos podría  pasar como una simple coincidencia, pero para el ojo analítico, esto es solo la evidencia que soporta la hipotesis: todo fue planificado.
Con estas tres premisas sentadas, debemos entonces definir sin ningún lugar a dudas, que el grupo que hasta el día de hoy se llama Alianza Cívica para la Democracia, es un movimiento político que intenta dar un golpe de estado suave, con organización, financiamiento y objetivos  definidos desde hace 11 años, para lo cual cuenta con un claro apoyo político de agentes norteamericanos.
Antes de la teoría de Gene Sharp, receta para la implementaciòn de Revoluciones de Colores, Golpes Blandos, Resistencia Civil, o como quiera llamarsele en la postmodernidad a los Golpes de Estado, ya Allen Dulles, oficial de alto rango de la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS) que antecedió a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), había sentado el camino: 
…”Gracias a su diversificado sistema propagandístico, Estados Unidos debe imponerle su visión, estilo de vida e intereses particulares al resto del mundo, en un contexto internacional donde nuestras grandes corporaciones transnacionales contarán siempre con el despliegue inmediato de las fuerzas armadas, en cualquier zona, sin que le asista a ninguno de los países agredidos el derecho natural a defenderse.
La traición, el nacionalismo, la enemistad entre los pueblos, y ante todo el odio es lo que vamos a cultivar hábilmente hasta que reviente como el capullo de una flor.”
“Sólo unos pocos acertarán a sospechar e incluso a comprender lo que realmente sucede. Pero a esa gente la situaremos en una posición de indefensión, ridiculizándolos, encontrando la manera de calumniarles, desacreditarles y señalarles como desechos de la sociedad. Haremos parecer chabacanos los fundamentos de la moralidad, destruyéndolos”.
“Nuestra principal apuesta será la juventud. La corromperemos, desmoralizaremos  y    pervertiremos.”
…”Debemos lograr que los agredidos nos reciban con los brazos abiertos, pero estamos hablando de ciencia, de una ciencia para ganar en un nuevo escenario la mente de los hombres. Antes que los portaaviones y los misiles, llegan los símbolos, los que venderemos como  universales, glamurosos, modernos, heraldos de la eterna juventud y la felicidad ilimitada”.
“El objetivo final de la estrategia a escala planetaria, es derrotar en el terreno de la ideas las alternativas a nuestro dominio, mediante el deslumbramiento y la persuasión, la manipulación del inconsciente, la usurpación del imaginario colectivo y la recolonización de las utopías redentoras y libertarias, para lograr un producto paradójico e inquietante: que las víctimas lleguen a comprender y compartir la lógica de sus verdugos”.  
Sin muchos rodeos, esto es lo que pasa hoy en Nicaragua.

Día Mundial del Medio Ambiente: Del pensamiento ambientalista del Comandante en Jefe



5 de junio:Día Mundial del Medio Ambiente
Del pensamiento ambientalista del Comandante en Jefe

Del discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz el 12 de junio de 1992 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo —Cumbre de la Tierra— realizada en Río de Janeiro, Brasil


-Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre. Ahora tomamos conciencia de este problema cuando casi es tarde para impedirlo. Es necesario señalar que las sociedades de consumo son las responsables fundamentales de la atroz destrucción del Medio Ambiente. Ellas nacieron de las antiguas metrópolis coloniales y de políticas imperiales que, a su vez, engendraron el atraso y la pobreza que hoy azotan a la inmensa mayoría de la humanidad.

-Con sólo el 20 por ciento de la población mundial, ellas consumen las dos terceras partes de laenergía que se produce en el mundo. Han envenenado el aire, han debilitado y perforado la capa de ozono, han saturado la atmósfera de gases que alteran las condiciones climáticas con efectos catastróficos que ya empezamos a padecer.

-Los bosques desaparecen, los desiertos se extienden, miles de millones de toneladas de tierra fértil van a parar cada año al mar. Numerosas especies se extinguen. La presión poblacional y la pobreza conducen a esfuerzos desesperados para sobrevivir aun a costa de la Naturaleza. No es posible culpar de esto a los países del Tercer Mundo, colonias ayer, naciones explotadas y saqueadas hoy por un orden económico mundial injusto.

-La solución no puede ser impedir el desarrollo a los que más lo necesitan. Lo real es que todo lo que contribuya hoy al subdesarrollo y la pobreza constituye una violación flagrante de la Ecología. Decenas de millones de hombres, mujeres y niños mueren cada año en el Tercer Mundo a consecuencia de esto, más que en cada una de las dos guerras mundiales. El intercambio desigual, el proteccionismo y la Deuda externa agreden la Ecología y propician la destrucción del Medio Ambiente.

-Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y las tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el Medio Ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para el desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el Hombre.

-Cuando las supuestas amenazas del Comunismo han desaparecido y no quedan ya pretextos para guerras frías, carreras armamentistas y gastos militares, ¿qué es lo que impide dedicar de inmediato esos recursos a promover el desarrollo del Tercer Mundo y combatir la amenaza de destrucción ecológica del Planeta?

-Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño. Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo.