La casa de altos estudios no pudo adquirir tecnología de fabricación norteamericana, necesaria para la formación de los estudiantes de la carrera de Educación Especial.
Como evidencia concreta del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba, la Universidad de Sancti Spíritus (Uniss) José Martí Pérez no pudo adquirir los medios tecnológicos, de fabricación norteamericana, necesarios para la formación de los estudiantes de la carrera de Educación Especial en pregrado y posgrado en esa casa de altos estudios.
Debido a las restricciones aplicadas por la Casa Blanca, la institución espirituana de la Educación Superiorno pudo comprar 20 máquinas de escribir Smart Brailler y aditamentos auditivos de la compañía Perkins,según denuncia el documento de la isla caribeña.
El propio informe por un lado reconoce que el tratamiento de personas con necesidades especiales constituye una prioridad para el Gobierno cubano y, por otro, advierte que estas ven limitado su acceso a muchos equipos que mejorarían su calidad de vida y potenciarían su inclusión y participación social, como resultado del cerco estadounidense.
Desde abril del 2018 hasta marzo del 2019, las principales afectaciones reportadas en el sector educacional de Cuba como consecuencia de esta política genocida están determinadas por el pago de tarifas aumentadas por concepto de flete para la transportación de los productos adquiridos en mercados lejanos, el acceso restringido a información científica y a herramientas informáticas destinadas a la producción de multimedias educativas, y por los obstáculos para recibir los pagos por los servicios profesionales ofrecidos en el extranjero.
Con vistas a garantizar el derecho a la educación, recogido en el Artículo 73, de la Constitución de la República, el Estado invierte 9 167 800 000 pesos en el presente año en dicho sector, equivalentes al 23.7 por ciento de su gasto presupuestario.
El poderío creciente de los gigantes tecnológicos que controlan internet se ha traducido en una serie de denuncias sobre censura de contenidos a nivel global. Mientras tanto, algunos críticos, incluyendo Naciones Unidas, advierten que la privatización del ciberespacio representa un peligro para la libertad en el mundo.
Un fenómeno que ha provocado un cúmulo de denuncias y señalamientos contra compañías como Google, Facebook o Twitter, empresas que han decidido imponer de manera unilateral mayores restricciones al contenido que se publica en internet.
¿Pero de qué tamaño es el poder y el alcance de estas empresas que controlan la conversación pública en redes sociodigitales?
La censura en Twitter
El pasado 12 de septiembre, Twitter bloqueó las cuentas de los principales medios de Cuba, en un hecho calificado por la Unión de Periodistas de ese país (UPEC) como un “acto de censura masiva”. La decisión de la compañía, que no ofreció las razones, se produjo una semana después de que el Gobierno de EE.UU. endureciera sus sanciones económicas contra la isla.
Sin embargo no es el primer caso de este tipo que se produce en los últimos meses. En mayo pasado, la Agencia Venezolana de Noticias (AVN) denunció que Twitter había cancelado las cuentas institucionales de varias dependencias de Venezuela y medios de comunicación afines al Gobierno del presidente Nicolás Maduro, “violentando una vez más la libertad de expresión y defendiendo sus propios intereses”. El bloqueo se produjo un día después del fallido intento de golpe de Estadoprotagonizado por el diputado opositor Juan Guaidó.
Por esas mismas fechas, el analista mexicano Alfredo Jalife-Rahme fue expulsado de Twitter, tras criticar a personajes de la derecha de ese país, lo que desató una polémica en México sobre la censura en internet. Además, en agosto, varios usuarios afines al presidente Andrés Manuel López Obrador reportaron suspensión y bloqueo de cuentas tras hacer comentarios sobre el expresidente Felipe Calderón.
Entre las políticas de la empresa se establece la prohibición a la “glorificación de la violencia” o “cláusulas de integridad electoral” que prohíbe la injerencia en votaciones, a pesar de las ambigüedades inherentes a dichas reglas.
El ejército censor de Facebook
La mayor red social del planeta cuenta con personal dedicado a censurar comentarios en Facebook, a pesar de que los criterios también pueden resultar muy arbitrarios a la hora de, por ejemplo, vetar pezones de mujeres o temas vinculados con ideologías políticas.
Los términos para la eliminación de contenido en Facebook también han sido cuestionados, luego de que la empresa contratase a una organización financiada por el magnate George Soros para supervisar el borrado de contenido en su plataforma. La decisión provocó que algunos sectores acusaran al ‘establishment’ estadounidense de haber construido una herramienta para la censura y la lucha contra la disidencia en las redes sociales.
En 2017, Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, indicó que reforzaría el equipo que revisa las publicaciones hasta alcanzar casi las 8.000 personas alrededor del mundo. Este grupo es el encargado de borrar contenido que pudiera resultar ofensivo en temas como la violencia, el terrorismo, la pornografía y el racismo.
Los controles de contenido en Facebook se reforzaron luego del escándalo de Cambridge Analytica, empresa que generó noticias falsas para manipular elecciones, mediante la personalización de contenido basada en la filtración de datos personales de 87 millones de usuarios en el mundo.
El control de internet
De los 7.676 millones de personas que existen en el mundo, 3.484 millones son usuarios activos de redes sociodigitales en internet, lo que implica un 45 % de la población global, según el informeDigital In 2019, elaborado por We Are Social en colaboración con Hootsuite.
El documento sostiene que Facebook sigue siendo la red sociodigital más grande del planeta, con 2.271 millones de usuarios en 2019. Esto significa que la red social de Zuckerberg tiene influencia en un tercio de la población mundial.
Por su parte, Google concentra el 90 % de todas las búsquedas en internet de 2010 a 2019, segúndatos de Statista. Se calcula que la marca realiza alrededor de 3.500 millones de búsquedas por minuto. Además, Google maneja también otras plataformas como YouTube, la segunda red sociodigital más grande del planeta.
La plataforma de videos ha estado envuelta en la polémica por censurar contenido con la justificación de luchar contra las noticias falsas, tal como ocurrió recientemente durante las protestas en Hong Kong.
En 2017, Eric Schmidt, presidente ejecutivo de la empresa matriz de Google, Alphabet, aseguró que uno de los proyectos de la compañía a su cargo tenía como objetivo reemplazar el “mal discurso” con un “buen discurso”. También señaló que la compañía estaba desarrollando algoritmos para que los contenidos de medios rusos sean más difíciles de encontrar. “Estamos trabajando para detectar y eliminar el ranking de ese tipo de sitios, básicamente RT y Sputnik”,dijo.
En un documento interno de Google, filtrado a un medio estadounidense, el gigante admite que las empresas tecnológicas “controlan la mayoría de las conversaciones en línea” y han hecho un “cambio hacia la censura” de contenidos.
Google y Facebook dominaban en 2017 más del 70 % de todo el tráfico de internet,de acuerdo con una investigación del programador e informático André Staltz.
Estas empresas, además, controlaban el 61,4 % de todo el gasto en publicidad de internet, según datos de la consultora WARC, para lo que utilizan sistemas de espionaje y recolección de datos.
Sin embargo, las empresas tecnológicas de China también disputan parte de la hegemonía global. Pero mientras el grupo conocido como BAT (compuesto por las empresas chinas Baidu, Alibaba y Tencent) opera en función de los intereses del Gobierno chino, el denominado grupo GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon) lo hace en función de intereses privados que ya han sido puestos en la mira del Gobierno estadounidense.
Monopolio y censura
En junio pasado, el Congreso de EE.UU. inició una investigación en torno a la acumulación de poder y acciones monopólicas en las empresas tecnológicas, señaladas de asfixiar, clonar o confrontar rivales, además de otorgar ventajas indebidas a sus propios productos en sus plataformas.
En un hecho inédito, más de 50 fiscales y gobernadores de EE.UU. iniciaron una investigación contra Google y Facebook por prácticas que violarían la ley antimonopolio.
Asimismo, el presidente de EE.UU., Donald Trump, prepara ya una orden ejecutiva para “protegera los estadounidenses de la censura en línea”, luego de que tanto políticos republicanos como demócratas hayan denunciado problemas en sus redes sociodigitales. Por ello, la Casa Blanca lanzó una herramienta para reportar casos de censura en estas compañías.
La privatización de la red, un peligro latente
Ante el crecimiento de los gigantes tecnológicos, algunas voces críticas consideran que empresas como Google y Facebook han reunido demasiado poder.
La economista Shoshana Zuboff considera que los gigantes tecnológicos han creado un capitalismo de vigilanciaque “evoca un poder profundamente antidemocrático” que implica el “derrocamiento de la soberanía del pueblo”.
“La ley simplemente no se ha adaptado al hecho de que una corporación tecnológica ahora puede poner a poblaciones enteras en servidumbre al bien corporativo, en lugar de al bien individual o público”, señaló el excontratista de la CIA, Edward Snowden, enjunio pasado.
Por su parte, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) ya advirtió en 2014, a través de un estudiotitulado ‘Tendencias mundiales de la libertad de expresión y el desarrollo de los medios’, que la “privatización de la censura” representa un riesgo para la libre circulación de información en el mundo debido a “un control crecientede contenidos en la red cibernética por parte de intermediarios como los motores de búsqueda y las redes sociales“.
Un proceso de privatización del internet que definirá buena parte del debate en torno a los límites entre lo público y lo privado durante la primera mitad del siglo XXI.
En la Cuba que intenta sacudirse de una visión instrumental de la comunicación y del modelo económicamente presupuestado por el Estado que le dio forma hasta nuestros días resulta esencial acceder a valoraciones y análisis como los realizados en el texto Industria cultural, información y capitalismo (Editorial Gedisa, 2013), del profesor brasileño César Bolaño.
Este libro tiene la enorme virtud de parecer un destello en medio del enorme agujero negro del marxismo occidental —y del cubano muy en particular—, acerca de la comunicación,descrito por Dallas Smythe, uno de los precursores y entre los más reconocidos estudiosos de la economía de la comunicación.
La debilidad académica, científica y práctica cubana en este aspecto es tan singular, que solo los debates de la actualización propuesta por el VI Congreso del Partido y los del X Congreso de la Unión de Periodistas, antecedido por la aprobación de laPolítica de Comunicación del Estado y del Gobierno, condujeron a esbozos acerca de la urgencia de estructurar un nuevo modelo de gestión económica de los medios que abriría el camino al uso en estos de la publicidad—con los correspondientes límites en una sociedad como la nuestra—, preterida durante buena parte de la existencia de la Revolución, entre otras variantes e iniciativas.
No puede obviarse tampoco que, dentro de un modelo económico centralizado, que en buena medida satanizó el mercado, hasta su reconocimiento en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, junto a la planificación socialista, resultaba complejo visualizar el uso de esas herramientas. Ello, pese a que fueron extendiéndose formas de mercado subterráneo que compiten hoy con los modelos públicos de gestión en los ámbitos cultural y comunicativo.
El debate ha sido catapultado por la expansión de un emergente sector privado de la comunicación, la cultura y el entretenimiento, que espolea los modelos de mediación y funcionamiento estructural de esos sectores en el país.
Ni siquiera la propaganda, especialmente la política y la de bien público, que caracterizaron buena parte del modelo comunicacional prevaleciente en la Cuba socialista, logró desarrollarse a la par de las increíbles sutilezas que imperan internacionalmente en este ámbito.
Cuba impulsó con la Revolución un enorme salto cultural, pero prejuicios y dogmas hicieron más difícil que ese capital se revirtiera en un poderoso sistema de reproducción simbólica, como el que se requiere para enfrentar los escenarios que nos plantea el mundo de hoy en este ámbito. En definitiva, el desafío planteado —tal como lo reconoció el Presidente Miguel Díaz-Canel en el IX Congreso de la UNEAC—es qué papel tendrían las industrias culturales y las empresas de comunicación, comprendidas dentro del más amplio y moderno concepto de Economía de la cultura, en el nuevo modelo a erigir y cómo evitar que reproduzcan los modelos de enajenación del mundo capitalista.
Se trataría de levantar un modelo de industria cultural y de empresas de comunicación para la participación protagónica, para la emancipación y la liberación humana en su más amplio sentido, de amplio e inclusivo carácter socialista.
Para ello la obra de Bolaños es reveladora, porque invita a repensar los nexos entre la escuela crítica de la Economía Política de la Comunicación con aquellos procesos centrales en la mediación, atendida, en los últimos años, a partir de analizar el consumo de la industria cultural. El autor relata los vínculos entre Estado, mercado y empresas multimediales, un propósito que impone reformular la perspectiva de estudio prevaleciente hasta ahora.
Se trata de repensar, desde una percepción marxista, todo el legado, con el ánimo de examinar la lógica del valor y el fetichismo de la mercancía desde un orden materialista de la información.
Estamos ante un significativo esfuerzo intelectual por entender la Economía Política de la Comunicación, frente al reto de los intelectuales marxistas y de izquierda de ahondar en el modo de producción, impacto y la propia naturaleza de las comunicaciones en la sociedad capitalista.
Lo que está jugándose en terreno tan delicado como el ámbito comunicacional no es solo la ideología, porque lo más complejo sería asimilar a las industrias culturales y las empresas de comunicación como parte de la estructura de estas sociedades.
Como nos recuerda Bolaños, ni siquiera Carlos Marx, con su capacidad de previsión, fue capaz de remontar los límites de su época, por lo que en El Capital las comunicaciones quedaron relegadas como objeto de análisis. Lo cierto es que ahora estamos en la era de las infocomunicaciones, un proceso a escala global que está cambiando acelerada y radicalmente todos los paradigmas, por lo que se demanda con urgencia una relectura profunda de todo el contexto y sus consecuencias.
Entre los aportes sustanciales de Bolaño está el rescate y revaluación del concepto de valor simbólico. Ello podría traducirse en que el artista y los medios ganan audiencias por mediación del valor simbólico producido, lo que posibilita al capital competir para alzarse con el mercado.
No menos valioso en esta indagación de Bolaños es lo que él mismo califica como una «crítica de la economía política de Internet», ese ámbito con apariencias muy democráticas, pero más bien, en su opinión, excluyente. Y ese es precisamente el contexto donde se están reestructurando y renovando las industrias de la comunicación y la cultura.
Otra distinción significativa fue dividir las nociones de capitalismo «clásico» y capitalismo «monopolista», que abre el camino a la denominada cultura de masas, caracterizada por la industrialización de la producción cultural.
El autor nos advierte como necesidad de esa industria que la publicidad y la propaganda se conectan con las demandas del receptor, o lo que llama el consumidor de cultura. Se manifiesta la relación dialéctica entre modo de vida y sistema.
Para Bolaños, en el capitalismo están separados los poderes económicos y políticos, y en esa coyuntura la función de orden simbólico se articula en base a dos necesidades del sistema, que se avienen con las ya citadas propaganda y publicidad, las cuales, como también se ha dicho, son patrimonio de la industria cultural en la era monopolista. Tan es así que el autor cataloga a la industria cultural como «la victoria más estrepitosa del capital y su realización más magnífica» el capital transfigurado cultura.
De todo el análisis anterior pueden extraerse lecciones para la sociedad cubana, su sistema de comunicación y cultura que, a juzgar por sus lógicas actuales de funcionamiento pareciera estar ajeno, mientras paquetes y paquetazos nos advierten de la urgencia de estos análisis.
El exministro de Cultura, Abel Prieto, destacado intelectual del país, reconocía en un debate parlamentario que estamos convencidos de que es muy difícil que las empresas nuestras puedan colocarse en el circuito mundial sin la alianza con otros grandes grupos internacionales, y que tenemos la obligación de buscar alianzas y alternativas sin hacer concesiones ni distorsionar el núcleo identitario que nos define. Pienso ahora mismo en aquella idea guevariana de que el socialismo debía apropiarse de las formas innovadoras de los monopolios capitalistas.
Claro que no fue de los enlatados o de la emergente industria mundial del entretenimiento —o del embrutecimiento como algunos la llaman— de donde bebieron únicamente los venerables que honran la cultura nacional. Pero ojo, algo de la espectacularidad y del divertimento, coloreado con nuestro propio arcoíris identitario, nos ha de servir también para digerir de entre todo eso, en aras de hacer menos denso el panorama cultural y comunicativo del país y la manera en que este se expande.
La Política de Comunicación aprobada en el año 2016 abre compuertas inéditas, entre estas sus planteamientos acerca de que hacia el futuro pueden convivir tres formas básicas de sostenibilidad económica de los medios: el Presupuesto estatal —dado el carácter público de la comunicación—, las formas presupuestadas con tratamiento especial —una figura de tránsito hacia las formas empresariales que merecería reformulaciones para hacerla más flexible y exitosa—, y la posibilidad de fundar empresas de comunicación dentro de nuestro modelo de socialismo.
Vale aclarar que, pese a las limitaciones sufridas en estos años, en Cuba existen en el ámbito de la prensa proyectos probadamente exitosos de modelos de gestión económica combinados con el presupuesto, que trajeron significativas ventajas, pese a coexistir con diversos impedimentos que restringieron, significativamente, tanto su expansión como todas sus posibles repercusiones en los modelos de desarrollo e innovación del sistema de medios.
Otras experiencias de socialismo, como la vietnamita o la china, referentes para numerosos aspectos de la actualización socialista cubana, también supieron encontrar modelos de economía de la prensa que, más allá de cualquier cuestionamiento, no provocaron contradicciones insalvables con el carácter público de la misma, mientras catapultaban, con su autonomía en tan crucial aspecto, las bases esenciales para la modernización y la innovación en un mundo infocomunicacional extremadamente cambiante y competitivo.
Lo absurdo, cuando no suicida, sería dejar que el capitalismo siga aprovechándose de nuestros límites y prejuicios para que ese capital transfigurado en cultura siga acrecentando su victoria cultural.
En consonancia con la actitud reasumida por el gobierno de los Estados Unidos con respecto a Cuba, vean que digo “reasumida”, porque ha sido la misma que han decidido poner en práctica 12 administraciones diferentes en 60 años de enfrentamiento –por decisión unilateral- con la Revolución Cubana; de ahí que en diferentes partes del mundo se hacen una pregunta, con toda lógica, quiénes son esos isleños que resisten tanto, por qué han podido durante tanto tiempo oponerse con tanta firmeza y tenacidad, casi rayana con la obstinación a las presiones y acoso de una nación tan poderosa.
Voy a tratar de satisfacer esa curiosidad con los argumentos que conoce uno de esos isleños, tozudo y perseverante, desde el propio triunfo de la Revolución: Fidel Castro, líder político y militar en la Isla, nos enseñó la importancia de la historia para la lucha, conocer la historia nos permitirá saber de dónde venimos, quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos; además, siempre fue claro y sincero con el pueblo; en un importante discurso (los suyos todos los fueron) de los primeros días del triunfo revolucionario expresó: “Algunos creen que ahora todo será más fácil, lo cierto es que a partir de ahora todo será más difícil”; y así ha sido, 60 años de constante batallar contra la potencia hegemónica más poderosa del siglo pasado y lo que va de este. Para resistir, en la Historia, o para mejor decir, en interpretar la historia como debe hacer un revolucionario, está el secreto.
Solo me voy a referir a algunos hitos significativos de nuestra historia-patria, hechos, sucesos o procesos en los que nuestro pueblo, con sus líderes al frente en cada momento, demostró que por complejas y adversas que fueran las circunstancias, había que tener confianza y fe en la validez y fuerza de las ideas que defendíamos, aferrarse a la idea martiana de que “No hay proa que taje una nube de ideas”. Sigamos, para que sea más fácil, un orden cronológico.
Cuando los conquistadores peninsulares enfrentaron con las armas a grupos de indígenas que se sublevaron ante la crueldad y explotación a que eran sometidos, uno de sus líderes principales en la región oriental fue capturado y condenado a morir en la hoguera, ante el propuesta de un párroco de que renegara de sus ideas a cambio de que fuera perdonado por Dios y pudiera ir al cielo, le interpeló a su interlocutor: es adonde van ustedes a su muerte, ante la respuesta afirmativa, respondió seguro y enérgico: pues yo no quiero ir al cielo. Es parte de nuestros mitos más entrañables.
En agosto de 1762, durante la Guerra de los Siete Años, la Corona Británica decide apoderarse de la capital de la isla de Cuba y envía a una poderosa flota, y cuando las tropas españolas decidieron no seguir resistiendo, las milicias formadas por los criollos liderados por el guanabacoense Pepe Antonio, que usando en lo fundamental armas blancas, ofrecieron tenaz resistencia a los invasores, y solo por los celos que levantaron en el frustrado Gobernador de la isla, este lo mandó llamar y retiró del combate; de esta forma cayó la Habana en poder de los ingleses.
En 1868, cuando se produjo el levantamiento en armas al mando de Carlos Manuel de Céspedes, y después de los primeros enfrentamientos con las tropas españolas, esta villa fue testigo de la primera interpretación pública de nuestro Himno de Guerra, hoy Himno Nacional, y fue escogida como la capital de la República en Armas; en enero de 1869, ante el asedio del ejército español, sus habitantes prefirieron incendiarla antes que entregarla al enemigo, una muestra de entereza y dignidad que ha pasado de una generación a otra.
Durante la contienda del 68, primera Guerra por nuestra Independencia, un líder mambí cae en manos de las tropas españolas, Manuel Sanguily, y cuando era trasladado al fuerte ese pundonoroso adalid del Ejército Libertador, Ignacio Agramonte escoge 35 de sus hombres, y en una acción temeraria –casi suicida- arremete contra la columna española y rescata al Brigadier Sanguily, escribiendo así una página gloriosa de nuestra historia y demostrando cuánto valen los soldados de la patria.
En febrero de 1878, el Comité del Cerro, otrora Cámara de Representantes, firman junto al general español Arsenio Martínez-Campos, un documento conocido como el Pacto del Zanjón, que ponía fin a la Guerra de los Diez Años. La respuesta de otros patriotas de la nación no se hizo esperar, manifestando su desacuerdo y la disposición de seguir la lucha; fue así que en marzo del propio año en la localidad de Mangos de Baraguá, situado en el oriente cubano, en las cercanías de la ciudad de Santiago de Cuba, se llevó a cabo una reunión entre el general español Arsenio Martínez-Campos y el general cubano Antonio Maceo; en el lugar, el Titán de Bronce expresó que los cubanos allí reunidos no estaban de acuerdo con lo pactado en el Zanjón, y que no se someterían a un pacto indigno que no respondía a las aspiraciones de los cubanos: no queremos una paz sin independencia; la más grande expresión de dignidad e indobleguez de los cubanos, que 122 años después, y en la gloriosa arboleda oriental, diera lugar al Juramento de Baraguá como respuesta patriótica ante las leyes y acciones imperiales contra nuestra patria e inspirados y comprometidos con la lucha iniciada en diciembre de 1999 por el regreso a su casa, y a su familia, del niño de seis años Elián González Brotons, secuestrado en Miami por familiares de su mamá y por miembros de la mafia anticubana después de un desastroso naufragio en una salida ilegal de Cuba.
Setenta y ocho años después de la digna protesta protagonizada por Antonio Maceo, en otra de las acciones que dieron continuidad al proceso revolucionario nacido en 1868, se produce el Desembarco del Granma en la región oriental de la isl. Con atrasos por las inclemencias del tiempo y perdidos en la zona de arribo, son sorprendidos por las tropas de la dictadura y el desigual combate obliga a las tropas a dispersarse en una zona desconocida, algunos son capturados, otros mueren en combate y otros quedan perdidos en las estribaciones de las montañas; ayudados por campesinos, algunos de estos grupos se reencuentran en un lugar conocido como Cinco Palmas, quiso el destino o la suerte que allí estuvieran Fidel y Raúl, y al saber el primero cuántos hombres se habían reunido y la cantidad de armas con que contaban, expresó eufórico: ¡Ahora sí ganamos la guerra! Esa convicción le penetró a cada soldado por los poros, y sobre todo, se asentó en la mente. Después de 25 meses de resistencia y duros combates en la sierra y en el llano, de rendir cuarteles de la dictadura, de sumar campesinos y obreros al Ejército Rebelde; después de una hazaña militar como la contienda dirigida por los Comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara en la Invasión hacia Occidente, la Caravana de la Libertad recorre toda la nación, y con Fidel Castro al frente, entra victoriosa en la Habana. Solo 26 meses habían transcurrido del Triunfo de la Revolución y ya el imperialismo preparaba una acción de gran envergadura para derrotarla; es así que el 15 abril de 1961 se produce el bombardeo a los aeropuertos militares de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y el aeródromo Antonio Maceo de Santiago de Cuba, con el propósito de aniquilar la incipiente fuerza área de la Revolución y hacer más eficaz el desembarco preparado para días después. En la despedida de duelo a las víctimas de tan abominables y arteros ataques, Fidel pronuncia por vez primera la consigna patriótica de ¡Patria o Muerte!, asimilada e incorporada por todo el pueblo revolucionario, desde entonces y hasta hoy.
Posterior al rotundo fracaso de la invasión por Playa Girón, al ser derrotados en cerca de 65 horas, en octubre de 1962 se produce la llamada Crisis de los Misiles, o Crisis de Octubre, cuando la inteligencia norteamericana descubre la presencia en Cuba de cohetes nucleares del Ejército Soviético que habían sido trasladados de forma secreta, aun con la oposición del Gobierno cubano, que consideraba que teníamos todo el derecho de hacerlo públicamente. Durante esos terribles días el pueblo de esta pequeña isla caribeña estuvo dispuesto a perecer en una conflagración nuclear sin traicionar sus principios y valores; tal posición llevó al Che a decir en su carta de despedida en 1965: “Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios.”
A finales de 1975 el MPLA (Movimiento Popular de Liberación de Angola), liderado por José Eduardo dos Santos, solicita a la República de Cuba ayuda militar para evitar que las tropas del FNLA (Frente Nacional de Liberación de Angola) y la UNITA (Unión Nacional para la Total Independencia de Angola), contrarios al partido marxista MPLA, se hicieran con el poder político, ganado en las elecciones de ese año, de tal manera se declara el 11 de noviembre Día de la Independencia de Angola y se instaura un gobierno de izquierda.
Desde ese momento las tropas militares cubanas estuvieron presentes para defender, junto al Ejército Angolano (FAPLA), la independencia y soberanía de esa nación africana. En esa gran epopeya sobresalen varias batallas y acciones militares, que por su complejidad, carácter e importancia militar, fueron trascendentales, solo quisiera recordar dos de ellas: Cangamba (1983) y Cuito Cuanavale (1987), dirigidas desde Cuba por el Comandante en Jefe, Fidel Castro, quien encontró en la oficialidad cubana en el terreno determinación, inteligencia y heroísmo sin límites para derrotar al enemigo, y de esta manera forzar a Sudáfrica a la mesa de negociaciones, poner fin a los ataques contra Angola y erradicar el apartheid en esa nación. Los restos de nuestros soldados caídos regresaron a la patria en la llamada Operación Tributo en el año 1989 con el cumplimiento de la tarea encargada: garantizar la independencia de Angola.
Años después se produciría, en 1998, un suceso extraordinario, las autoridades de la Seguridad del Estado cubano, en un intercambio con el FBI, le entregan 230 páginas sobre las actividades terroristas contra Cuba, cinco videocasetes con conversaciones e informaciones transmitidas por las cadenas de televisión sobre acciones terroristas contra Cuba y ocho casetes de audio, ascendentes a 2 horas y 40 minutos, sobre conversaciones telefónicas de terroristas centroamericanos con sus mentores en el exterior. El FBI reconoce estar impresionado por la abundancia de pruebas y expone que dará respuesta en dos semanas. Respondió con la detención de cinco cubanos el 12 de septiembre de 1998.
Se abría así la causa popular de los Cinco Héroes, campaña que llevó nuevamente al pueblo a gigantescas movilizaciones a lo largo y ancho del país. En uno de esos eventos el compañero Fidel Castro expresó con convicción absoluta: “Solo les digo una cosa, volverán”. Esa premonición, más que eso, esa convicción, se cumplió.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. modificó el Reglamento de Control de Activos de Cuba para imponer nuevas sanciones a la isla, en represalia por apoyar al Gobierno de Venezuela, encabezado por el presidente Nicolás Maduro.
“EE.UU. responsabiliza al ‘régimen cubano’ por su opresión del pueblo cubano y el apoyo de otras dictaduras en toda la región, como el régimen ilegítimo de Maduro“, dijo el secretario del Tesoro Steven Mnuchin, de acuerdo con un comunicado.
Estas nuevas sanciones incluyen medidas para evitar que Cuba tenga acceso a divisas.
“A través de estas enmiendas regulatorias, el Tesoro está negando el acceso de Cuba a las divisas y estamos frenando el mal comportamiento del Gobierno cubano mientras continuamos apoyando al pueblo de Cuba que tanto sufre”, agregó Mnuchin.
No es la única sanción de EE.UU. a Cuba que se produce en los últimos meses.
OFAC está poniendo un límite de $ 1,000 dólares estadounidenses por trimestre que un remitente puede enviar a un ciudadano cubano, y está prohibiendo las remesas a familiares cercanos de funcionarios cubanos prohibidos y miembros del Partido Comunista de Cuba.
Remesas donativas:
OFAC está eliminando la autorización para remesas donativas.
Remesas a ciertas personas y organizaciones no gubernamentales independientes en Cuba:
OFAC está agregando una disposición que autoriza tales remesas para apoyar la operación de la actividad económica en el sector no estatal por parte de personas independientes, a la luz de la política de NSPM para alentar el crecimiento del sector privado cubano independiente del control gubernamental.
Transacciones de “giro en U”
OFAC está eliminando la autorización para que las instituciones bancarias sujetas a la jurisdicción de los EE. UU. procesen ciertas transferencias de fondos que se originan y finalizan fuera de los Estados Unidos, comúnmente conocidas como transacciones de “cambio de sentido”. Las instituciones bancarias sujetas a la jurisdicción de los EE. UU. estarán autorizadas a rechazar tales transacciones, pero ya no podrán procesarlas.
(Con información de Russia Today y el Departamento del Tesoro) /Cubadebate
El Registro Federal de Estados Unidos publicará hoy oficialmente una nueva regla del Gobierno de Donald Trump contra Cuba, relacionada con la limitación del envío de remesas y la prohibición de las transacciones ‘U-turn’.
Eso significa que dentro de un mes entrarán en vigor las restricciones, como parte del ya prolongado guion del ejecutivo norteamericano contra la isla, el cual ha sido denunciado como cruel y fallido dentro y fuera de Estados Unidos.
Durante un discurso pronunciado en Florida, el asesor de seguridad nacional, John Bolton, anunció el 17 de abril que se adoptarían esas y otras medidas, como la imposición de limitaciones adicionales a los viajes de los estadounidenses y la ampliación de la lista de entidades cubanas restringidas para los norteamericanos.
A partir de lo adelantado por Bolton, el pasado viernes el Departamento del Tesoro dio a conocer que su Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) enmendó el Reglamentos de Control de Activos Cubanos con el fin de modificar la política de remesas y eliminar la autorización para las U-turn.
De ese modo, la OFAC estableció que una persona radicada en Estados Unidos solo podrá enviar un máximo de mil dólares cada tres meses por concepto de remesas familiares a un nacional cubano.
Los destinatarios de tales envíos no pueden ser ‘funcionarios prohibidos del Gobierno’, o ‘miembros prohibidos del Partido Comunista de Cuba’, así como tampoco familiares cercanos de esas personas.
Asimismo, la OFAC eliminó una autorización que permitía las remesas en forma de donaciones, pero mantuvo la posibilidad de ‘remesas ilimitadas a ciertas personas y organizaciones no gubernamentales’, las cuales se ampliarán, de acuerdo con la nueva regla, a trabajadores del sector privado.
De acuerdo con lo publicado en el Registro Federal, también se puso fin para Cuba a un permiso previo que permitía las transacciones U-turn, transferencias de fondos que pasan a través de bancos estadounidenses, pero que no empiezan ni terminan en este país, y en las que ni el emisor ni el receptor están sujetos a la jurisdicción norteamericana.
Con la nueva medida, las instituciones bancarias sujetas a la jurisdicción de Estados Unidos tendrán autorización solo para rechazar dichas transacciones y no podrán procesarlas.
Para justificar la adopción de estas restricciones, el ejecutivo de Trump volvió a apelar al que ha sido su argumento más empleado en los últimos meses a la hora de dar pasos contra Cuba: la solidaridad del país caribeño con Venezuela y el Gobierno de Nicolás Maduro.
Además, mencionó una vez más que las medidas buscan brindar un supuesto apoyo al pueblo cubano, a pesar de las continuas denuncias de que la postura de la administración norteamericana en realidad daña a los habitantes de la isla, además de a los cubanoamericanos y a los estadounidenses. ‘Con estas enmiendas al reglamento, el Departamento del Tesoro niega el acceso de Cuba a divisas extranjeras y estamos frenando el mal comportamiento del gobierno cubano como parte de nuestro apoyo al pueblo cubano’, expresó en un comunicado el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.
Tal justificación fue refutada por la congresista demócrata Kathy Castor, quien tras el anuncio de esas restricciones escribió el viernes en Twitter: ‘Trump continúa lastimando a las familias cubanas/estadounidenses con sus políticas duras e inhumanas’.
La coalición Engage Cuba, que busca el acercamiento entre ambos países y el fin del bloqueo impuesto por Washington contra la nación antillana hace casi 60 años, también rechazó que tales acciones apoyen al pueblo.
Más noticias difíciles para los cubanos de a pie. La administración de Donald Trump redujo drásticamente la cantidad de dólares que los cubanoamericanos envían a sus familias en la isla. Herir la capacidad de los estadounidenses de mantener a sus familias en Cuba es innecesariamente cruel y no ayuda a nadie, señaló la organización en Twitter.
A su vez, la Oficina de Washington para América Latina dijo en la misma red social que las remesas juegan un papel importante en ayudar a las familias cubanas, y que imponer esos límites no conseguirá los objetivos del Gobierno norteamericano de cambiar la política y economía de la mayor de las Antillas.
‘Estados Unidos debería tratar de relacionarse con Cuba, en lugar de castigar a las familias en la isla’, estimó la agrupación.
Desde La Habana, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, denunció que el Gobierno de Estados Unidos apela a las mentiras, las calumnias y la hipocresía como pretexto para endurecer el bloqueo, y que por su fracaso en su ofensiva contra Venezuela, ‘arremeten con saña contra Cuba’.
El canciller de la isla, BrunoRodríguez, realizó en esa plataforma un pronunciamiento similar, y aseguró que esas acciones de Washington ‘no doblegarán la voluntad de los cubanos’, al tiempo que ‘crecerá el rechazo universal contra el bloqueo’.
Estados Unidos impondrá un límite de mil dólares por trimestre a las remesas que una persona puede enviar desde este país hacia Cuba, confirmó hoy el Departamento del Tesoro.
El Registro Federal divulgó una regla final que será publicada oficialmente el próximo lunes, en la cual la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de esa entidad enmienda el Reglamento de Control de Activos Cubanos para dar continuidad a la agresiva política de la administración de Donald Trump contra la isla.
La nueva regla modifica y, en un caso, elimina, ciertas autorizaciones para las remesas a Cuba, y también cambia la licencia general relacionada con las transacciones financieras de ‘U-turn’ para poner fin a la autorización que permite procesar dichas transacciones, indica el texto.
Esta acción, que entrará en vigor 30 días después de ser publicada oficialmente en el Registro Federal, impone el mencionado límite a las remesas como parte de ‘medidas adicionales para aislar financieramente al régimen cubano’, dijo en un comunicado el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.
Además de la política previa de que los destinatarios de tales envíos no pueden ser ‘funcionarios prohibidos del Gobierno ‘, o ‘miembros prohibidos del Partido Comunista de Cuba’, ahora se establece que las remesas tampoco podrán enviarse a familiares cercanos de esas personas.
De igual modo, la OFAC elimina una autorización que permitía las remesas por concepto de donativos, pero mantiene la posibilidad de ‘remesas ilimitadas a ciertas personas y organizaciones no gubernamentales’, las cuales se ampliarán, según el documento, a ciertos trabajadores privados.
Por su parte, las transacciones U-turn, conocidas como operaciones de vuelta en U, consisten en transferencias de fondos procesadas a través de un banco de Estados Unidos, pero que no empiezan ni terminan en este país y en las que ni el emisor ni el receptor están sujetos a la jurisdicción norteamericana.
De acuerdo con la nueva regla, la OFAC pone fin a un permiso previo que autorizaba tales movimientos, y lo reemplaza por una autorización para que las instituciones bancarias rechacen esas transacciones.
En junio de 2017, en un discurso en Florida, Trump anunció la decisión de revertir el proceso de acercamiento iniciado entre Cuba y Estados Unidos durante la administración de su predecesor, Barack Obama (2009-2017).
Desde entonces su Gobierno realizó muchas acciones contra el país caribeño, criticadas a nivel nacional e internacional, entre ellas elaborar una lista de entidades cubanas prohibidas, limitar aún más los viajes de los estadounidenses a la isla, y aplicar el Título III de la controvertida Ley Helms-Burton.
La decisión de limitar las remesas y eliminar de las transacciones U-turn fue anticipada el pasado 17 de abril por el asesor de seguridad nacional, John Bolton, durante una agresiva alocución contra la mayor de las Antillas, también en Florida.
Las sanciones incluyen la imposición de un límite de 1000 dólares estadounidenses por trimestre que un remitente puede enviar a un ciudadano cubano, y está prohibiendo las remesas a familiares cercanos de funcionarios cubanos prohibidos y miembros del Partido Comunista de Cuba…
En una nueva acción de reforzamiento del bloqueo comercial, económico y financiero, el Departamento del Tesoro de EE.UU. modificó el Reglamento de Control de Activos de Cuba para imponer nuevas sanciones a nuestro país.
«A través de estas enmiendas regulatorias, el Tesoro está negando el acceso de Cuba a las divisas y estamos frenando el mal comportamiento del Gobierno cubano mientras continuamos apoyando al pueblo de Cuba que tanto sufre», dijo cínicamente el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.
Básicamente, las nuevas sanciones aumentan las restricciones para el envío de remesas y transacciones bancarias. El Gobierno de ee. uu. impondrá un límite de mil dólares estadounidenses por trimestre en el envío de remesas familiares. También prohíbe el envío de remesas a familiares cercanos de funcionarios cubanos y miembros del Partido Comunista de Cuba.
En su propósito de más de 60 años de asfixiar al pueblo cubano, Washington elimina la autorización para envío de donativos. Sin embargo, ha agregado una cláusula que autoriza tales remesas en caso de que incentive el crecimiento del sector privado cubano independiente del control gubernamental.
También impusieron restricciones a las transacciones U-turn, que consisten en transferencias de fondos llevadas a cabo a través de un banco de EE.UU., pero que no se originan ni tienen como destino este país, y en las que ni el emisor ni el receptor están sujetos a la jurisdicción norteamericana. Con la nueva regla, la Casa Blanca pone fin a un permiso previo que autorizaba estos movimientos, de forma que las instituciones bancarias estadounidenses puedan rechazar esas transacciones.
En los últimos meses, EE.UU. ha aumentado las sanciones sobre Cuba a la par que recrudece la presión sobre Venezuela. A principios de junio, el gobierno de Donald Trump aprobó nuevas prohibiciones al vetar los viajes grupales educativos y al cancelar las autorizaciones para barcos de recreo y de pasajeros, incluidos los cruceros y los yates, así como para aviones privados.
El 2 de mayo de este año, Trump igualmente activó el Título III de la Ley Helms-Burton, y bajo el amparo de este autorizó a que se presenten demandas judiciales en tribunales de Estados Unidos únicamente contra empresas cubanas incluidas en la Lista de Entidades Cubanas Restringidas elaborada por ese Gobierno en noviembre de 2017 y actualizada un año después. Este listado arbitrario e ilegítimo, dirigido a recrudecer el bloqueo y extender sus efectos extraterritoriales, prohíbe a los ciudadanos estadounidenses realizar transacciones financieras directas con las entidades señaladas.
Por sus pretensiones ilegítimas y contrarias al Derecho Internacional, la Ley Helms-Burton y el bloqueo concitan el rechazo universal, reiterado durante casi tres décadas en los más importantes organismos regionales e internacionales.
La más reciente decisión del Departamento del Tesoro refuerza el camino de obstáculos adicionales contra Cuba, pero Estados Unidos continuará fracasando en su objetivo central de someter por la fuerza la voluntad soberana de los cubanos y nuestra firme e invariable solidaridad con el Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, la Revolución bolivariana y chavista y la unión cívico-militar de su pueblo.